En este artículo te presentamos las 60 mejores frases célebres de Juana de Arco. Esta joven campesina ayudó al ejército francés a ganar la batalla de los Cien Años contra Inglaterra, en 1430.

Las frases de Juana están llenas de admiración hacia Dios, y remarcan su fe en la religión. A Juana se la considera “La guerrera de Dios”. Sus frases, pero, también tratan otros temas, como por ejemplo: la valentía, el valor de la vida o el optimismo.

¿Quién fue Juana de Arco?

Juana de Arco (1412-1431), también conocida como “La Doncella de Orleans”, nació en Francia (Domrémy, Bar) en el año 1412. Fue una joven campesina que, a los 18 años, Juana condujo a la victoria al ejército francés contra los británicos en Orléans. Esto ocurrió en la guerra de los Cien Años contra Inglaterra.

Juana aseguraba que era una enviada de Dios, y que él le enviaba mensajes de victoria (se refiere a él como “la voz”). Es por ello que también se la conoce como “la guerrera de Dios”.

Un año más tarde de esa victoria, a los 19, Juana fue capturada y quemada por los ingleses. Así, fue asesinada el 30 de mayo de 1431, en Rouen (Francia). 500 años más tarde, a Juana se la canonizó como Santa Católica, concretamente el 16 de mayo de 1920.

Las 60 mejores frases y pensamientos de Juana de Arco

Ahora sí, vamos a conocer las 60 mejores frases célebres de Juana de Arco.

1. Jamás cometí pecado mortal. Porque en tal caso mis voces me lo hubieran reprochado, mis Espíritus me hubiesen desamparado.

Aquí se defiende de no haber cometido ningún pecado, porque según ella, Dios se lo hubiera hecho saber.

2. Sobre Jesucristo y la Iglesia, simplemente sé que son sólo una cosa, y no deberíamos complicar el asunto.

Habla de la religión, y de lo sencilla que debería ser.

3. Sólo a Dios me remito. Y en lo que toca a mis visiones, no acepto el juicio de ningún hombre.

Le da importancia a Dios, más allá del ser humano.

4. Yo tenía trece años cuando escuché una voz.

Habla de la fe en Dios, y de su mensaje, su guía (“la voz que le llama”).

5. Si alguna vez me escapo, nadie me reprochará haber quebrantado o violado mi fe, sin haberle dado mi palabra a nadie, quienquiera que sea.

Habla de no hacer promesas con nadie.

6. ¡Ay! ¡Que mi cuerpo, limpio y completo, nunca ha sido corrompido, hoy debe ser consumido y quemado en cenizas!

Frase que habla, probablemente, de la virginidad.

7. Del amor o el odio que Dios tiene por los ingleses, no sé nada, pero sé que todos serán expulsados de Francia, excepto los que mueran allí.

Habla de las guerras y de la religión, temas a los que recurre con frecuencia Juana de Arco.

8. Dices que eres mi juez. ¡No sé si lo eres! Pero te digo que debes tener mucho cuidado de no juzgarme erróneamente, porque te pondrás en gran peligro.

Habla de la justicia, de juzgar de forma adecuada.

9. La luz llega al mismo tiempo que la voz... no se los contaré todo; no me he ido, mi juramento no concede eso.

Frase bastante misteriosa, como muchas de Juana de Arco.

10. Es cierto que deseaba escapar; y de esta manera lo deseo todavía; ¿No es esto legal para todos los prisioneros?

Habla de escapar y de lo “justo” o lógico que es que los prisioneros quieran la libertad.

11. Esa voz me decía que yo levantaría el asedio de Orleans: Tú debes salvar a la nación y al rey.

Seguramente, “la voz” es la fe en Dios, como ya hemos dicho. A Juana también se la conoce como “La Guerrera de Dios”

12. Mis voces me dicen: No temas, responde con atrevimiento, que Dios te ayudará.

Habla de Dios y de su fe ciega en él, de la fuerza que este le da.

