Las alteraciones mentales pueden dañar la integridad física. Unsplash

La psique humana es realmente compleja, siendo su funcionamiento normativo un elemento esencial de cara a poder desarrollarnos y adaptarnos al medio de manera exitosa. Sin embargo, en ocasiones es posible encontrar que por algún motivo se presenta algún tipo de alteración que dificulta dicha adaptación, provocando un profundo malestar a quien lo padece y alterando en gran medida su vida y/o las de los que le rodean. Es lo que ocurren en los trastornos psiquiátricos.

Existe una amplia variedad de estos trastornos, que alteran y dificultan en gran medida la vida de quiénes los padecen. Sin embargo algunos son más frecuentes que otros. En este artículo presentamos quince de los más comunes.

¿Cuáles son los trastornos psiquiátricos más frecuentes?

A continuación reflejamos cuales son los 15 trastornos trastornos psiquiátricos que con más frecuencia se pueden encontrar en la práctica clínica.

1. Depresión mayor y otros trastornos depresivos

La depresión mayor es uno de los trastornos más prevalentes en el mundo, estando caracterizada por la presencia de un estado de ánimo triste y la presencia de apatía y anhedonia junto a otros síntomas tales como alteraciones del sueño, de la alimentación, sensación de desesperanza, pérdida de la capacidad de concentración, enlentecimiento mental y físico, frustración y pasividad. Puede darse ideación suicida.

Además de la depresión mayor también es muy frecuente la distimia, en la que aparecen síntomas depresivos de menor gravedad que en la depresión mayor pero continuadas en el tiempo (casi a diario durante al menos dos años).

2. Trastorno de pánico con agorafobia

El conjunto de trastornos de ansiedad son el tipo de trastorno más frecuente en la población clínica, si bien cada uno de ellos por separado puede no ser tan frecuente. Uno de las más comunes es el trastorno de pánico, en el que se dan crisis de ansiedad con frecuencia en el que aparecen taquicardia, sudoración, aceleración respiratoria, sensación de pérdida de control de la propia conducta y miedos como el de morir o el de enloquecer. La idea de que vuelvan a ocurrir genera ansiedad anticipatoria, favoreciendo la evitación conductual de situaciones en las que podría aparecer.

En los casos en que aparece con agorafobia la ansiedad se da ante aquellas situaciones en las que el sujeto no puede escapar o bien puede no recibir ayuda si padece una crisis, como en lugares con gran afluencia de gente o lugares muy abiertos, de manera que tiende a evitarlos (cosa que resulta muy limitante).

3. Dependencia al alcohol

El alcoholismo es un problema muy frecuente, debido entre otros aspectos a la relativamente buena visión que se tiene socialmente del consumo de alcohol. La dependencia a esta sustancia puede llegar a suponer graves problemas de salud, como problemas hepáticos, comas etílicos e incluso pueden llevar a la muerte a quien la padece.

4. Anorexia nerviosa

Se trata de uno de trastornos más prevalentes en la sociedad actual, derivado del culto al cuerpo y a la elevada valoración de la estética y los cánones de belleza actuales. La anorexia nerviosa se caracteriza por un rechazo a la ingesta alimentaria, la negativa o rechazo a mantener un peso corporal mínimo, la distorsión de la propia imagen corporal y otros síntomas como la amenorrea o ausencia de regla.

Es frecuente que se provoquen el vómito tras comer, oculten la comida o hagan ejercicio de manera excesiva para no ganar peso. Se trata de uno de los pocos trastornos psiquiátricos que es capaz de matar por sí mismo, debido a las consecuencias de la falta de nutrientes.

5. Bulimia nerviosa

Junto con la anterior, forma parte de los trastornos de la alimentación más frecuentes. La bulimia nerviosa se asemeja a la anorexia en el hecho de que existe un miedo obsesivo a ganar peso y existe cierta distorsión de la imagen corporal, pero se caracteriza por la presencia de atracones masivos en los que pierde el control.

Después de ellos aparece culpabilidad y vergüenza, pasando el individuo que la padece a emplear métodos compensatorios para no ganar peso, como provocarse el vómito.

6. Esquizofrenia

La esquizofrenia es sin duda alguna el trastorno psicótico más conocido. Se caracteriza por la presencia de alucinaciones, delirios, comportamiento y/o lenguaje desorganizado, catatonia y/o síntomas negativos tales como la alogia o pobreza de pensamiento durante al menos seis meses y produciendo éstos una alteración significativa en uno o varios dominios vitales.

7. Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad

El TDAH es uno de los trastornos del neurodesarrollo más conocidos y diagnosticados a nivel mundial, hasta el punto de existir un elevado sobrediagnóstico de éste. Se caracteriza por la presencia de síntomas de inatención tales como distraibilidad, pérdida de objetos, olvido de actividades o incapacidad para finalizar la tareas entre otras junto con síntomas de hiperactividad como la inquietud motora, la incapacidad para guardar turnos o la interrupción en actividades ajenas.

Pese a lo anterior, es posible que se de únicamente déficit de atención, en cuyo caso únicamente estaríamos ante un TDA.

