Diferentes maneras de aprender la teoría y la práctica del Coaching. Unsplash.

Cada vez es más habitual que aparezcan programas más o menos elaborados de formación en Coaching. Esto es en cierto modo normal, porque se trata de una disciplina cuyos contenidos pueden ser aplicados a un abanico muy amplio de áreas de la vida y del ámbito profesional.

Negociación, gestión de equipos, uso eficiente del tiempo y del esfuerzo, habilidades comunicacionales y de asertividad... Son procesos que repercuten positivamente en todo tipo de proyectos, e incluso en las relaciones personales y profesionales.

En este artículo daremos un repaso a algunos ejemplos de la mejor formación en Coaching, y a por qué es importante tener en cuenta esta disciplina.

¿Por qué formarse en Coaching?

Hace ya mucho que el ámbito de la psicología ha dejado de centrarse solamente en los aspectos negativos de la experiencia humana, la ausencia de algo que necesitamos para vivir bien (relaciones significativas, capacidad para disfrutar, etc.).

Poco a poco, la especialidad clínica y la sanitaria han dejado de ser prácticamente la única vía de profesionalización posible; hay mucha vida más allá de la dedicación al a salud mental entendida del modo tradicional. Ahora, se cuenta con conocimiento y con herramientas muy interesantes que ayudan no a compensar problemas, sino a mejorar aquello que no resulta patológico.

El Coaching forma parte de ese ámbito de metodologías y de piezas de teoría que ayudan a exprimir potencialidades, y es por eso que resulta interesante optar por formarse en ello. A veces, cambios relativamente sencillos son capaces de hacer que se produzca un cambio cualitativamente mejor en cualquier iniciativa o proyecto, ya sea empresarial, de auto-superación, deportivo, etc.

Formarse en Coaching es una opción cada vez más popular, entre otras cosas, porque las habilidades y herramientas que se trabajan en esta disciplina tienen una gran variedad de aplicaciones y usos.

Por ejemplo, las capacidades comunicacionales básicas, centradas especialmente en una manera de expresarse que resulte intuitiva y asertiva, tienen usos prácticamente en cualquier ámbito de la vida; algo similar ocurre con la habilidad para negociar y para reconocer fortalezas y aspectos a mejorar, si bien resulta especialmente práctico en el mundo empresarial, igual que la capacidad de liderazgo y de gestión de equipos de trabajo.

Un programa de formación en Coaching para profesionalizarse

Tal y como hemos comentado antes, existe variedad de opciones que ofrecen formación en Coaching, y por eso es importante tener garantías de que estos programas formativos son de calidad. En este sentido, es importante saber que existen acreditaciones que permiten profesionalizarse habiendo pasado por un proceso de aprendizaje avalado. El Programa de Certificación en Coaching Ejecutivo de la Escuela Europea de Coaching es uno de los mejores ejemplos de esto. Mediante esta opción, se accede al título de Executive Coach, una certificación perteneciente a la categoría Accredited Coach Training Program, por la International Coach Federation.

Este es un ambicioso programa de formación en Coaching desarrollado por una de las escuelas más veteranas de la disciplina, con presencia en países como España, Chile, Argentina o México. El Programa de EEC, que se compone de dos ciclos, entrena al participante en las habilidades necesarias para generar confianza, compromiso y para alcanzar resultados extraordinarios.

Se trata de un programa indicado para dos claros grupos de profesionales, por un lado, quienes quieran dedicarse a gestionar equipos en el ámbito empresarial, como cargos intermedios, líderes de empresa, profesionales de los Recursos Humanos, etc; y por otro, a profesionales de cualquier sector que quieren iniciar una nueva carrera profesional como coaches certificados. Bajo el lema “líderes entrenando a líderes”, se aplican varias metodologías de aprendizaje es las que tiene mucho que ver contar con dinámicas para el ‘learning by doing’ de forma que cada participante experimente en su propia piel los conceptos de coaching.

Si te interesa obtener más información, puedes encontrar los datos de contacto de la Escuela Europea de Coaching haciendo clic aquí.

La importancia de las dinámicas grupales

Muchas veces damos por sentado que el comportamiento humano solo se explica a partir de aspectos psicológicos internos e individuales, pero esto no es así. La influencia de los grupos y de las dinámicas relacionales afectan mucho, hasta el punto en el que, si se dan unas condiciones especiales, las personas pueden llegar a comportarse de maneras que diríamos que no encajan con su personalidad o con lo que sabíamos previamente acerca de sus capacidades.

El Master Universitario en Coaching Personal y Grupal realizado por la Universidad de Málaga es un ejemplo de programa de formación que tiene en cuenta esta dimensión social al diseñar sus contenidos.

El coach y los procesos de liderazgo

Otra de las maneras de exprimir las posibilidades del Coaching es aplicándolo específicamente el liderazgo. Si se hacen bien las cosas, un líder es capaz de sacar lo mejor de varias personas a la vez, de modo que el resultado repercuta positivamente sobre el colectivo. Se trata de un cambio cualitativo que se hace notar en muchas personas y que además hace que la cooperación sea mucho más fluida y tenga más sentido.

El Maser en Coaching y Liderazgo de la Universidad de Valencia fija sus objetivos justamente en formar a personas que luego sean capaces de conseguir este tipo de cambios es los equipos pertenecientes a sus áreas de interés.

Concluyendo

Uno de los aspectos más positivos del Coaching es que su aplicación resulta útil en muchas áreas de la vida: en empresas y organizaciones, en el rendimiento deportivo, en las relaciones interpersonales, etc. Por ello, formarse en esta disciplina puede resultar muy interesante para precipitar cambios positivos en una gran variedad de contextos, dependiendo de las necesidades de las personas a las que se vaya a ayudar. Detectar esos problemas y aprovechar las potencialidades para superarlos se convierte en una manera de influir positivamente a través de procesos en los que el trabajo del coach es el de facilitador del cambio.