13. Trabaja como si con sólo tu trabajo pudieras alcanzar la meta.

Aquí habla de la importancia del esfuerzo y de creer en uno/a mismo/a para conseguir lo que se desea.

14. La ropa no hace a la gente.

Lo que importa es el interior.

15. Mejor la integridad en las llamas que sobrevivir en la retratación de la verdad.

Lo importante es ser fiel a uno mismo, aunque eso conlleve problemas.

16. Dios desprecia la tranquilidad de las almas que destinó para la batalla.

Según Juana, con esta frase, Dios tiene un plan o un rol definido para cada uno/a.

17. Si así lo deseáis llevaré de nuevo ropa de mujer pero en lo restante no cambiaré.

Juana de Arco era una mujer reivindicativa de sus derechos.

18. Una mujer será la perdición de Francia, y una doncella la salvará.

Habla del poder de las mujeres.

19. Los hombres pelean; sólo Dios da la victoria.

Para Juana Dios era muy importante, y así se refleja en muchas de sus frases (su fe era muy intensa).

20. Me gustaría que todos pudieran escuchar la Voz como yo la escucho.

Habla de la fe en Dios y de la religión, y del deseo de que todos tengan esa fe.

21. La Voz me había prometido que, tan pronto como llegara al Rey, él me recibiría.

Otra vez haciendo referencia a “la voz” y a sus “promesas”.

22. No tengo miedo. . . Yo nací para hacer esto.

Otra frase de lucha y de valentía.

23. Si no lo estoy, que Dios me ponga allí. Y si lo estoy, que Dios me guarde.

Todo según la voluntad de Dios.

24. Una vida es todo lo que tenemos y la vivimos como creemos.

Habla de la importancia de vivir como queramos.

25. Yo preferiría morir que hacer algo que sé que es un pecado, o que está en contra de la voluntad de Dios.

Para ella, lo más importante era Dios, por encima de todo.

26. Levántate mañana temprano por la mañana y más temprano de lo que lo hiciste hoy y haz lo mejor que puedas.

Quizás se dirija a Dios en este breve escrito. Es un texto que habla de hacer cosas, de esforzarse y de conseguir éxitos.

27. Es mejor estar solo con Dios. Su amistad no me fallará, ni su consejo, ni su amor. En su fuerza, me atreveré, me atreveré y me atreveré hasta que muera.

Otra frase que alude a su fe ciega en Dios, a su confianza en él y al amor, respeto y admiración que le tenía.

28. Confío en Dios, mi creador, en todas las cosas; lo amo con todo mi corazón.

El amor hacia Dios era inmenso.

29. Lo vi tan claramente como te veo a ti. Y cuando partieron, lloré y deseé que me llevaran con ellos.

Aquí Juana habla de las voces y las visiones que tuvo.

30. Soy el tambor en el que Dios está golpeando su mensaje.

Juana de Arco se sentía una enviada de Dios, y en cierta manera, su “instrumento” para hacer llegar su mensaje.

31. Me advirtieron que adoptara ropa femenina; me negué y aun me niego.

Aquí Juana vuelve a reivindicar su libertad.

32. Si no estoy en la gracia de Dios, que me ponga ahí. Y si estoy, que me guarde.

Juana confiaba plenamente en las decisiones de Dios. De hecho, esta frase es lo que respondió cuando le preguntaron si estaba embarazada.

33. Cuando Dios pelea, es de poca importancia si la espada es grande o pequeña

Lo que importa es que lucha por algo.

34. Los hombres a veces son ahorcados por decir la verdad.

Ser sinceros/as a veces conlleva consecuencias negativas.

35. La gente pobre vino alegremente a mí, porque no les hice nada cruel, sino que les ayudé tanto como pude.

Aquí Juana expresa su generosidad con los demás.

36. La doncella y sus soldados tendrán la victoria. Por lo tanto la doncella está dispuesta a que tú, duque de Bedford, no te destruyas a ti mismo.

Juana se mantiene fiel a sus creencias en todo momento.

37. Los ángeles son tan perfectos, en la forma como son: como espíritus.

Juana resalta su mundo espiritual y su fe.

