Félix Cuéllar: «En un viaje estamos más abiertos a experimentar»

El coach Félix Cuéllar nos habla sobre el potencial de viajar al impulsar el desarrollo personal.

Félix Cuéllar: «En un viaje estamos más abiertos a experimentar»

En un mundo cada vez más globalizado, viajar se ha convertido en una opción muy recurrida como forma de ocio (o incluso para presumir en las redes sociales). Pero más allá de esta faceta relativamente superficial de los viajes, esta clase de experiencias pueden ser un recurso muy útil para impulsar desde ellos procesos de desarrollo personal.

Este es justamente le tema del que hablaremos en esta entrevista a Félix Cuéllar, quien a la cabeza de Viajes que Cambian Vidas, propone una serie de recorridos que ponen en foco en el autoconocimiento y el crecimiento personal en aspectos como la gestión de las emociones, el descubrimiento de nuestros valores, la capacidad para conectar con los demás, y muchos otros aspectos fundamentales del día a día.

Entrevista a Félix Cuéllar: ¿Cómo nos beneficia un viaje de desarrollo personal?

Félix Cuéllar es coach, especialista en Inteligencia Emocional, Técnico de Empresas y Actividades Turísticas y CEO de Viajes que Cambian Vidas, una agencia de viajes especializada en recorridos de desarrollo personal que tienen lugar tanto dentro como fuera de España. En esta entrevista, Félix nos habla sobre las claves del crecimiento personal por medio de viajes de autodescubrimiento.

¿Cómo surgió la idea de crear Viajes que Cambian Vidas?

Pues surgió mientras preparaba precisamente el Proyecto del Fin de Máster de Coaching, Inteligencia Emocional y Programación Neurolingüística, en el que presenté precisamente esta idea y gustó bastante a los profesores que tuve.

Creo que la mejor manera de aprender algo es experimentarlo, y por eso bajo mi punto de vista es una buena oportunidad un viaje para poder crecer como personas y como trabajadores, en un entorno diferente al que solemos estar el resto del año, y en el que gracias a que estamos desconectados de ese piloto automático que nos domina a la mayoría de la humanidad, estamos mucho más abiertos y receptivos a poder aprender herramientas para mejorar nuestra vida.

Se suele decir que se aprende a través de los retos. ¿Exponernos a nuevos entornos y nuevas situaciones ayuda a potenciar nuestra capacidad de gestionar emociones?

Efectivamente, el tener retos, metas, objetivos, es imprescindible para avanzar en nuestro desarrollo personal, profesional. El estar fuera de nuestra zona de confort, con personas que no conocemos y con profesionales del desarrollo personal, hace que sea la mezcla perfecta para poder a través de las experiencias que vamos a vivir tan diferentes a nuestro día a día. Esto permite aprender a gestionar nuestras emociones para que cuando nos encontremos en situaciones complicadas en nuestro día a día, seamos capaces de salir de manera más rápida y eficaz de las mismas. Las emociones siempre son informativas, y si sabemos cuáles son las que nos gobiernan, y las podemos gestionar, tenemos mucho ganado.

¿Qué entendéis por “desarrollo personal” en Viajes que Cambian Vidas?

Venimos a este mundo sin un manual de instrucciones, y en la etapa escolar se tiene muy poco en cuenta el aprender sobre cosas importantes en la vida: el gestionar el estrés, las emociones, la toma de decisiones, el manejar la incertidumbre, el ser resiliente, la inteligencia emocional (que según estudios hechos supone el 80% del éxito de una persona en su vida, mucho más que la excelencia académica)... Y eso son aspectos que una gran parte de la población muere sin saber gestionarlos. Precisamente eso es para mí el desarrollo personal, el ir cada día queriendo ser más libre, feliz, depender de uno mismo, el querer ser mejor cada día, mejor persona. En definitiva, evolucionar como persona, como profesional, como padre, pareja, hijo…

Algunas personas podrían dar por sentado que al viajar, nuestra atención queda dirigida hacia todo aquello que captamos a través de los sentidos y nos parece curioso o exótico, algo que puede parecer lo contrario al autoconocimiento: nos centramos en lo exterior, lo que nos rodea. ¿Hasta qué punto es esto cierto?

Precisamente en un viaje estamos más abiertos a experimentar y a saber. Gracias a la ayuda de profesionales del desarrollo personal, durante ese mismo viaje el gran cambio se produce desde nuestro interior es lo que hace de estos viajes algo excepcional, pues a la vez que viajamos hacia el exterior, también lo hacemos hacia nuestro interior. Y ese conjunto de vivencias hacen la experiencia mucho más rica en matices y con más posibilidades de que quede en nuestro inconsciente en comparación a, por ejemplo, cuando estamos delante de una charla con ese mismo profesional en una sala.

¿Qué principios o ideas tenéis en cuenta a la hora de seleccionar destinos y diseñar itinerarios y actividades?

Buscamos lugares que nos ayuden a conectar con ese interior, lugares de tradición espiritual, lugares mágicos, silenciosos, donde la naturaleza sea parte de esa conexión con nosotros mismos. No queremos viajes de los que volvamos más estresados o cansados que cuando llegamos. Además, al disponer de diferentes tipos de viajes, como pueden ser viajes para familias, por el camino De Santiago, retiros, de larga distancia… pues hacen que las experiencias sean muy variopintas y para todos los bolsillos.

¿Cuáles son los principales beneficios de un viaje pensado específicamente para impulsar el crecimiento personal?

Pues el retornar con un mayor conocimiento de uno mismo, de las fortalezas que tenemos, liberar estrés, ver las cosas desde otro punto de vista, y saber afrontar de distinta manera nuestra vida.

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