Antes de nada: ¡feliz año nuevo!

El año nuevo es un momento especial para plantearnos objetivos y propósitos, pero ya sabes lo que ocurre con todo ello: que habitualmente no se cumplen (o casi nunca).

Plantearte propósitos o tratar de conseguir nuevos objetivos en tu vida implica un proceso de cambio. Si no fuera así, ¿por qué no lo conseguiste antes? Un proceso de cambio implica una transformación psicológica y emocional más allá del deseo que tenemos por conseguir esos cambios.

Tener un propósito o querer conseguir un objetivo de desarrollo personal (en relación a tu biestar, tus relaciones sentimentales o afectivas, tu trabajo, tus proyectos, autoconocimiento, autoestima, emociones, etc.) es el motor del cambio en tu vida, ya que implica un viaje desde la forma en la que vives ahora hasta una vida donde quieres y te mereces estar. Es el punto de partida para vivir un cambio profundo, una auténtica transformación en tu vida.

La cuesta de enero emocional

¿Por qué no solemos conseguir los objetivos o propósitos de año nuevo? Por más que tengamos ilusión en lograr cambios, estos no llegan por sí solos. No los cumplimos porque no sabemos plantear los objetivos adecuados; lo hacemos en un momento de ilusión, pero luego llega la "cuesta de enero emocional" (nos alejamos del propósito porque creemos que es demasiado difícil, complejo, o que las cosas "siempre van a ser así"), y sobre todo, porque no nos planteamos las preguntas adecuadas.

En los últimos 10 años he acompañado como psicólogo y coach a personas de hasta 8 países diferentes en sus procesos de cambio, y he observado que en todos esos casos existen 3 preguntas imprescindibles que debes hacerte para conseguir cambios en tu vida (y que casi nadie te hace). Ahora vas a poder responder a esas 3 preguntas.

Las 3 preguntas imprescindibles (que nadie te hace)

Desde hace unos 10 ó 15 años se ha hecho muy popular plantear objetivos y propósitos, pero no los planteamos de forma correcta, realista ni profunda, ni los expertos en marketing saben realmente cómo formularlos en relación a tu desarrollo personal, ya que, ¿qué es realmente un objetivo o propósito? Es solo un enfoque que te ayuda a cambiar tu vida, un deseo. Un objetivo no debe ser algo material, sino una situación que implica que tu vida ha cambiado.

Ya sabes cuáles son las preguntas habituales para plantearte un propósito u objetivo: ¿Qué quieres conseguir? (este es el objetivo o propósito), ¿Qué vas a hacer diferente? (una serie de acciones totalmente diferentes en tu vida que te acerquen a ese propósito, y no sirven 10 ni 2, sino 3 ó 4, más es demasiado y disperso y menos es muy poco), ¿Cómo vas a hacerlo? ¿Dónde, cuándo, con quién?

Estas preguntas pueden ayudarte a conseguir objetivos en relación a pequeños logros de salud o trabajo, pero no implican una auténtica transformación en tu vida y en muchas ocasiones, el hecho de que tú no vivas un cambio personal te impide conseguirlos. Existen 3 preguntas imprescindibles que no nos hacemos, y son estas.

¿Para qué quiero realmente conseguir este objetivo o propósito?

Esta pregunta te ayuda a conocerte mejor, a profundizar en ti, y también a descubrir si tu propósito es realmente tuyo o está influenciado por tus miedos o por la sociedad. ¿Qué es lo que realmente quieres conseguir? ¿Para qué? ¿Hasta qué punto transformaría tu vida? Ese deseo, ¿hasta qué punto viene de tu miedo o implica un cambio real?

Actualmente tienes un punto de vista sobre ti y tu vida, y desde ese punto de vista planteas tu propósito. Sin embargo, un proceso de cambio implica que hasta tu punto de vista cambia, cambian tus valores y tu forma de ver la vida.

¿Hasta qué punto ese propósito depende totalmente de mí?

Muchas de nuestras mayores frustraciones están relacionadas con objetivos o propósitos donde los demás están incluidos. Este es precisamente uno de los mayores aprendizajes de nuestra vida: no podemos controlar a los demás ni al mundo, y no son responsables de nuestro bienestar, nuestro pasado o situación. Debes enfocarte en un propósito que sea un cambio, y que ese cambio dependa realmente de ti para poder trabajar en ello.

¿Qué parte de mí tiene que cambiar para conseguir este objetivo o propósito?

Aquí llega la clave. Si tanto deseo o ilusión tienes con ese propósito, ¿por qué no lo has conseguido hasta ahora? Porque algo en ti tiene que cambiar (tu gestión de emociones, tu confianza, tu comunicación, tus relaciones, tu toma de decisiones, etc.). Por lo tanto, ese propósito es justamente lo que debe llevarte a ese cambio personal.

Si quieres que te ayude a descubrir tu gran propósito y poder vivir tu proceso de cambio personal (o profesional), te hago una propuesta especial: te invito a que agendemos una primera sesión exploratoria gratuita en empoderamientohumano.com o en esta página y damos el paso para conocernos, descubrir cuál es el cambio que necesitas y cómo te puedo acompañar. Que este año sea el año definitivo de tu cambio y transformación.