38. Ya que Dios me ordenó ir, debo hacerlo.

Para Juana lo más importante es obedecer a Dios y seguir su mensaje.

39. Todas las batallas se ganan o se pierden primero en la mente.

Antes de lograr algo, hemos de imaginárnoslo, y pensar que es posible.

40. ¿De qué otra manera me hablaría Dios, si no fuera a través de mi imaginación?

Ya que no puede verlo ni tocarlo, tiene que imaginárselo, y creer en él a través de la fe.

41. Lo tomaré como viene.

Esta frase habla de aceptar la vida tal cual es, con todas sus circunstancias.

42. Actúa y Dios actuará.

Con esta frase Juana de Arco da a entender que Dios nos escucha y nos observa, y que vela por nosotros.

43. Muero por hablar el idioma de los ángeles.

La vida de Juana gira en torno a la fe y en torno a Dios.

44. Avanza valientemente. Miedo a nada. Confianza en Dios; todo estará bien.

Su confianza en Dios y su fe en él era ciega, como hemos ido viendo con la mayoría de sus frases.

45. Esperanza en Dios. Si tienes buena esperanza y fe en Él, serás liberado de tus enemigos.

Frase en línea de la anterior.

46. Prefiero morir que hacer algo que sé que es pecado, o estar en contra de la voluntad de Dios.

Para ella lo principal es actuar bien y según el mensaje de Dios.

47. Todo lo que he dicho o hecho está en manos de Dios. ¡Me comprometo con él!

Su vida se guía por el mensaje de Dios. Su fe en el cristianismo es profunda.

48. La primera vez que escuché las voces, tuve mucho miedo.

Con “las voces” o “la voz” se refiere a Dios. Solo tenía 13 años cuando las escuchó por primera vez.

49. Como Dios lo había ordenado, era necesario que lo hiciera. Como Dios lo ordenó, incluso si tuviera cien padres y madres, incluso si hubiera sido la hija de un rey, habría ido.

Como vemos, Juana siempre antepuso a Dios ante todo (por delante de reyes o familia).

50. Mantenga la cruz en alto para que pueda verla a través de las llamas.

Cuenta la leyenda que Juana de Arco pronunció esta frase en el momento en el que iba a ser quemada en la hoguera.

51. No he venido a Poitiers para dar señales. Pero llevadme a Orleans y os mostraré las señales por las que he sido enviada.

Juana creía en las señales y en el poder que tenía para mostrar qué camino seguir.

52. Del amor o el odio que Dios tiene por los ingleses, no sé nada, pero sé que todos serán expulsados de Francia, excepto los que mueran allí.

Juana creía en la victoria de su país.

53. No tengo miedo, yo nací para esto.

Otra de las frases míticas de Juana de Arco.

54. ¡Valor! No retrocedas.

Frase que alude a la valentía, característica central de Juana.

55. Cada hombre da su vida por lo que cree. Cada mujer da su vida por lo que cree.

Cuando creemos en algo, luchamos por ello; así se vive intensamente.

56. No se podrá demostrar que haya hecho algo que atente contra la fe cristiana.

Siempre fiel a sí misma y a su fe.

57. Siempre permanece cerca de mí, pues mañana tendré mucho que hacer y más de lo que haya tenido jamás, y mañana la sangre saldrá de mi cuerpo por sobre el pecho.

Seguramente se dirige a Dios, como en otras ocasiones.

58. A veces las personas creen en poco o nada y por eso dan sus vidas a poco o nada.

En función de lo que creamos, ofreceremos una cosa u otra.

59. Te certifico que no haría ni diría nada en contra de la fe cristiana.

Una vez más, su fe ante todo.

60. [...] pero sacrificar lo que uno es y vivir sin creencia es un destino más terrible que morir.

Con esta frase Juana de Arco remarca la importancia de creer en algo.

Referencias bibliográficas:

  • Ramos, J.M. (2012). Juana de Arco, la espada de Dios. Clío 38. http://clio.rediris.es ISSN 1139-6237.