El embarazo es el proceso que va desde la fecundación del óvulo por parte de un espermatozoide hasta el momento del parto. En este prolongado período el conjunto de células que conforman el cigoto irán multiplicándose y pasando por diferentes fases hasta llegar a transformarse ser humano.

El cuidado de la madre es fundamental durante todo el proceso, pues el feto va a estar en continua comunicación con ella y su estado de salud, su alimentación e incluso su estado emocional puede afectar en su desarrollo. 

En este artículo haremos un repaso sobre cómo cuidarse durante el primer mes de embarazo.

Primer mes de embarazo: el inicio del desarrollo fetal

El primer mes de embarazo supone el inicio de todo el proceso de gestación. Teniendo en cuenta la dificultad para dirimir en qué momento se ha producido la implantación del óvulo fecundado en el endometrio, tiende a considerarse como tal al período de tiempo que transcurre desde la última menstruación hasta el inicio de los primeros síntomas de gestación, concretamente de la amenorrea.

Durante el primer de embarazo ocurren diferentes fenómenos y procesos que inician el desarrollo del futuro infante. En primer lugar, el óvulo fecundado va a desplazarse desde las trompas de Falopio hasta el útero. Allí el óvulo se implantará en el endometrio, momento en que empezará a producirse una especialización celular según el cigoto, ahora blastocito, va desarrollándose. 

A lo largo del mes van a empezar a desarrollarse los principales órganos, tales como el sistema nervioso, el corazón y el estómago. Sin embargo, no resulta extraño que se produzcan abortos naturales en este periodo.

Síntomas típicos del primer mes

Si bien el primer mes de embarazo puede parecer un momento temprano lo cierto es que como hemos visto se están produciendo una serie de importantísimos cambios en el organismo, con lo que es posible notar una serie de síntomas.

Ausencia de menstruación

El síntoma que más se vincula al embarazo es la ausencia súbita e inesperada de la menstruación, o amenorrea. Si bien también puede deberse a otras causas como la presencia de estrés o diferentes trastornos médicos, la amenorrea o ausencia de menstruación es uno de los primeros síntomas de embarazo y el primero que hace sospechar de su presencia.

Fatiga

Durante el primer mes de embarazo es frecuente que se produzca un aumento de la fatiga y que la futura madre se siente más cansada de lo habitual.

Alteraciones en el sistema mamario

Concretamente, puede observarse como los pechos empiezan a prepararse para la futura lactancia, viéndose un ligero crecimiento de las mamas. También es frecuente que se presente que la mujer siente los pechos doloridos e irritados.

Inicio de síntomas digestivos

La presencia de náuseas y vómitos es uno de los síntomas más conocidos y populares que se vinculan al embarazo. Suelen darse típicamente por las mañanas. También se produce una acentuación de la sensibilidad a los olores, con lo que es más frecuente que éstos afecten más a la mujer embarazada. Además, los gustos alimentarios pueden cambiar, al igual que tu nivel de hambre.

Alteraciones emocionales

Debido a los cambios hormonales es frecuente la aparición de cambios bruscos de la emotividad, como por ejemplo el paso de una alegría intensa a una tristeza profunda sin que ningún elemento externo lo provoque o siendo la reacción a este exagerada o fuera de lo normal.

Cómo cuidarse durante el primer mes de embarazo

El primer mes es un periodo de gran importancia en la correcta implementación y el inicio del desarrollo del embrión, con lo que es recomendable que la futura madre empiece a tener precauciones y a cuidar su estado de salud. 

A continuación veremos algunos métodos o maneras para cuidarse de manera eficiente durante el primer mes de embarazo.

1. Consulta con tu médico

Resulta más que aconsejable consultar con un profesional que pueda indicar pautas específicas para tu caso (ya que cada embarazo es distinto y hay que tener en cuenta aspectos como la edad o el estado del aparato reproductivo) y establecer los controles que deban realizarse. Asimismo, consulta con él qué tipos de medicación o pruebas médicas suponen un riesgo para la salud del feto y deben evitarse o bien el tipo de precauciones a tener en este sentido.

2. Alimentación sana

Es muy importante para el correcto desarrollo del embrión que la madre ingiera suficientes nutrientes esenciales y mantenga una dieta equilibrada con abundancia de frutas y verduras. 

Las proteínas, el calcio, el hierro y las vitaminas son elementos que deben implementarse también en la dieta diaria. Asimismo deben extremarse las precauciones en la manipulación de alimentos, asegurándose de lavarlos y cocinarlos correctamente y que estos no contengan trazas de pesticidas o puedan estar contaminados con diferentes bacterias peligrosas. 

Por último, es recomendable repartir la ingestión de alimentos a lo largo del día, comiendo menos cantidad pero en más ocasiones.

3. Elimina el consumo de alcohol y nicotina

Alcohol y tabaco son dos sustancias dañinas para la salud del futuro bebé, ya que llegan al feto a través del cordón umbilical. Deben evitarse a toda costa.

4. Haz ejercicio, pero evita deportes violentos

La práctica de deporte puede ser buena para la madre y para la salud del bebé, y es recomendable hacerlo de manera diaria (si bien sin que este sea de intensidad elevada). Es necesario que se practique con extrema precaución, ya que la presencia de golpes y traumatismos derivados de algunos de ellos pueden facilitar un posible aborto.

5. Evita situaciones estresantes y el consumo de excitantes

El estrés y la ansiedad son aspectos dañinos para el desarrollo fetal, así como para la salud de la futura madre. Es recomendable intentar mantener el nivel de estrés bajo control. Se recomienda disminuir o eliminar el consumo de sustancias excitantes como el café.

6. Practica técnicas de relajación

Técnicas como el yoga y la meditación suelen ser de utilidad para relajarse física y mentalmente, cosa que facilita un buen estado de salud para ambos a la par que ayuda a aprender a afrontar con más calma las situaciones de tensión que puedan surgir.

7. Toma el sol

La luz del sol es buena para aumentar la producción de vitamina D, de manera que puede ser buena idea proponerse pasar un tiempo en el exterior.

8. Descansa

Como hemos dicho, uno de los síntomas habituales del embarazo es la existencia de un elevado nivel de fatiga y cansancio. Es necesario e importante para la salud tanto del feto como de la madre que ésta intente dormir lo suficiente.

9. Comunica la noticia de tu embarazo a tu entorno cercano

Compartir con tu entorno el embarazo supone que éstos puedan ayudarte con el proceso y proporcionarte tanto asesoramiento como apoyo y consejo. Además, esto puede servir para que tengan más en cuenta la existencia de cambios conductuales inesperados o que se eviten momentos incómodos y situaciones estresantes.