8. Trastorno del Espectro del Autismo

Otro de los trastornos del neurodesarrollo más conocidos, el autismo se caracteriza por la presencia de dificultades en la comunicación y socialización, con dificultades para la gestión, expresión y captación de emociones, dificultades en el uso pragmático del lenguaje, falta de comprensión y uso del lenguaje no verbal, aislamiento y falta de reciprocidad social.

También aparecen patrones de comportamiento e intereses restringidos y repetitivos, afrontando mal los cambios u precisando de rutinas estables. En ocasiones también aparece hiper o hiposensibilidad a la estimulación sensorial.

Hay que tener en cuenta que el concepto de autismo abarca una serie de fenómenos que pueden estar presentes o no en cada persona diagnosticada de TEA. Además, hay muchos grados de autismo, que se expresan tanto a través de personas con discapacidad intelectual e incapaces de hablar, hasta casos de individuos capaces de hablar y con una alta inteligencia.

9. Trastorno Obsesivo Compulsivo

El TOC es un trastorno caracterizado por la presencia continua de pensamientos intrusivos persistentes reconocidos como propios, que el propio sujeto considera irracionales y que despiertan en el sujeto una elevada ansiedad por considerarlos inadmisibles y que va a tratar de bloquear activamente, lo que provoca una centración y sobrevaloración de estos. Ello terminará por generar su reaparición, generándose la obsesión.

El paciente suele emplear una serie de actos rituales que alivian momentáneamente la ansiedad pero que a largo plazo facilitan la reaparición de ésta, denominadas compulsiones. Se establece un círculo vicioso entre obsesión y compulsión que va a provocar un profundo sufrimiento en el sujeto y un cada vez mayor nivel de ansiedad, dedicando gran tiempo de su vida a la realización de las compulsiones y a la evitación activa de la obsesión.

10. Trastorno bipolar

Junto a la depresión, forma parte de los trastornos del estado del ánimo. Este trastorno se caracteriza por la presencia de episodios de manía o hipomanía que pueden o no alternarse con episodios depresivos. Los primeros se caracterizan por la presencia de expansividad, grandiosidad, euforia y desinhibición. Es frecuente que se vuelvan irritables y asuman más riesgos de lo habitual, a menudo realizando acciones que no harían normalmente.

Existen dos tipos de bipolaridad, la tipo 1 que se corresponde con el padecimiento de al menos un episodio maníaco o mixto pudiendo o no haber una alternancia con uno o más episodios depresivos y la tipo 2 en la que ha habido al menos un episodio hipomaníaco seguido o precedido en el tiempo por al menos un episodio depresivo. En este tipo de trastorno el estado de ánimo puede llegar a fluctuar rápidamente, y puede llegar a ser muy invalidante. De hecho, se trata del tipo de trastorno que más riesgo de suicidio supone, por encima de la depresión mayor.

11. Dependencia a otras sustancias

La dependencia a sustancias es un trastorno muy frecuente y relevante en la población actual. En esta lista hemos separado anteriormente la dependencia alcohólica debido a que se trata de una de las mayor prevalencia, más también resultan frecuentes la dependencia a la cocaína y la heroína.

El hecho de que estos trastornos sean muy generalizados no puede entenderse sin tener en cuenta la influencia de la cultura y de las dinámicas políticas y económicas.

12. Trastorno por estrés postraumático

Se trata de un trastorno derivado de la vivencia de un profundo trauma en el que el sujeto ha visto su vida o integridad amenazada o ha presenciado una situación que le ha provocado una elevada se sensación de vulnerabilidad, indefensión o miedo.

Tras dicha vivencia el sujeto manifiesta reexperimentaciones continúas, evitación de estímulos asociados a dicha situación y un elevado nivel de hiperactiva cómo fisiológica durante más de un mes. Es típico en situaciones de violencia de género, violaciones o en situaciones de conflicto bélico.

13. Trastorno por dependencia de la personalidad

Se trata de uno de los trastornos de la personalidad más frecuentes, caracterizado por la necesidad excesiva de que se ocupen del sujeto. Se establecen relaciones de sumisión y obediencia con respecto al entorno con el fin de ser querido y no ser abandonado. Suele darse en personas con baja autoestima y es común que se presenten trastornos del estado del ánimo

14. Trastorno límite de la personalidad

El trastorno de personalidad límite es uno de los trastornos de personalidad más graves, caracterizado por la presencia de una elevada inestabilidad emocional, la presencia de impulsividad y un estado del ánimo fluctuante con presencia de miedo al abandono, sentimientos de vacía y alteraciones en el autoconsumo y en las relaciones personales. En muchos casos se autolesionan y pueden llegar a tener comportamientos autolíticos.

15. Trastorno antisocial de la personalidad

El trastorno antisocial de personalidad se caracteriza por la existencia de un patrón de comportamiento en el que aparecen desobediencia a las normas sociales, falta de respeto por los derechos y opiniones ajenas, crueldad, irritabilidad y baja tolerancia a la frustración.