Los trastornos de tipo adictivos forman parte de las patologías más peligrosas y dañinas, dado que sus efectos se extienden todos los ámbitos de la vida de la persona, e incluso afectan al círculo social próximo a quien ha desarrollado dependencia.

Esta clase de alteraciones de la salud hace que la persona se vaya centrando más y más en la necesidad de realizar un solo tipo de conducta, aquella orientada a satisfacer la adicción. Es por eso que el contexto de la pandemia por coronavirus puede alterar mucho tanto el estado de ánimo como los patrones de conducta de quienes han caído en la dinámica adictiva.

Para comprender mejor esta interacción entre las adicciones y la crisis por pandemia, hemos entrevistado a María Quevedo, miembro de Fundación Recal.

Entrevista a María Quevedo: terapia contra adicciones en tiempos de coronavirus

María Quevedo de la Peña es psicóloga sanitaria y Directora de Tratamiento de Fundación Recal, entidad especializada en el tratamiento de las adicciones y que cuenta con instalaciones en Majadahonda, Madrid y en Pozuelo de Alarcón. Dispone de más de 20 años de experiencia en el ámbito de la atención a personas con adicciones, y en esta entrevista nos da algunas de las claves para entender el proceso de desintoxicación y la prevención de las recaídas en el contexto de la crisis por coronavirus.

¿Cómo se ha adaptado Fundación Recal a este nuevo escenario de crisis por coronavirus? ¿Ya vuelven a estar disponibles todos los programas de apoyo terapéutico para nuevos pacientes?

Fundación Recal

Hemos hecho un gran esfuerzo para poder seguir dando tratamiento tanto a los pacientes como a sus familiares. Para ello hemos “blindado” Recal impidiendo que entrara el virus aquí, hemos tomado todas las medidas sanitarias necesarias y no ha sido posible que los pacientes salieran ni que entraran sus familiares.

Todos hemos hecho un gran esfuerzo y a día de hoy podemos decir que estamos orgullosos del resultado obtenido, pues en ningún momento se ha interrumpido el tratamiento.

Desde hace unos días ya hemos abierto la posibilidad de nuevos ingresos, siempre pidiendo las pruebas y medidas necesarias que aseguren que las personas nuevas están libres de COVID- 19

Desde el punto de vista de las personas que ya tenían trastornos de tipo adictivo desde antes de empezar el año, ¿qué supone pasar una temporada en una situación de confinamiento?

Las consecuencias del confinamiento han sido en cierto modo sorprendentes, pues algunas personas han dejado de consumir al verse alejados de su entorno habitual sin necesitar ningún otro tipo de ayuda, mientras que otras lo que han hecho es incrementar el consumo de su sustancia/comportamiento de elección.

Lo que sí ha hecho el confinamiento es evidenciar en sus entornos familiares la existencia de un problema, pues el consumo que se producía en la calle o con amigos y se diluía a la vista de los familiares, en el confinamiento se ha hecho claramente visible.

Asumiendo que estas semanas de confinamiento van a desencadenar una crisis económica duradera, y que la precariedad laboral y la pobreza exponen más a determinados trastornos, ¿esto significa que probablemente aumentará la cantidad de personas con adicciones en España?

Posiblemente, sí. Los organismos competentes deberían hacer un gran esfuerzo en la prevención en el momento actual e intentar ofrecer un tratamiento de calidad a aquellos que lo necesiten. Desde Recal pondremos nuestro granito de arena en ofrecer ambas cosas.

¿El hecho de habernos visto forzados a permanecer en casa hace que en algunas personas aumenten las probabilidades de desarrollar adicciones? Y si es así, ¿la salida del confinamiento puede contribuir a que muchas de estas adicciones incipientes desaparezcan sin necesidad de buscar ayuda profesional, tan sólo con el cambio de hábitos?

En la adicción hay tres fases: uso, abuso y dependencia. Si lo que se produce durante el confinamiento es un abuso podría desaparecer espontáneamente, es decir, como usted dice, simplemente con el cambio de hábitos.

Pero si lo que se desarrolla es una adicción estamos hablando de algo mucho más serio que no desaparece únicamente con variar la conducta ni los hábitos, sino que persiste más allá de ellos y que en muchos casos necesita otro tipo de intervención, y en ocasiones otro tipo de profesional.

¿Qué es lo que hace una entidad como Fundación Recal para facilitar que las personas con un historial de consumo de drogas no recaigan debido al malestar generado por estos tiempos convulsos?

Nosotros mantenemos nuestros grupos y también unos grupos que llamamos de postratamiento, en los que seguimos dando apoyo y seguimiento a nuestros pacientes. Hemos realizado estos grupos presencialmente cuando ha sido posible y telemáticamente cuando no, mantenido su motivación a seguir en abstinencia ofreciéndoles las mismas herramientas de siempre.

Si se vuelve a producir una segunda ola de contagios y hay que volver al confinamiento, ¿qué deben tener en cuenta las familias que convivan con una persona con problemas de adicciones?

Para la familia es muy complicada esta situación, deben saber poner límites en caso de que fuera necesario y pedir ayuda profesional en los casos que así lo requieren.

Sería conveniente que prestaran especial atención a las conductas de control y a su tendencia a intentar solucionar los problemas y consecuencias que el consumo ha tenido en su familiar.