¿Conoces el Síndrome de vómitos cíclicos (SVC)? Se trata de una enfermedad que suele aparecer más en niños que en adultos, y que consiste en la aparición de episodios repetidos o ciclos de náuseas y/o vómitos de intensidad severa.

En este artículo conoceremos más detalles sobre este síndrome, características generales y prevalencia, así como síntomas, causas y tratamientos del mismo.

Síndrome de vómitos cíclicos: ¿qué es?

El síndrome de vómitos cíclicos (SVC, o CVS en inglés), es una enfermedad donde aparecen náuseas y vómitos repetidos y severos, a intervalos regulares. Éstos pueden aparecer en forma de episodio o en forma de ciclos (es decir, de forma aún más frecuente).

Entre ciclo y ciclo de náuseas y/o vómitos, pero, la persona tiene una buena salud general. El síndrome de vómitos cíclicos suele aparecer en niños/as, aunque hay adultos que también lo manifiestan.

Ciclos de vómitos

En los ciclos de vómitos y/o náuseas, el niño puede llegar a vomitar varias veces en una hora. Los ciclos varían en cuanto a la duración, es decir, pueden durar horas o llegar hasta días.

Por otro lado, los ciclos de vómitos suelen ser similares en cada niño en duración y frecuencia; es decir, acostumbran a empezar a la misma hora del día (por ejemplo por la noche), durar lo mismo (que suele ser bastante tiempo) y tener una intensidad parecida.

Un niño que padece el síndrome de vómitos cíclicos tiene, de media, alrededor de 12 episodios o ciclos de vómitos al año, aunque esto depende de cada niño, lógicamente.

Prevalencia y población

La prevalencia exacta del síndrome de vómitos cíclicos es desconocida, aunque sí que se ha hecho una estimación; en Estados Unidos, por ejemplo, se calcula que el síndrome afecta a 3 de cada 100.000 niños. En cuanto a su distribución por sexos, el síndrome es ligeramente más frecuente en las niñas que en los niños.

¿A qué edad es más probable manifestar el síndrome de vómitos cíclicos? A edad pre-escolar o inicio de la escuela el riesgo es mayor. Concretamente, la edad de media de aparición del síndrome se sitúa en los 5 años. Como hemos visto, su aparición es más frecuente en niños y niñas, pero también puede afectar a la población adulta.

Síntomas

Los síntomas del síndrome de vómitos cíclicos pueden aparecer a cualquier hora del día, aunque es frecuente que lo hagan o bien por la tarde/noche o bien por la mañana, a primera hora.

Los dos síntomas principales del síndrome son las náuseas y los vómitos. Ambos son de intensidad severa, y se repiten en el tiempo en episodios o ciclos.

Además de estos dos síntomas principales, aparecen otros asociados, tales como: palidez, dolor abdominal, cansancio excesivo, migrañas o dolores de cabeza, diarrea, fiebre de baja intensidad, sensibilidad (especialmente a los sonidos/ruidos y a la luz) y babeo, entre otros.

Fases

El síndrome de vómitos cíclicos se caracteriza por presentar cuatro fases delimitadas, que son las siguientes.

1. Fase 1: pródromo

En la primera fase se produce una especie de aviso o señal que anuncia la llegada de un ataque de vómitos y/o náuseas. En esta fase, los síntomas típicos son: dolor de estómago, dolor de cabeza, ansiedad y náuseas.

Dichos síntomas (o alguno de ellos) aparecen en un 60% de las personas con síndrome de vómitos cíclicos.

2. Fase 2: vómitos

En la segunda fase del síndrome ya llegan los ataques de vómitos o náuseas (que pueden ser arcadas). Los síntomas de esta fase pueden llegar a durar horas e incluso un día entero.

3. Fase 3: recuperación

En esta tercera fase los vómitos y las náusea han cesado. Es la fase de la recuperación, donde el niño o la niña se siente un poco mejor. En este momento algunos niños ya pueden comer alimentos sólidos de forma inmediata; otros, en cambio, necesitan un poco más de tiempo, y deben empezar por líquidos.

En esta fase pueden aparecer, además, dolores abdominales y fatiga o agotamiento como consecuencia de los vómitos.

4. Fase 4: ausencia de síntomas

Esta cuarta fase del síndrome de vómitos cíclicos es la que va apareciendo entre ciclo y ciclo de vómitos, donde no hay síntomas destacables y la persona se encuentra bien, con buena salud.

Causas

En relación a la causa del síndrome de vómitos cíclicos, ésta se desconoce. Sin embargo, sí se saben algunos datos al respecto; por ejemplo, se ha visto cómo los niños que padecen el síndrome, de forma frecuente también manifiestan síntomas como las migrañas o las migrañas abdominales. En este sentido, también se ha visto cómo la mayoría de los pacientes tiene un historial familiar de migrañas, sobre todo en la familia por parte de madre.

Así, aunque la causa es desconocida, sí se han relacionado ciertos factores con el síndrome de vómitos cíclicos, que podrían incluso ser su causa (o parte de ella). Estos factores o situaciones son:

  • Situaciones donde existe un sobreesfuerzo
  • Situaciones que provocan una gran excitación
  • Alimentación: ciertos tipos de alimentos, como por ejemplo el queso y el chocolate
  • Falta de sueño
  • Mareos
  • No comer durante mucho tiempo
  • Estrés
  • Infecciones (por ejemplo gripe, sinusitis…)
  • Alergias
  • Menstruación

Tratamiento

En la mayoría de los casos de síndrome de vómitos cíclicos los síntomas remiten sin tratamiento. Además, no exista una “cura” para él, por lo que su tratamiento tiene el objetivo de manejar o aliviar los síntomas en la medida de lo posible.

¿Qué hacer cuando se inicia un episodio de vómitos? Si a tu hijo/a le ocurre, procura mantenerlo calmado. Intenta que se relaje. Cuando aún no han aparecido los vómitos, resulta idóneo que el niño pueda estar en algún lugar tranquilo y silencioso (por ejemplo su habitación). Además, el dormir también ayuda mucho.

En algunos casos también se toman ciertos fármacos para las náuseas, así como sedantes que ayuden al niño a relajarse y dormir. En casos graves, se deberá acudir al hospital para evitar una deshidratación severa. En el hospital se suelen administrar líquidos de forma intravenosa para prevenir dicha deshidratación.

Tratamiento farmacológico

En relación a los fármacos que se suelen administrar en el síndrome de vómitos cíclicos, el tratamiento puede ser de dos tipos:

1.1. Tratamiento abortivo

Este tipo de tratamiento tiene el objetivo de prevenir o frenar la aparición de los síntomas del ataque; incluye fármacos anti-náuseas, sedantes y fármacos para la ansiedad (ansiolíticos).

1.2. Tratamiento preventivo

En el caso del tratamiento preventivo, su objetivo es reducir o eliminar los ataques. Suele incluir, principalmente dos tipos de fármacos: la amitriptilina (antidepresivo tricíclico y analgésico) y la ciproheptadina (antihistamínico).

Referencias bibliográficas:

  • Buk, L. (2018). Managing cyclic vomiting syndrome in children: beyond the guidelines. Eur J Pediatr, 177: 1435–1442.
  • Fleisher, D.R & Matar, M. (1993). The cyclic vomiting syndrome: a report of 71 cases and literature review. J Pediatr Gastroenterol Nutr, 17: 361. Cyclic Vomiting Syndrome Association. Cyclic vomiting syndrome.
  • National Digestive Diseases Information Clearinghouse. (2014). Cyclic vomiting syndrome.