Raúl Ballesta es coautor de este interesante libro centrado en el estado de Flow.

Raúl Ballesta Barrera es un Psicólogo del Deporte y de las Oganizaciones orientado hacia la Psicología Positiva, una corriente que centra su atención en el potencial de los seres humanos.

Teniendo en cuenta que en el mundo deportivo la gestión de la atención es buena parte de lo que nos lleva a superarnos, resulta normal que el estado de Flow, un estado de consciencia descrito por primera vez en los años 70, le genere interés. Pero Ballesta cree que conocer este fenómeno psicológico y los métodos para entrar en él puede ayudarnos no solo en el deporte, sino en muchas otras facetas de la vida.

Estrategias para entrar en Flow: el testimonio de Raúl Ballesta

"Be water, my friend: estrategias para fluir en el deporte y en la vida", escrito por Raúl Ballesta y sus colegas Marta Román, Juan Carlos Domínguez, Marta Ocaña y Juan Arza Mondelo, es el primer libro que trata sobre estrategias para desarrollar el estado de Flow desde la corriente de la Psicología Positiva, y contando con testimonios de deportistas de élite como David Meca, Ruth Beitia o Jordi Villacampa.

Bertrand Regader: En tu historia destaca tu experiencia como nadador. ¿De qué manera crees que lo que sabes ahora sobre el deporte y la vida encaja con lo que sabías en tus años en la piscina? Me refiero a conocimientos que aparecen en el libro y que por aquella época podías conocer a un nivel más intuitivo, por ejemplo.

Raúl Ballesta: Como bien dices, cuando compites los aprendizajes que puedes tener sobre todo a nivel mental son muy intuitivos. Cuando yo nadaba había muchas cosas que desconocía y que de haberlas sabido me habrían podido ayudar a superar situaciones que en aquel momento se me hicieron muy cuesta arriba. Por ejemplo a superar la ansiedad competitiva, aprender a focalizar la atención y lo que es más importante aprender a entrar en Flow.

A veces pensamos en lo que nos hace falta para saber afrontar retos con eficacia y solo nos vienen a la cabeza recursos acumulables que nos pueden ayudar: tener más conocimientos, más medios, más dinero, más contactos… Sin embargo, en el libro se le da mucha importancia a algo que escapa de esta lógica acumulativa: la atención. ¿Cómo crees que este elemento afecta a nuestro bienestar?

El control adecuado de la atención es una herramienta muy potente para mejorar nuestra calidad de vida en cualquier ámbito. Solo hay tomar conciencia de nuestros pensamientos y cómo nos afectan para darnos cuenta de la importancia que tienen sobre nuestro bienestar y salud en general. Controlar los pensamientos automáticos que generamos es un paso muy importante para mejorar nuestro bienestar emocional y únicamente podemos conseguirlo aprendiendo a focalizar nuestra atención.

En el libro aparece un capítulo a la autoconfianza. ¿Crees que es un aspecto que tendemos a infravalorar cuando pensamos en la resolución de problemas del día a día?

Es posible. La autoconfianza realista ayuda a que las personas obtengan más éxito en los proyectos que llevan a cabo. Está demostrado que las personas con mayor autoconfianza tienen lo que llamamos “presencia” y que es a su vez percibida por las otras personas. Pueden expresar sin dudas puntos de vista diferentes a lo esperado, son persistentes en defender aquello en lo que creen profundamente, son personas decididas y capaces de tomar decisiones bajo presión. Las personas con alta autoconfianza creen que pueden llevar el timón de sus vidas y seguramente por este motivo así lo hacen.

También se dedica buena parte de esta obra a hablar sobre la importancia de la gestión de la atención y, en general, de los estados de consciencia. El estado de Flow, por ejemplo, involucra tanto un estado especial de consciencia como una forma de resolución de problemas casi instintiva y natural. ¿Cómo describirías de manera resumida estas experiencias?

Entrar en Flow es algo automático que ocurre cuando se dan las circunstancias adecuadas. Cuando entras en Flow actúas sin pensar, de forma automática sintiendo una especial conexión con la tarea que estas llevando a cabo y ejecutándola de la mejor forma que eres capaz. Cuando entras en Flow das lo mejor de ti mismo, de lo que eres capaz. El principal problema es que solo que uno de los aspectos que componen el estado de Flow falle, entrar en Flow es imposible. Por ello hay que trabajar previamente y de manera constante estos aspectos para que acabe ocurriendo de manera instintiva. Algo parecido sería cuando aprendes a conducir. Al principio tienes que pensar hasta el más mínimo detalle y focalizar tu atención de manera correcta hacia aquellos aspectos relevantes para llevar un coche y no chocarte con la primera farola. Con la práctica constante (sobre todo al principio) y el tiempo, el cerebro automatiza los pasos correctos y acaba siendo muy fácil conducir un coche.

La gestión de las expectativas también es importante. Entre las páginas del libro hay un punto en el que se habla expresamente de la necesidad de ser realistas, de encontrar un equilibrio entre lo que queremos y aquello que podemos hacer. ¿Tienes algún consejo acerca de cómo acertar con esta clase de previsiones?

Encontrar un equilibrio entre el reto y nuestras habilidades para hacerle frente merece un tiempo de reflexión previo. El conocimiento objetivo de uno mismo es clave para saber si tenemos estas habilidades o si por el contrario tenemos que trabajar primero alguna carencia para afrontar el reto con garantías. Dicho esto, no hay que tener miedo al fracaso porque del error y de la derrota se puede aprender mucho. Cuando hay que dejar de perseguirlo? Cuando ya no sea ilusionante volverlo a intentar.

Es interesante que el libro cuente con la participación de varios deportistas de élite. ¿Por qué crees que su perspectiva resulta inspiradora a muchas personas que no se dedican al ámbito deportivo y qué crees que nos pueden enseñar?

Es una forma de captar la atención del lector sobre aspectos psicologicos con los que seguramente se sentirán identificados. Recuerdo como se me puso la piel de gallina cuando David Meca me contaba cómo le invadió la sensación de Flow mientras realizaba la travesía nadando desde Jativa hasta Ibiza. Entendí que ese momento había sido muy especial para él y que solo por eso valía la pena todo el esfuerzo.

Las aportaciones de los otros deportistas son igualmente inspiradoras y te enseñan que detrás del éxito hay unas sensaciones que en muchos casos son más importantes para ellos que la propia medalla. Quizás nosotros no podamos aspirar a ganar ninguna medalla olímpica pero sí que podemos aspirar a sentir las mismas sensaciones de Flow que han sentido ellos.

Entre las páginas del libro se tratan temas como la relación entre los estados de la mente y los estados del resto del cuerpo. Esto se ve, por ejemplo, en los apartados dedicados a los ejercicios de relajación y de la respiración. ¿Crees que tendemos a pensar en estos dos ámbitos como su fuesen cosas totalmente separadas?

Es muy posible que así sea. Tendemos a compartimentar todo porque nuestro pensamiento occidental está enfocado a ello, a desmenuzar las cosas en sus partes y trabajarlas por separado. El concepto mente-cuerpo tiende a ser cada vez más holístico a medida que el pensamiento oriental se va imponiendo en nuestra sociedad. En la India por ejemplo hace más de dos mil años que practican la meditación. Las nuevas tendencias en psicología positiva y Mindfulness nos enseñan que lo que pensamos tiene su efecto físico en nuestro cuerpo e inciden en los beneficios en nuestra salud emocional y física de la práctica diaria de la meditación.