La situación actual debido al virus COVID-19 ha causado enormes cambios a nivel mundial. Está claro que estamos atravesando una situación que podríamos llamar “excepcional” y que nos va a llevar a tener que permanecer en nuestras casas por un periodo de tiempo prolongado.

Si el confinamiento y la permanencia durante horas en un lugar cerrado ya es una tarea difícil para cualquiera, podemos imaginar lo duro y frustrante que puede ser para los niños. En ocasiones son los pequeños de la casa los que nos dan una muestra de superación y vemos que incluso puede que nosotros lo estemos pasando peor que ellos, pero lo cierto es, que aun así, la situación actual puede dificultar la convivencia a nivel familiar, haciendo que surjan emociones difíciles de controlar.

En este artículo proponemos algunas pautas para poder sobrellevar de la mejor forma posible la estancia en casa junto a los niños y niñas.

Cómo pasar el confinamiento en el hogar por la pandemia con niños

Aun así estas pautas no son más que una guía para orientar cómo poder gestionar ciertas situaciones, pero si en tu caso te sientes sobrepasado por las circunstancias no dudes en consultar con profesionales y desde Mariva Psicólogos estaremos encantados de ayudarte.

1. Explicar lo que está ocurriendo

Un error habitual es tratar de “maquillar” o no explicar por qué estamos en casa. Es cierto que siempre podemos hacer más llevadera la estancia y tratar de jugar a imaginarnos que estamos recluidos en una misión especial, pero aun así es importante que los niños entiendan por qué tenemos que quedarnos encerrados, tanto por su seguridad como para naturalizar que ellos también pueden aceptar esta situación.

Siempre deberemos ajustar nuestro lenguaje a la edad del niño y explicarle lo que está ocurriendo con palabras que él o ella pueda entender.

Al explicar lo que estamos viviendo es habitual que en los más pequeños surjan dudas: “¿vamos a morir?, ¿Hasta cuándo tenemos que quedarnos? ¿Yo me puedo contagiar?”, es importante que tratemos de resolver sus dudas siendo realistas y ofreciendo respuestas ajustadas y siempre con un enfoque positivo. Cuando no sepamos una respuesta les diremos “Lo cierto es que esto no se sabe todavía”. Es importante que también sepan el protocolo que hay que seguir para prevenir los contagios.

2. Mantener horarios y rutinas

Tras una semana de “reajustar” rutinas lo habitual es que en los colegios ya estén disponibles las clases online o tareas a distancia. En la medida de lo posible es bueno que no alteremos los horarios habituales que tenían antes de comenzar el confinamiento.

Podemos ser flexibles en algunas cosas pero es bueno que intentemos mantener horarios y rutinas dentro de casa: horarios para levantarse e irse a dormir, para comer, para hacer las tareas, etc.

3. Naturalizar las emociones

Si dijéramos que debemos mantener la calma y hacer como que no pasa nada estaríamos mintiendo. Estamos viviendo una situación excepcional y fuera de lo habitual, una situación de alerta, por lo tanto es normal y adaptativo que haya momentos en los que sintamos miedo, angustia, ansiedad, tristeza o desesperación. Es bueno que hablemos sobre ello con nuestro hijos e hijas para que comprendan que lo que están sintiendo es algo normal en esta situación, pero que podrán adaptarse poco a poco en mayor o menor medida.

Nosotros como adultos también estaremos sintiendo estas emociones y debemos intentar controlarlas pero a su vez aceptar que forman parte del proceso de adaptación.

4. Organizar el tiempo

En ocasiones al pasar tantas horas en casa tanto los adultos como los niños pueden caer en el aburrimiento y la ansiedad. Este es el momento para tratar de hacer esas actividades para las que antes no teníais tiempo: hacer deporte, leer, ver una película, organizar armarios, hacer recetas de cocina, jugar en familia, etc.

Algo muy necesario es poder ocupar el tiempo realizando actividades. Si tenemos algún espacio al aire libre como un balcón o una terraza podemos realizar alguna actividad en el exterior. Si no es nuestro caso podemos intentar hacer ejercicios de relajación, actividad física y juegos para visualizarnos en un espacio abierto. Esto hará más llevadera la estancia en un lugar cerrado.

5. Permitirnos nuestro propio espacio

Tras días y días todos juntos en unos cuantos metros cuadrados es fácil que haya más discusiones, así como un aumento de las emociones negativas, motivo por el cual pueden surgir conflictos familiares y de convivencia. Por ello es importante que a la vez que hacemos actividades en familia podamos disponer todos y todas de un espacio propio y de tiempo a solas.

Es bueno dedicar unos minutos del día a estar a solas, por ejemplo: tratar de alargar la ducha durante unos minutos más, poner música con los auriculares y concentrarnos en nuestra respiración, dejar al pequeño en un cuarto para que juegue solo y se relaje, etc.

Hay que tener en cuenta también que en esta situación es fácil que nuestros hijos/as no rindan al máximo ni se concentren realizando las tareas escolares. Hay que normalizar esto, si para ti que eres adulto esto está siendo difícil y te cuesta obtener el mismo rendimiento, para ellos puede ser incluso más complicado. Por ello hay que tener paciencia e intentar ser flexibles con ellos.

¿Buscas apoyo?

Estas son algunas pautas para utilizar en casa, pero cada persona puede necesitar de herramientas y técnicas diferentes para gestionar el estado de alarma. Por ello es indispensable que tratemos de identificar qué necesita nuestro hijo/a y tratemos de ofrecerle una solución para cada problema que se nos presente.

Cabe recalcar que a pesar de que es normal sentir ciertas emociones y preocupaciones, si sientes que la situación te desborda o que están reapareciendo problemas que antes tenías controlados puedes consultar con un profesional para que te ayude a gestionar tus emociones. Desde Mariva Psicólogos actualmente seguimos trabajando a través de medios telemáticos como las videollamadas para seguir ayudándoos en todo lo que podamos. Para ver nuestros datos de contacto, haz clic aquí.