Las vacaciones son algo que normalmente asociamos al ocio y al descanso, pero en realidad son más que eso.

Lo que caracteriza el periodo vacacional no es únicamente el hecho de tener menos responsabilidades mientras dure. Además, aunque no lo advirtamos, hace que nuestro contexto de vida cambie durante varios días, lo cual significa que pensamos, sentimos y actuamos de otra manera.

Es decir, que las vacaciones no son importantes solo por aquello de lo que nos permite librarnos, sino también por aquello que nos aporta. Y esto se nota mucho, por ejemplo, en las relaciones de pareja. Tanto para lo bueno como para lo malo.

En esta ocasión hablaremos acerca de la influencia de las vacaciones en las relaciones amorosas de este tipo, y para ello contamos con la perspectiva profesional de un psicólogo que realiza terapia de pareja: Xavier G. Font.

Entrevista a Xavier G. Font: ¿Qué implican las vacaciones para la relación de pareja?

Xavier G. Font es psicólogo especializado en Terapia Breve y Estratégica, y ofrece sus servicios tanto en sesiones para pacientes individuales como en terapia de pareja, en su consulta ubicada en Barcelona. En esta entrevista nos habla acerca del modo en el que algo tan aparentemente simple como estar de vacaciones influye ne las relaciones de pareja, aunque no nos demos cuenta de ello.

¿Podría decirse que las diferencias que hay entre las personas que están en una relación amorosa quedan más patentes cuando ambos tienen tiempo libre para dedicarlo a lo que prefieran?

Xavier G Font entrevista

No todas las parejas que se van de vacaciones lo hacen en las mismas condiciones. Hay parejas que se encuentran estables, felices y unidas y otras que pueden estar pasando un momento más complicado. El hecho de salir de la rutina establecida y tener mucho más tiempo en común puede realzar tanto lo que más nos gusta de nuestra pareja como lo que menos.

Las parejas que inician unas vacaciones en un momento de inestabilidad es más probable que discutan precisamente porque pasan más tiempo juntos y aprovechan las vacaciones para reprocharse problemas que llevan arrastrando desde hace tiempo.

¿De qué manera puede afectar a una relación de pareja el simple hecho de tener diferentes expectativas acerca de los planes vacacionales?

El manejo de las expectativas siempre es importante trabajarlo de forma anticipada, especialmente en parejas con preferencias distintas a la hora de concebir las vacaciones.

Es importante organizarlas negociando con tu pareja el tiempo, las actividades y los planes que a cada uno le gustaría realizar. De lo contrario es fácil que nazcan desde el principio desavenencias que pueden llegar a arruinar las vacaciones.

En cuanto al potencial beneficioso de las vacaciones, ¿en qué aspectos pueden ayudar a reforzar un vínculo amoroso?

Las vacaciones pueden ser un espacio perfecto para recuperar el tiempo que normalmente no se tiene durante el año. Normalmente las parejas te explican en consulta que su día a día está tan cargado de obligaciones que al final solo acaban compartiendo pequeños espacios de tiempo. El trabajo, la casa o la crianza de los hijos consume mucho de nuestro tiempo.

En cambio, en vacaciones pasa lo contrario. Al tener menos obligaciones, tenemos mucho más tiempo que podemos dedicarle a nuestra relación y, por supuesto, mucho menos estrés, lo que provoca que este tiempo sea de mejor calidad.

De esta manera es posible hacer muchas de aquellas cosas que nos gustan y nos mantienen unidos. Es habitual que de repente vuelvan a brotar conversaciones improvisadas donde disfrutamos, dejamos a un lado los problemas del día a día, hablamos de planes de futuro y incluso mejoren las relaciones sexuales. Todo esto, por supuesto, ayuda a fortalecer el vínculo con nuestra pareja.

Por lo que has visto en tu trabajo, ¿el simple hecho de disponer de vacaciones y desprenderse de una alta carga de trabajo durante varios días seguidos suele hacer que muchos problemas de pareja se atenúen?

Como comentaba en la anterior pregunta sí es habitual básicamente porque nos desprendemos de las obligaciones del día a día y nos permitimos disfrutar más de nosotros mismos y de la gente que nos rodea.

Es cierto también que a muchas personas les ocurre que los primeros días de vacaciones siguen sumidos en la misma dinámica de cuando están trabajado y esto no les permite desconectar del todo y disfrutar. Suele ser bastante desagradable para quien lo sufre, porque invierten mucho tiempo en forzar que no ocurra, provocando el efecto contrario.

Si una pareja que pasa por malos momentos aprovecha su viaje de vacaciones para reconciliarse y dejar aparcados sus conflictos habituales, ¿es habitual que estas mejoras en la convivencia se generalicen a su día a día cuando regresen a su estilo de vida de siempre?

Depende de la pareja, de sus conflictos y de cómo los gestionan. Si la pareja aprovecha las vacaciones para desanudar un conflicto puntual, hablando, negociando y consensuando una solución, al volver a su normalidad ese conflicto no tiene porque aflorar de nuevo.

Si por el contrario, el conflicto de la pareja es más estructural y lo llevan arrastrando desde hace mucho tiempo, es habitual que planifiquen y utilicen las vacaciones con la esperanza de que las cosas mejoren.

En estos casos al final las vacaciones acaban siendo un conducta de evitación para no tener que afrontar los problemas que tienen. Seguramente al volver a la normalidad, los conflictos de los que huían vuelvan e incluso con mayor potencia.

¿Tienes algunos consejos que recomiendes seguir a la hora de evitar que las vacaciones produzcan problemas innecesarios en las relaciones de pareja?

Es importante dedicar una parte del tiempo de nuestras vacaciones exclusivamente a nosotros mismos. Intentar hacer aquellas cosas que hemos ido postergando por falta de tiempo y tener la sensación de que estamos haciendo algo que realmente nos apetece.

A nivel de pareja, lo primordial es comunicarse. Hablad de lo que queréis hacer cada uno a nivel individual y también conjuntamente. A partir de ahí planificad vuestro tiempo, consensuando todo aquello de lo que habéis hablado.