Noticias y redes sociales están invadidos con un tema que estos días está generando mucha controversia a nivel mundial los therians. Una tendencia en la que los adolescentes y jóvenes se perciben e identifican con un animal en específico. Esta comunidad refiere que son animales atrapados en el cuerpo de un ser humano, y actúan como si hubieran adquirido rasgos de ese animal.
Características del fenómeno therian
La mayoría de quienes atraviesan por esta disonancia cognitiva son adolescentes; es importante recordar que la etapa de la adolescencia se caracteriza por su gran fragilidad, ya que en ella se busca la identidad, y llega hasta los 25 años. Durante este periodo los jóvenes están en una etapa de maduración, donde buscan no solo encajar con los pares, sino también explorar nuevas cosas y confrontar a una sociedad que les ha marcado de maneras muy significativas y no tan positivas sus ideales mediante costumbres, ideologías, cultura, reglas y normatividad.
Numerosos de los actos que ejecutan los adolescentes tienen como finalidad el autoconocimiento; pero también son para llamar la atención de los adultos. Ellos necesitan ser vistos y tomados en cuenta. Quizás el seguir este fenómeno les permita tener un reconocimiento, articularse y pertenecer a una comunidad, lo que nos permite diferenciar lo que es o no beneficioso para ellos, y se dejan llevar por la moda actual.
El término therian proviene de therianthropy = teriantropía (humano-bestia), palabra de origen griego que une therion (animal salvaje o bestia) y anthropos (humano). Históricamente se utilizó para describir mitos sobre humanos que se transformaban en animales, pero desde la década de 1990 comenzó a circular en foros de internet para referirse a personas que se sienten identificadas de manera psicológica y/o espiritual con un animal no humano.
Los therians saben que son biológicamente humanos, no alucinan con pelaje, ni con garras, ni cola, ni orejas grandes, ni esperan transformarse en el animal; sin embargo, suelen disfrazarse, maquillarse, colocarse accesorios como máscaras, colas, orejas… También suelen realizar sonidos que les identifiquen, y caminar en cuatro patas. Nunca buscan transformarse físicamente, sino vivir tal y como se identifican.
No obstante, esta fase temporal de autodescubrimiento también se percibe en algunos adultos que, al igual que los adolescentes, saben perfectamente que no pueden transformarse físicamente (aunque se realicen tatuajes y hagan algunos cambios en su físico); describen esta condición como una forma de huir y liberarse por un momento de la realidad que enfrentan en a diario, vivir con la capacidad de entrar y salir de esa escena imaginaria cuando lo deseen.
Es decir, los therians pueden crear escenas internas para tramitar emociones, conflictos y deseos; también pueden crear escenas externas que requieren de atención y acompañamiento para: aullar, gruñir, lamer, caminar en cuatro patas, comer como animal… Pero nunca hay alteraciones en el juicio de su realidad; incluso si un therian está en un momento dado actuando como el animal con el cual se identifica y su vida está en peligro. deja de comportarse como animal. Se pone erguido y actúa como humano sin queja ni vergüenza alguna.
¿Qué causa este fenómeno?
Cuando alguien se auto-percibe como un animal, cabe preguntarse ¿de qué huye? O, ¿qué le resulta insoportable de su realidad? Permanecer en manada y actuar como un therian puede ser perfectamente una manera de encontrar refugio, aislándose de las exigencias y dificultades del mundo actual. Quizás para muchos se puede convertir en un juego, donde se prefiere personificar a un animal porque no resiste al humano que se observa hoy.
Pero, ¿cómo puede ser posible esto? En la actualidad los seres humanos han estado humanizando los animales. No es malo quererlos, mimarlos, consentirlos, cuidarlos, alimentarlos, como nos han enseñado desde pequeños: respetar ese ser vivo creación de Dios. Pero al humanizarlos y tratarlos como hijos de manera exagerada e incluso no permitirles ser ellos, han provocado en muchas personas gran envidia. Pensemos: seres carentes de amor, tu familia no recuerda tu cumpleaños, no te dan regalos; hay maltrato físico, verbal, psicológico y emocional.
Observas a tu familia, vecinos o comunidad que tiene a su mascota y le celebra todo lo que hace comprándole croquetas especiales, llevándolo a un spa, paseándolo en coche, con la ropa más chic… Ese peludito ahora es el centro de atención del hogar: lo llaman hijo, tiene amigos perrunos que están invitados a celebrar su cumpleaños con pastel y platillos… esto genera una distorsión cognoscitiva en muchos jóvenes, lo que genera la oportunidad en los therians de hallar esta clase de atención.
De igual manera. la teriantropía también es considerada como un mecanismo de defensa para poder afrontar la disociación crónica en personas que han experimentado durante su niñez algún tipo de trauma, abuso, maltrato, alguna experiencia o pérdida dolorosa. E incluso que hayan sufrido estrés intenso, lo que los llevan a pensar que al identificarse con algún animal de su preferencia viviendo su espiritualidad animal serán libres.
Las personas que se identifican como therian lo hacen bajo diferentes razones, como la evasión de responsabilidades: el crecer duele y, conforme el ser humano se va haciendo adulto, automáticamente se le generan responsabilidades no muy agradables como el trabajar para poder sobrevivir; sin ingresos, difícilmente una persona puede pagar arriendo, servicios, comida, estudiar, salir a divertirse, darse algunos gustos.
Más allá de las etiquetas diagnósticas
El fenómeno de los therians no es una patología ni un trastorno psicológico, ellos tienen una conciencia humana, saben que son humanos, viven en la sociedad humana y mantienen sus responsabilidades, no son personas con trastorno de personalidad, ni con esquizofrenia, no presentan delirios ni alucinaciones.

Caren Palacio Londoño
Caren Palacio Londoño
Psicóloga Clínica
Considero que los familiares, pareja y amigos de los therians son los que deben de buscar ayuda para entender este fenómeno y actuar de la manera correcta; dudo mucho que si tu pareja te dice que se identifica con un zorro aunque se disfrace como tal y aúlle, se vaya a vivir en el bosque con su manada de zorros, ni dejará su cama, comida de humano. No destrozará a ningún animal para satisfacer sus necesidades básicas. Y aunque tengo entendido que muchos de estos therians se hacen sus necesidades en la ropa, en este caso el zorro, estoy completamente segura que no pasará las noches en el bosque con oscuridad, frío y mucho menos sin su móvil.
Esta tendencia la patrocinan las redes sociales; analicemos lo que consumimos a diario, de qué se quiere huir, y recordemos que lo extraño no es destruido por argumentos sólidos sino por estrategias que buscan controlar la percepción colectiva.


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