Amor, conflicto y desgaste emocional en la pareja: el vínculo después del desencanto

Cómo superar una crisis de pareja cuando el amor parece haberse desgastado.

Amor, conflicto y desgaste emocional en la pareja: el vínculo después del desencanto

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Cuantas veces tímidamente nos preguntamos, ¿amo a mi pareja? No importa en qué momento de nuestra vida en estemos, o cuanto vivimos juntos, a veces nos asalta la duda. Es frecuente que suceda cuando la otra parte hace otra vez algo que no nos gusta y se lo dijimos, cuando no recuerda algo de lo que hablamos, o no comprende lo importante que es un partido.

Así entre diferentes razones y sentidos le damos a la conducta de nuestra pareja otras explicaciones que no necesariamente son reales. Suponemos que no nos quiere lo suficiente, que no nos cuida, que no nos ve, que no nos ama como nosotros queremos o necesitamos ser queridos. ¿Amo a mi pareja? No es una pregunta simple de responder. Sobre todo, cuando nuestros sentimientos de desencanto, de enojo o desorientación, nos hacen perder el foco y todo se nubla.

El camino a la frustración en el amor

Muchas parejas han quedado atrapadas en una red de expectativas mutuas que nunca se cumplen. Cada cual espera algo del otro y ese algo jamás aparece. “No me debe querer, porque si me quisiera haría tal o cual cosa o dejaría de hacer tal otra”. De esa manera se genera frustración y resentimiento hasta tal punto que el amor, que posiblemente sienten, queda ignorado y, por ende, no expresado.

En algunas parejas, el amor existe, pero está bloqueado su reconocimiento o su expresión por sentimientos que aparecieron hace tiempo y nunca se dijeron, u otros que no fueron escuchados por momentos o por mucho tiempo y no se expresaron. Esto hace que proyectos, respeto y comunicación se vayan perdiendo de a poco, tal cual como el agua que chorrea de a una sola gota. Esto hace que con el tiempo la pareja entre en una crisis a veces silenciosa pero tensa, a veces más manifiesta. Ciertamente cada crisis puede ser un aprendizaje y es allí donde la pregunta ¿amo a mi pareja? tienen mayor validez.

Antes de pensar en la salida más fácil, aunque parezca una ironía, el separarse, hay muchas cosas por hacer, pero lo cierto es que cuando estamos en la tempestad lo único que queremos es sobrevivir, ni siquiera llegar a la costa. Los conflictos no resueltos, nos hacen pensar que cada acción del otro no es sincera, es allí donde hay que comenzar trabajando en la autenticidad de los sentimientos.

Si partimos de un sentimiento oscuro por parte de la otra persona cada intento de resolución de conflictos será más difícil. Es necesario trabajar fundamentalmente en reforzar los sentimientos que los unen o los unieron. Me abraza porque me va a pedir algo”, o “Nos peleamos todo el día y ahora salís con esto”, son frases que inducen a pensar en la deficiente autenticidad del pedido de recomponer una pareja.

El camino hacia la comprensión

Lo que importa rescatar antes que nada es la idea de las buenas intenciones por parte de la otra persona, que la mayor parte de las veces hay. La tarea del psicólogo en estos casos es la de devolver a la pareja aquello que ellos no pueden ver y que por los sentimientos que los abruman lejos están de discernir.

El “punto sano “es ese que les permite salirse del vínculo tormentoso y consultar por terapia. Lentamente se intentará crear herramientas que permitan reacomodar la relación o re vincularlos de la manera más sana. En frecuente escuchar que el deseo de cada uno es que el otro sea diferente a como es. Se tiene plena conciencia de los cambios que debe hacer la otra persona y se desestima la importancia de las propias conductas. Reflexionar en que cada cual asuma su parte es parte de la tarea.

Nadie puede cambiar por deseo de otro, pero si se puede cambiar por amor al otro y a lo que armamos juntos. Logar que el otro haga lo que yo quiero es como estar enamorado de mí mismo, aunque suene raro, porque lo más enriquecedor de una pareja es justamente esas diferencias y las similitudes en proyectos y visión de la vida, pero sobre todo en valores.

Llamamos “pareja” a muchas formas de estar con otro. Pero no todas lo son en sentido pleno. Desde una perspectiva psicoterapéutica, la pareja implica algo más que convivencia o historia compartida, implica igualdad. No igualdad en todo, sino igualdad de valor.

Los cuatro pilares

Y ese tipo de vínculo se sostiene en cuatro pilares básicos:

  • Respeto: sin descalificaciones ni intentos de anular al otro.
  • Amor: no solo como sentimiento, sino como capacidad de dar y recibir afecto.
  • Proyecto compartido: algo que trascienda lo individual.
  • Comunicación eficaz: poder decir, escuchar y construir acuerdos.

Cuando estos pilares están presentes, las diferencias no desaparecen, pero se vuelven trabajables. Entonces la primera pregunta seria, ¿amo al otro, a mí mismo y a la relación para trabajar en estos pilares? Tal vez ninguna relación pueda sostenerse solo desde el amor. Pero cuando todavía existe algo de cuidado, de respeto y de deseo de comprender al otro, vale la pena intentar reconstruir esos pilares antes de dar todo por perdido. Porque a veces, lo que parecía el final, era apenas una forma particular de pedir un cambio.

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Silvana Weckesser. (2026, junio 5). Amor, conflicto y desgaste emocional en la pareja: el vínculo después del desencanto. Portal Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/pareja/amor-conflicto-y-desgaste-emocional-en-pareja-vinculo-despues-del-desencanto

Psicóloga

Buenos Aires

Silvana Weckesser es psicóloga especializada en el ámbito clínico y docente universitaria, así como escritora. Su consulta se encuentra en Buenos Aires.

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