La psicoterapia puede ser aplicada ante una gran variedad de problemas, y es precisamente por eso por lo que muchas personas no tienen muy claro cuáles son las fuentes de malestar y las necesidades ante las que se debe contar con el apoyo de un psicólogo: al ser tan diversas, no siempre es sencillo saber dónde empiezan y dónde terminan.

Por ejemplo, está muy extendida la creencia de que la psicoterapia solo es útil ante los trastornos mentales, un error que puede salir muy caro. Y es que hay gente que pudiendo superar sus principales problemas gracias a la intervención de un psicólogo, no lo hace porque ni se lo plantea como opción.

Para comprender mejor cuáles son esas situaciones que pueden ser motivo de ir a psicoterapia, en esta entrevista hablaremos con el psicólogo José Luis Laporta, quien lleva décadas ayudando a personas con todo tipo de problemas.

Entrevista a José Luis Laporta: las razones para acudir a la consulta de un psicólogo

José Luis Laporta es psicólogo especializado en el ámbito de la Psicología Clínica, en el que lleva trabajando más de tres décadas; actualmente atiende a personas de todas las edades tanto de manera presencial cono online. En esta entrevista nos habla acerca de cuáles son las situaciones que deben o merecen ser abordadas contando con la ayuda de un psicoterapeuta.

¿Aún se tiende asociar demasiado la psicoterapia con el concepto de enfermedad mental?

Consultar con un psicólogo clínico no significa, necesariamente, que la persona esté enferma.

Muchas veces, las personas que acuden a una terapia lo hacen por una búsqueda personal, para mejorar su estado anímico, para mejorar sus relaciones personales...

Es decir, el deseo de conocerse mejor a uno mismo, afrontando miedos personales, para disminuir estados de angustia, fobias, obsesiones, depresiones…afrontar dependencias a las drogas, al alcohol, al juego, mejorar la comunicación con la pareja, con la familia, en el trabajo.

En la terapia tenemos la posibilidad de hablar de nuestra vida íntima (contar sueños por ejemplo) sin ser juzgado, con total libertad de expresión. Es decir, poder comunicarse con una “escucha neutra” que permita expresar emociones, deseos y fantasías libremente.

Desde tu punto de vista, ¿cuáles son las necesidades y problemas de carácter no psicopatológico por los que las personas van más a la consulta del psicólogo?

Principalmente, los pacientes vienen en busca de ayuda fuera del entorno personal, para reforzar su autoestima, para superar los sentimientos de soledad, elaborar separaciones, tratar dependencias en la relación con la pareja, para mejorar las relaciones familiares, (por ejemplo, para mejorar la relación con los hijos en épocas difíciles, como la adolescencia) o para elaborar conflictos laborales, con nuevas estrategias mentales.

¿De qué manera puede la psicoterapia ayudar en, por ejemplo, casos en los que se necesita aprender a relacionarse mejor con el resto de personas?

La psicoterapia puede ayudar a buscar las razones no manifiestas del conflicto, es decir, las razones más escondidas en la mente humana, más profundas, por las cuales una persona se relaciona con ciertas dificultades en su ámbito laboral, familiar, en su círculo de amistades, etc.

Las diversas técnicas psicoterapéuticas de hoy en día pueden ayudar al paciente a comprender que muchas veces hay un desplazamiento de problemas personales que, sin darnos cuenta, adjudicamos a quién llamamos el "otro".

¿Cuáles son algunos de los criterios que pueden utilizar las personas para decidir si necesitan o les iría bien ir al psicólogo?

Creo que lo que podría decidirnos a consultar con un psicoterapeuta es si estos estados de ansiedad, de tristeza o de desorientación, persisten en el tiempo y empiezan a dificultar la vida cotidiana de la persona.

Otra importante razón por la que consultar a un psicólogo es padecer alguna enfermedad psicosomática, (enfermedad de origen psíquico), como ciertos tipos de asma, ulcera gástrica, dolores de cabeza, en el pecho, etc.

Por supuesto, antes de tratar estas enfermedades con tratamientos de tipo psicopatológico, tenemos que descartar todo origen orgánico, mediante consultas con médicos, psiquiatras, neurólogos...

A nivel social y cultural, ¿cómo se puede combatir la idea de que sin un trastorno no tiene sentido ir al psicólogo?

Creo que en algunos lugares asistir al psicólogo es mucho más normal. Sin embargo, en otros lugares, es una especie de tabú, hay una especie de miedo a ir al psicólogo.

Pero, como decía al principio de la entrevista, el hecho de que una persona vaya al psicólogo no significa que sufra ninguna enfermedad mental, sino simplemente puede significar que la persona busque un mayor bienestar personal.

¿Crees que las nuevas generaciones tienen una visión más completa y matizada de la utilidad de la psicoterapia?

En estos tiempos de pandemia, donde los medios de comunicación hacen referencia permanentemente a las dificultades causadas por el aislamiento, la pérdida del trabajo, la pérdida de la autoestima... la consulta psicológica se está generalizando, especialmente entre los más jóvenes, que no tienen tantos prejuicios y suelen ser más receptivos a este tipo de terapias.