Durante más de 80 años, los textos que dan forma al Libro Rojo permanecieron al resguardo y cuidado de los herederos de Carl Gustav Jung hasta su publicación en el año 2009. 

Para algunos se trata de la obra inédita más influyente de la historia de la psicología, el New York Times tras su publicación lo denominó “el santo grial del inconsciente”, y el día de hoy podemos hablar de este como la obra que marcó toda la obra posterior de Carl Gustav Jung y que dio nacimiento a su psicología analítica: el Libro Rojo.

El encuentro de Carl Gustav Jung con Sigmund Freud

En el año de 1913 hubo un punto de inflexión en la vida de Carl Gustav Jung (entre otras cosas, especialmente marcado por la separación intelectual con Sigmund Freud). Hasta el día de hoy, lo que pasó con él ha sido siempre motivo de discusión y controversia entre analistas Junguianos y otros psicoanalistas. Este episodio ha sido llamado de diversas formas: una enfermedad creativa, un ataque de locura, una auto-deificación narcisista, una perturbación mental cercana a la psicosis, un proceso de reencuentro con el alma, etc.

La cuestión es que, durante este lapso, Jung realizó un experimento consigo mismo que duró hasta 1930 y que luego reconoció como su “confrontación con el inconsciente”. La “confrontación” fue narrada y retratada en su obra “El libro rojo” que permaneció inédito durante más de ochenta años fue descrita por Jung como la obra que dio lugar al desarrollo de una “técnica para llegar al fondo de los procesos internos [...] traducir emociones en imágenes [...] y comprender fantasías que lo movilizaban subterráneamente” y que más tarde denominó imaginación activa.

Jung inició el libro registrando sus fantasías en los llamados “libros negros” que posteriormente revisó complementándolos con varias reflexiones. Finalmente, transfirió caligráficamente estos textos junto con ilustraciones a un libro en rojo denominado Liber Novus.

Casi un siglo de misterio

Para la mayoría de sus amigos, colegas e inclusive sus propios familiares, el Libro Rojo siempre estuvo rodeado de misterio, pues Jung siempre fue celoso con su trabajo. Solo compartía sus experiencias íntimas escritas en el libro con su mujer Emma Rauschenbach y otras pocas personas de su confianza. Además, dejó inconcluso su trabajo con el libro en el año de 1930, intentando retomarlo nuevamente en 1959, a pesar de lo cual el epílogo quedó inacabado.

Pese a que Jung evaluó su publicación, lo máximo que mostró de éste mientras trabajaba en él fue Siete Sermones a los Muertos, impreso y regalado por el propio autor a unos pocos conocidos en el año de 1916. La razón por la cual no se decidía a publicar el Liber Novus era sencilla: la obra aún estaba inconclusa.

Pese a que Jung sostuvo que el libro es una obra autobiográfica, se vio reacio a publicarlo en las obras completas al considerar que no tenía carácter científico. Tras su fallecimiento en 1961, el legado del libro pasó a manos de sus descendientes, los cuales, sabiendo que se trataba de una obra única e irremplazable, decidieron guardarlo en la caja fuerte de un banco en 1983. Tras un extenso debate entre los colaboradores de sus obras completas y el grupo de herederos de Jung, en el año 2000 que se autorizó su publicación.

Finalmente, el libro vio la luz en 2009. Entre las razones que convencieron a los herederos de publicar dicha obra, se encuentra el hecho de que se trataba de la materia que dio forma a toda su obra posterior y al desarrollo de la psicología analítica.

El “santo grial del inconsciente”

Toda la obra posterior de Jung se deriva de las ideas presentadas en este libro. Jung plasma casi de una manera profética y medieval el estudio de lo inconsciente que él mismo abordó de manera simbólica durante esos años. Es por lo abstracto de los temas tratados en esta obra que el libro tiene una estructura muy marcada.

Las partes de El Libro Rojo

En su versión publicada, la obra se divide en tres partes: Liber Primus, Liber Secundus y los Escrutinios.

En el primero se registran las experiencias simbólicas inconscientes vividas por Jung del 12 de noviembre al 25 de diciembre de 1913, donde toma lugar la figura del héroe comprendido por Jung como su función psíquica superior que tiene que ser asesinada por él para que resurja su contraparte e iniciar el proceso de individuación, no sin antes encontrarse con otros arquetipos como el ánima, el viejo sabio, el dios sol, etc.

En el liber secundus (elaborado del 26 de diciembre de 1913 a abril de 1914) se narran los sucesivos encuentros con otras imágenes simbólicas que usualmente son personajes con los que Jung interactúa promoviendo la toma de consciencia de procesos y funciones disociadas de la personalidad de Jung, y con esto abriendo la posibilidad de lograr la función trascendente.

Finalmente, Escrutinios (que originalmente no fue escrito en el cuaderno de tapas rojas) y que escribió entre 1914 y 1916 posee un contenido menos “poético” y mucho más complejo que los anteriores libros, ya que proporciona claves y anotaciones del propio Jung para la comprensión de sus experiencias en los anteriores libros.

La consagración de sus teorías a raíz del libro

Jung quiso elaborar un modelo psicológico a raíz de las visiones narradas en el libro, lo cual se convirtió en una gran odisea por ser de difícil aceptación para la comunidad científica. A pesar de que la personalidad de Jung siempre se vio moldeada por las pseudociencias como la alquimia, la astrología, el I ching, etc. Jung siempre se esforzó por crear una teoría unificadora entre el papel de la mente con los fenómenos físicos. 

El Libro Rojo es testimonio de estos esfuerzos, además de materia de estudio imprescindible para cualquier persona interesada en la psicología analítica.

Referencias bibliográficas: