Dice el refranero español que ven más cuatro ojos que dos y que la unión hace la fuerza, Esto resulta obvio: cuando son varias las personas que deciden colaborar hacia un objetivo, mayores serán las probabilidades de éxito, porque dos o más cerebros pensarán mucho mejor que uno solo. Tras esta afirmación, a grandes rasgos, podemos intuir qué es la inteligencia colaborativa.

Inteligencia colaborativa: definiendo el concepto

La palabra inteligencia proviene del latín intelligentia, término cuyo origen es inteligere que está formada a su vez por intus que significa “entre” y legere que significa “escoger”. Así que podemos decir que la inteligencia es la capacidad de saber elegir, y que cuanto mejor sea la opción elegida de entre todas las posibles, más inteligente se considera al individuo.

El término colaboración también tiene su origen en el latín y está formado por con- (junto), laborare (trabajar) y -ción (acción y efecto). Por lo que podemos definir colaboración como la acción y efecto de trabajar en conjunto con otra/s persona/s para intentar alcanzar un objetivo en común.

Si juntamos ambas definiciones, podemos decir que el término inteligencia colaborativa significa elegir la mejor opción para alcanzar una determinada meta trabajando en conjunto. Esta definición es una aproximación basada en la etimología de sus palabras, pero que nos sirve como base para entender a continuación una descripción más compleja.

Inteligencia colaborativa en el ámbito de las empresas

A día de hoy, no existe unanimidad a la hora de definir con exactitud qué es la inteligencia colaborativa, por lo que se podrán encontrar múltiples definiciones, entre ellas destacamos la dada por el ICXCI (Innovation Center for Collaborative Intelligence):

«La inteligencia colaborativa (IC) supone una deliberación ordenada, facilitada por tecnologías sociales, que permite a un conjunto de personas crear un mejor conocimiento compartido y tomar decisiones, con mayores posibilidades de superar los retos y dificultades que plantean las distintas actividades humanas en un entorno cada vez más complejo y cambiante.»

En las empresas, hoy más que nunca que vivimos en un mundo global y digital donde las tecnologías de la información avanzan a pasos agigantados, empieza a ser necesario potenciar la inteligencia colaborativa para conseguir compañías inteligentes, capaces de adaptarse a cualquier cambio y necesidad. 

Así, son muchas las organizaciones que desde hace unos años apuestan por el reclutamiento y la retención de talento corporativo, con lo que partimos de la base de que contamos con empresas repletas de talento y de ideas innovadoras que encuentran un terreno propicio en los entornos que favorecen la colaboración, y que por supuesto cuentan con los recursos tecnológicos y la financiación para poder llevar a cabo proyectos ambiciosos.

La cooperación entre personas diversas es la clave del éxito empresarial

Pero ese talento, de manera individual no es suficiente, una persona por sí sola no es capaz de encontrar siempre la mejor solución o camino a tomar. No resulta productivo, en esta época de hipersepecialización, contar con talentos aislados.

Sin embargo si implantamos unos mecanismos y herramientas de cooperación y colaboración entre todos esos talentos, para que se relacionen e interactúen entre ellos de tal manera que sean capaces de enfrentarse a cualquier reto, se obtendrán resultados mucho más óptimos y eficaces que si lo hicieran de manera individual.

Consejos para fomentar la inteligencia colaborativa

Puesto que ya hemos explicado qué es la inteligencia colaborativa desde el plano teórico, lo único que resta es abordar ciertas claves para fomentar la cooperación en el ámbito práctico. Empecemos:

  • Quién no coopere, no interesa a la empresa. Explicar a todo el equipo, la necesidad de colaboración como política y objetivo de la compañía.
  • Crear espacios colaborativos tanto físicos como virtuales, donde puedan trabajar los implicados en el proyecto.
  • En todo trabajo en el que participen varias personas, debido a los distintos puntos de vista y talentos individuales, es seguro que habrá conflictos. Habrá que saber gestionarlos y que se vean como algo necesario por el equipo.
  • Cuánto más cooperador sea un trabajador, más valor tendrá para el grupo. Esos serán los principales talentos a retener. porque son las personas que sirven como conexión entre los distintos departamentos de la empresa.
  • Implantación de herramientas inteligentes y 2.0 que sirvan para generar conversación y reflexión sobre las propuestas realizadas y que conviertan toda la información en conocimiento colectivo y de utilidad.
  • Todo el conocimiento tiene que ser compartido. «Nadie sabe todo, todos saben algo, todo conocimiento reside en la humanidad» (Pierre Lévy). Es importante que las distintas secciones de la empresa no actúen como focos aislados sino como un conjunto organizado. 
  • El líder debe de ejercer un liderazgo colaborativo basado en la confianza.

Algunas conclusiones sobre la inteligencia colaborativa

Con la inteligencia colaborativa se consigue una manera de trabajar mucho más creativa y eficiente

Los trabajadores sienten que forman parte de la organización, por tanto aumenta su motivación y se crea un buen clima laboral. Muchas mentes conectadas entre sí, con un objetivo en común, pueden ofrecer resultados impensables muy por encima de lo esperado. Por ello merece la pena apostar por la inteligencia colaborativa en nuestra organización.