21 formas de calmar tu mente

Algunas rutinas prácticas para apaciguar tu mente en el día a día.

Formas de calmar tu mente

Muchas veces pensamos que tranquilizarnos o calmar nuestros pensamientos puede ser una tarea ardua y compleja, pero no siempre es así.

A continuación te compartiré formas prácticas para calmar tu torbellino mental, algunas de ellas milenarias, otras propias de los avances contemporáneos en el campo de la psicología y la neuropsicología.

Maneras sencillas de calmar tu mente

Sigue estas pautas aplicándolas a tu día a día.

1. Presta atención a tu respiración en la zona de las fosas nasales

Observar cómo entra y cómo sale el aire por la zona de las narinas es una técnica muy antigua que se dice habría sido enseñada por el mismo Gautama, el Buda. Hazlo durante algunas respiraciones o minutos y verás los resultados.

2. Haz ejercicio

Está demostrado que ejercitarse facilita el metabolismo de la serotonina y, por lo tanto, aumenta sus niveles de esta hormona conocida como “hormona de la felicidad”, lo cual te ayudará a tranquilizar tu mente.

3. Escucha música relajante

Ciertos sonidos, como los de los cuencos tibetanos, han sido utilizados ampliamente en el campo de la terapia sonora y suelen tener un efecto positivo para armonizar nuestro pensamiento.

4. Salta la cuerda

¡Sí, has oído bien! Estos ejercicios rítmicos que nos colocan en el momento presente los hemos visto utilizados por grandes personalidades como Tony Robbins para enfocarse y disipar la ansiedad. Siempre es bueno tener una cuerda/soga en casa para moverse un poco y salir de nuestra cabeza.

5. Toma infusiones

Beber ciertas infusiones como el cedrón, la melisa, la pasionaria, el tilo o la lavanda puede ayudarte mucho a bajar el ritmo de tu pensamiento y relajarte.

6. Realiza estiramientos

Desde tiempos antiguos nos llega el conocimiento de disciplinas tales como el yoga que hablan de la importancia de un cuerpo flexible y disponible como ayuda para lograr un pensamiento más equilibrado, menos tempestuoso.

7. Comparte con seres queridos

Está demostrado que cuando estamos con otras personas, especialmente aquellos por quienes sentimos afecto, nuestro nervio vago se activa produciendo una relajación y por ende un descenso de la actividad mental.

8. Da y recibe abrazos

Siguiendo en línea con lo anterior, el contacto físico de los abrazos es un método infalible para reducir nuestro ritmo mental y aumentar la oxitocina (hormona del placer), serotonina y dopamina (encargadas del buen humor).

9. Pinta mandalas

Esta actividad de índole artística a la vez que repetitiva ha ayudado a muchas personas a reducir la ansiedad y enfocar la mente en dicha tarea, alejándola de los pensamientos indeseados.

10. Acaricia a tu mascota

El contacto físico con nuestros animalitos domésticos es también fuente de muchas hormonas relacionadas a la relajación y el bienestar. ¡Siempre es bueno hacer una pausa para estar con tus cuadrúpedos preferidos!

11. Baila

Sí, ¡no olvides danzar! La vida siempre es mejor con movimiento y bailar es un gran catalizador de emociones y estados de ánimo. Poner tu música favorita y bailar durante unos minutos es una buena forma de reducir la carga mental.

12. Ordena la casa

Para muchas personas, las tareas repetitivas de orden y limpieza suponen una forma directa de calmar la mente y los pensamientos. En la repetición de lo conocido, nuestro cerebro se tranquiliza.

13. Haz la vertical

Si lo has hecho y tu estado físico lo permite, invertirte con la ayuda de una pared y los brazos en el piso es una gran forma de despejar la mente.

14. Enciende una vela

Para meditar, los antiguos yoguis centraban su atención sobre la llama de una vela. Pruébalo unos minutos y nos dices cómo te va.

15. Ve a la naturaleza

La mayoría de las personas encuentran que los entornos naturales favorecen la relajación mental y tranquilizan sus pensamientos.

16. Pon los pies en la tierra

El grounding o earthing es una técnica muy difundida actualmente para calmar la mente que consiste en caminar unos minutos con tus pies descalzos sobre la tierra, arena o el césped. Puedes hacerlo en tu jardín, en un parque o lo que tengas cerca.

17. Sonríe

Los antiguos taoístas hablaron mucho sobre la importancia de la sonrisa externa e interna. Sí, puedes incluso fingirla y está bien. Hazlo durante algún tiempo: sonríe como sí tuvieras todos los motivos para hacerlo y verás los resultados.

18. Agradece

Tómate algún rato para recordar todo aquello por lo que tienes motivos para agradecer, y hazlo. La gratitud desplaza los pensamientos negativos de nuestra mente y nos abre a lo nuevo.

19. Acepta el caos

Incluso en un estado mental caótico, puedes detenerte unos instantes, observar tu agitación de pensamientos interna, y reconocer que eras mucho más que eso. No eres tus pensamientos, y así les das permiso para ser lo que son, aceptando tu estado por completo. La aceptación tiene implicancias poderosas y ha sido mencionada por grandes maestros de la actualidad.

20. Canta

No importa que no lo hagas bien. Realmente no importa. Lo que sí importa son los beneficios de liberar nuestra voz y las vibraciones que conlleva, lo cual nos conecta con nuestro cuerpo y suele reducir la actividad mental. Ponle voz a lo que te sucede.

21. Déjalo salir

Muchas técnicas utilizan recursos catárticos como gritar, golpear un cojín o patear sobre una superficie blanda. Hazlo en un espacio seguro y libre de otras personas. Esta catarsis puede ayudarte a ir más allá de los pensamientos actuales y calmar tu mente.

Conclusión

Tú tienes el poder, sólo se trata de que lo recuerdes y entonces lo recuperes. Aquí hay 21 técnicas prácticas, pero existen muchas más. Practica las que mejor te sienten, y sobre todo, hazlo de forma consistente, pues el pensamiento excesivo y poco productivo es un hábito, pero también lo es la felicidad y la plenitud. Tú eliges.

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