Uno de los científicos más influyentes del siglo XIX.

Hoy en día gran parte del mundo moderno funciona principalmente gracias al uso de la electricidad. El uso de este tipo de energía no nos es pues precisamente desconocido.

Pero para poder emplear lámparas, ordenadores, equipos de soporte vital o baterías recargables han tenido que realizarse primero una importante cantidad de descubrimientos. Y si bien algunos de los cuales datan de antes de Cristo, en su mayoría cómo generar y aplicar electricidad ha sido algo que se ha ido investigando y descubriendo durante la Edad Moderna.

Una de las grandes personalidades pioneras gracias a las cuales ha sido posible el desarrollo de los estudios sobre la electricidad y el electromagnetismo fue Michael Faraday. Fue el principal descubridor de la inducción electromagnética y la electrólisis, cuya aplicación práctica ha hecho posible un muy importante desarrollo tecnológico. La historia de este investigador resulta pues de gran interés, motivo por el cual en este artículo vamos a ver una biografía de Michael Faraday.

La vida de Michael Faraday: una breve biografía

El nacimiento de Michael Faraday se produjo el día 22 de septiembre de 1791, en la aldea de Newington Butt (que hoy en día no es aldea sino uno de los barrios de Londres) de la región inglesa de Surrey. Se trataba del tercero de cuatro hermanos, hijos del herrero de caballerizas James Faraday y Margaret Hastwell.

La familia Faraday, de clase obrera y campesina, poseía muy pocos recursos y únicamente podía ofrecer a su prole una educación básica. Inicialmente iría a la escuela, pero posteriormente su familia decidió sacarle de ella y hacerle estudiar en su hogar.

Asimismo era habitual que los menores tuvieran que contribuir económicamente a mantener la familia, algo que hizo que desde pequeño Michael Faraday tuviera que repartir periódicos. También en gran parte debido a las creencias familiares nació en él una gran convicción religiosa, y pasó a ser parte de la iglesia sandemaniana. Esta fe sería una fuente de paz y de fuerza para el científico a lo largo de su vida.

Juventud y primeros empleos

En 1805, a los catorce años de edad, el joven Faraday empezó un periodo de aprendizaje del oficio de encuadernador con un librero para el que había realizado previamente varios recados, George Riebau. Durante este periodo, que duraría siete años, su trabajo le permitió tener un profundo contacto con una gran cantidad de obras literarias. También empezó a cultivar cierta predilección por los fenómenos de tipo eléctrico, tras leer diversos artículos y obras de química y electricidad.

Asimismo según fue creciendo también lo iba haciendo su interés científico (a la par que su desencanto con el mundo mercantil) y gracias a su hermano pudo empezar a asistir y formar parte de la Sociedad Filosófica de la ciudad, regida por John Tatum.

Su contacto con este grupo le permitió empezar a conocer el trabajo del químico Humphry Davy, el cual iba a realizar una serie de conferencias en el lugar. Uno de los miembros del grupo le consiguió entradas, con lo que logró asistir a las conferencias ofrecidas por el químico en la Royal Institution. En ellas tomó gran cantidad de apuntes hasta el punto de poder elaborar un pequeño libreto. Faraday decidió enviarle una copia a Davy y solicitarle poder trabajar como su ayudante de cara a poder dedicarse a la ciencia.

Inicio de su aprendizaje en la ciencia

Humphrey Davy recibió la solicitud y, dado que había un puesto de ayudante vacante y además había tenido un pequeño accidente que le había dejado temporalmente ciego, aceptó a Faraday primero como su secretario. Cuando su anterior ayudante tuvo que ser despedido también le ofreció el puesto a Michael Faraday, el cual se convirtió en su ayudante en 1813.

A pesar de que la esposa del químico le manifestó siempre un profundo desprecio y le trataría como a un sirviente, Humphry se convertiría en su protector y maestro y junto con él Faraday pudo viajar (pese a la conflictividad de la época), trabajar e investigar aspectos como la composición del diamante o ser testigo del descubrimiento del benceno.

También establecería numerosos contactos y aprendería fundamentalmente sobre química. En este aspecto llegó a sobresalir, algo que hizo que pocos después de volver de dichos viajes Faraday pudiera empezar a impartir formaciones al respecto. En 1815 publicó Analysis of Caustic Lime of Tuscany, su primera obra, además de numerosos artículos.

Grandes descubrimientos

Posteriormente se le pidió la realización de artículos de opinión sobre las contribuciones científicas de varios autores, algo que le haría recrear sus experimentos y encontrarse con los autores originales.

Es en ese contexto cuando Faraday empieza a realizar importantes descubrimientos: en 1821 descubrió la manera de aplicar los conocimientos existentes respecto a electromagnetismo en un primer rotor electromagnético. Ese mismo año se casó con una joven a quien había conocido en su iglesia, Sarah Barnard, y tras su éxito anterior empezó a focalizarse y realizar publicaciones sobre el tema de la electricidad y el magnetismo.

En 1824 fue nombrado miembro de la Royal Society, y un año después fue nombrado director del laboratorio de la Royal Society que llevaba su mentor en el momento que le conoció. Empezó a dar charlas y conferencias tanto navideñas (las Royal Institution Christmas Lectures) como semanales (los Friday Evening Discourses).

En 1831 hizo otro de sus grandes descubrimientos, la inducción electromagnética. Durante el año 1832 descubrió, o más bien demostró empíricamente la existencia de la electrólisis. También en esa época, concretamente en 1836, elaboró la Jaula de Faraday con el fin de generar una zona protegida electromagnéticamente para evitar que la electricidad externa llegue a su interior. Se le concedieron diferentes premios y honores, incluyendo algunos que fueron rechazados tales como la presidencia de la Royal Society o el título de caballero.

Otra sus investigaciones, esta vez vinculada al estudio de la fuerza lumínica, dio lugar al conocido efecto Faraday. Dicho efecto propone que la acción de un campo magnético puede afectar a la polarización de la luz, algo que se correspondía con su idea de que la luz, la electricidad y el magnetismo se encuentran relacionadas.

Últimos años y fallecimiento

La década de 1860 sería la que empezaría a marcar el declive de este gran autor. Ya en 1839 había padecido problemas y un colapso nervioso, y poco a poco fue empezando a manifestar sintomatología a nivel neuropsiquiátrico. Murió en su hogar de Hampton Court a los 75 años, el 25 de agosto de 1867.

Su legado es enorme: sus investigaciones han permitido mejorar en gran medida el conocimiento de los fenómenos electromagnéticos e inspiraron a autores como Maxwell o Thomas Edison. Los motores eléctricos o incluso la bombilla difícilmente se habrían podido llegar a construir sin su obra.

Referencias bibliográficas:

  • Baggott, J. (1991). «The myth of Michael Faraday: Michael Faraday was not just one of Britain's greatest experimenters. A closer look at the man and his work reveals that he was also a clever theoretician». New Scientist.