Varias estrategias para presentarse en grupo.

La mayoría de personas estamos conociendo a gente nueva constantemente. Con la mayoría de personas generalmente establecemos un contacto superficial, más bien casual. Pero a veces queremos conocer a alguien de verdad, especialmente cuando va a ser alguien con quien vamos a tener una relación más fluida. El ejemplo perfecto es empezar en un nuevo trabajo, o al iniciar un curso escolar en la infancia. Y conocer a alguien de cero puede ser más difícil de lo que parece, especialmente para aquellos de carácter tímido.

Para afrontar esta situación, puede ser de utilidad llevar a cabo diferentes dinámicas de presentación como las que vamos a mencionar a lo largo de las siguientes líneas.

¿Qué es una dinámica de presentación?

Antes de entrar a ver diferentes dinámicas de presentación, resulta recomendable hacer primero una pequeña introducción para saber a qué estamos haciendo referencia.

Se entiende por dinámica a aquel conjunto de recursos, estrategias, métodos y técnicas utilizados con el propósito de lograr un objetivo determinado, generalmente provocando algún tipo de movimiento o actuación por parte de uno o varios agentes.

En lo que respecta a las dinámicas de presentación, estaríamos hablando de diferentes métodos pensados para facilitar un contacto e interacción inicial entre los miembros de un grupo, de tal manera que puedan establecerse lazos más profundos con posterioridad o que existe un reconocimiento entre individuos. Por lo general son de gran utilidad para todo el mundo, si bien son especialmente útiles para aquellos con mayor timidez o dificultad para establecer un contacto inicial.

Es habitual que las dinámicas de presentación tengan un cierto componente lúdico, de tal manera que se establezca un clima emocional positivo y se favorezca el aprendizaje y la relajación de los implicados.

Resulta importante tener en cuenta que la efectividad de dicho recurso no se vincula únicamente a la práctica en sí, si no que va a estar condicionada por una gran variedad de factores. Entre ellos podemos encontrar el contexto, la situación y el momento en que se llevan a cabo, la manera de plantearse a aquellos que van a realizarla, el nivel de relación de la dinámica en cuestión con los objetivos que se pretenden cumplir, la pericia de quien la pone en marcha o la adecuación de esta a las capacidades, motivaciones e incluso personalidad de quienes la van a realizar.

Asimismo, puede parecer que las dinámicas de presentación son propias de contextos infantiles. Pero si bien es cierto que resultan especialmente útiles y son muy empleadas en el mundo de la educación, también se llevan a cabo entre adultos e incluso ancianos. Por ejemplo, no es raro encontrar prácticas de este tipo en el ámbito laboral. También son empleables a nivel terapéutico para entrenar habilidades sociales. Incluso puede ser empleado para realizar estimulación cognitiva, sirviendo para fomentar el recuerdo inmediato o incluso más a largo plazo.

Ejemplos de dinámicas para presentarse

A continuación presentamos una decena de sencillas dinámicas que pueden emplearse de manera versátil en una gran variedad de contextos.

1. Cadena de nombres

Probablemente la dinámica más sencilla, se basa en formar un círculo. Cada uno de los participantes dirá su nombre y sus características básicas antes de pasar al siguiente. Hecho esto, cada persona irá por turnos diciendo el nombre de cada uno de los miembros del grupo Se puede hacer cada vez más rápido o cambiar de dirección de vez en cuando para hacerlo diferente.

2. Pasarse la pelota

Un juego simple pero eficaz. Los participantes deben formar un círculo, y en un primer momento cada miembro del grupo, por turnos, va diciendo al resto su nombre. Tras ello, se coge una pelota que los integrantes del grupo deberán ir pasándose. Quien recibe la pelota deberá decir el nombre de quien se la ha pasado antes de lanzarla a otra persona, que deberá hacer lo mismo. No es necesario seguir un orden en los pases, pudiendo ser este azaroso siempre y cuando se integre a todos los participantes.

