Consejos con los que acometer proyectos de desarrollo personal y profesional. Unsplash.

Uno de los aspectos más importantes para vivir con bienestar y plenitud es la productividad, es decir, conseguir nuestros objetivos (profesionales o personales) con la menor cantidad de recursos posibles, en menos tiempo y con menos estrés, para vivir así una vida armoniosa y plena, donde tengas tiempo suficiente para ti, tu familia o tus aficiones.

Sin embargo, vivimos con constantes bloqueos que nos paralizan y nos distancian de lo que realmente queremos. A su vez, es habitual que conseguir los objetivos propuestos conlleve tiempo, estrés, confusión, incluso conflictos personales. Por eso, muchas veces termina por resultar agotador y casi imposible conciliar vida profesional con la personal o familiar. ¿Qué podemos hacer para que eso cambie?

En realidad la productividad no consiste en el esfuerzo sino en la estrategia, en tu forma de crear, dar pasos e ir hacia tus objetivos de forma inteligente, sabiendo utilizar los recursos que tienes a tu alcance sin agotarlos (siendo el tiempo el más importante de ellos). Así pues... ¿Cómo aumentar tu productividad?

La clave, por más que te parezca sorprendente, es totalmente emocional. ¿Por qué? Porque los seres humanos somos seres emocionales, cada segundo del día estamos emocionados y las emociones influyen no solo en nuestro estado de ánimo, sino también en cada decisión que tomamos, la acción, la interpretación del mundo y también en tus relaciones.

Claves emocionales para mejorar la productividad

Los famosos bloqueos creativos, el creer que no te lo mereces, la famosa procrastinación, la dificultad para gestionar el tiempo, no saber planificarte u organizarte, o tener dificultades para tomar decisiones, son problemas que dependen principalmente de factores emocionales.

Por esta razón, por más que trates de conseguir un cambio para vencer esa procrastinación o bloqueo o para ser más productivo, no terminaremos por conseguirlo si no vamos a la raíz del problema: nuestra forma de gestionar tus emociones.

Voy a darte 5 claves emocionales muy sencillas para que consigas superar tus bloqueos, la procrastinación o aumentar tu productividad (conseguir más y mejores resultados pero en menos tiempo y con menos esfuerzo).

Estas claves son las que necesita aplicar toda persona que quiera crecer personal o profesionalmente para aumentar su productividad, y con las que he trabajado en estos últimos 10 años acompañando a personas en procesos de cambio como psicólogo y coach. Si quieres vivir ese proceso, puedes visitar empoderamientohumano.com para profundizar más y tener ayuda gratuita para los primeros pasos.

1. Aprende a gestionar el miedo

El miedo es una emoción paralizante. Pero... ¿por qué te paraliza ante ciertas acciones si no va a ocurrir nada malo? De hecho, a veces lo que asusta son acciones que te llevan hacia lo que quieres y te hacen feliz. El problema es no haber profundizado lo suficiente en ese miedo.

De forma inconsciente, puedes creer que va a ocurrir algo peligroso si pasas a la acción: falta de aceptación de los demás, herir a otras personas, que no consigas tus objetivos tal y como pensabas y eso debilite la visión que tienes sobre ti... son temores infundados que te bloquean.

2. Desarrolla tu confianza (emoción)

La confianza es una actitud, pero también un estado emocional. Si no entiendes bien la emoción de la desconfianza, puedes paralizarte a la hora de tomar decisiones o ir hacia lo que quieres porque crees que no tienes la suficiente capacidad.

Aunque realmente las capacidades se crean y nunca las tenemos todas con nosotros (tu capacidad es algo que se va desarrollando poco a poco), lo importante es pasar a la acción. Si no pasas a la acción, nunca sabrás si tienes las capacidades necesarias, y en el caso de que necesites aprender algo más, pasar a la acción será la oportunidad para descubrirlo.

3. Desafia a la pereza

El ser humano es un animal de hábitos y tiende a la comodidad para protegerse. Esto puede hacer que tomes la decisión de ir postergando lo que realmente quieres.

Se trata de enfrentar tu motivación a corto plazo (que te lleva a la pereza) contra tu motivación a largo plazo (que te lleva a crecer y al bienestar). Es, también, un proceso emocional.

4. Genera entusiasmo por el cambio

Para tomar decisiones, saber organizarte y planificarte, aprender a gestionar el tiempo... es necesario que tengas apertura para disfrutar del cambio. Cuando tenemos miedo o pereza al cambio todo continúa ocurriendo de la misma forma.

Disfrutar de los cambios implica confianza, y esa emoción es la más importante para transformar tu vida. No se trata de confianza en que todo va a ir como tú quieres, sino confianza en que, ocurra lo que ocurra, será para aprender y crecer.

5. Vive un proceso de cambio

No solo se trata de vivir cambios, sino de vivir todo un proceso de cambio, donde aprendas a entender y a gestionar tus emociones para que las tengas de tu lado en lugar de en tu contra. Es así como todo cambiará y los bloqueos quedarán atrás.

Vivir con proactividad, de forma totalmente alineada con lo que quieres y necesitas, depende de saber gestionar los recursos que tienes (tiempo, esfuerzo, etc.). No es algo posible con un software, una agenda mágica o mil asistentes que te planifiquen el día, sino que se logra aprendiendo a tener las emociones de tu lado. Es la energía más valiosa de tu vida y la que te llevará en línea recta no solo hacia la productividad, sino hacia tu bienestar y la posibilidad de vivir la vida que quieres y te mereces.