Si se quiere añadir un componente competitivo o como una manera de acabar el juego, según va pasando el tiempo la pelota se lanzará cada vez más rápido. Quien no identifique correctamente a la persona que se la ha pasado o bien no consiga atrapar la pelota es eliminado. Eso sí, este último párrafo sólo debería aplicarse en un contexto lúdico, no siendo recomendable en determinados sectores de población.

3. Telaraña de lana

Una dinámica semejante a la anterior. En este caso, se dispone de un ovillo de lana que se va a ir desmadejando según se pase entre los integrante del grupo. Es una de las dinámicas de presentación más usadas en niños y niñas.

Primero una persona dirá su nombre o algún aspecto previamente acordado por el grupo como elemento principal de presentación, para luego pasar al siguiente el ovillo. Este deberá repetir lo que ha dicho el anterior y añadir su propia presentación antes de pasarlo de nuevo, y así sucesivamente.

4. Presentarse unos a otros

Se pone a todos los participantes en grupos de dos. Entre ellos se presentarán diciendo sus datos básicos y algún detalle identificativo o inesperado o algún gusto o sueño particular. Posteriormente se reunirá todo el grupo y cada miembro de cada pareja presentará al otro.

5. Presentación a través de viñetas

Se trata de una forma de presentarse un tanto diferente, en que cada uno de los miembros del grupo dibujará en una hoja cuatro viñetas que representen aspectos identificativos de la persona o vivencias recientes. Tras ello, se pondrán por parejas y cada uno explicará al otro lo que han dibujado y por qué les representa.

6. Encontrar la pareja

Esta dinámica se basa en escoger frases, refranes o dibujos conocidos que se dividen en dos y se reparten entre los miembros del grupo. Cada uno deberá encontrar a la persona que tiene la parte de la frase o dibujo que le falta.

7. El juego de las tarjetas

Cada uno de los miembros del grupo recibe una tarjeta y un imperdible. En él pondrán su nombre, en horizontal o vertical,y a partir de al menos alguna de las letras se generarán otras palabras. Concretamente adjetivos positivos sobre la propia persona.

Tras ello se deja un tiempo para que los participantes se paseen por la sala. Finalmente, se reunirán en grupo y se presentarán formalmente. Se intentará que el resto recuerden las características y/o los nombres del resto, preguntando un moderador a cada uno por las características de algún compañero.

8. El dado

Se creará previamente un dado de proporciones relativamente grandes, en cada cara se colocará un aspecto interesante que pueda servir para presentarse. Por ejemplo “mi principal motivación es…”, “quiero trabajar en…”, “mi plato favorito es…”. Posteriormente cada uno de los miembros del grupo lanzará el dado y deberá dar una respuesta a la frase que salga. Ello se repetirá tantas veces como se desee. Se trata de una de las dinámicas de presentación para adultos más populares.

9. Identificación con un animal/superhéroe/superpoder

Otra forma de conocerse es a través de aquello con lo que nos identificamos. Así, se propone al grupo buscar un animal, superhéroe, superpoder o personaje de película/libro/videojuego que cada miembro considere que le representa o que tiene sus mismas cualidades. También valorará en qué se parece, que necesitaría para acercarse más a ser como él/ella/ello y por qué le gusta.

Posteriormente cada uno explicará qué personaje ha escogido y se explorará la significación del ser escogido en grupo.

10. Cadena: el gesto de mi nombre

El grupo se pone en círculo o en varios subgrupos. Cada persona deberá pensar en diferentes gestos que simbolicen su nombre o que se basen en los sonidos de sus letras, para posteriormente mostrárselo a los demás. El resto deberá adivinarlo. Tras ello, es posible hacer una cadena en que cada uno de los miembros del grupo vayan realizando su gesto y el de los anteriores.

Referencias bibliográficas:

  • Morales Pérez, A. (1999) Dinámicas de Grupo: Ejercicios y Técnicas para todas las Edades. Madrid: Ediciones San Pablo.