A lo largo de nuestra vida vivimos dificultades psicológicas y emocionales que nos causan malestar y nos bloquean. Puede tratarse de un problema de pareja o rupturas, vivir con ansiedad o desánimo, sentirnos perdidos sobre qué decisiones tomar o vivir con estrés en el trabajo. En cada una de esas situaciones nos preguntamos: ¿qué puede ayudarme más a superar este problema?
Hoy en día vivimos también en un mundo repleto de información. Existen tantos métodos y terapias que nos perdemos aún más. Los dos enfoques más conocidos y que nos ofrecen resultados siguen siendo la terapia psicológica y vivir un proceso de coaching. ¿Cuál de las dos herramientas nos ayuda más? ¿Son mejores para solucionar cierto tipo de problemas?
La respuesta es más simple y compleja de lo que pensamos. Es más compleja porque necesitamos superar ciertos mitos que existen hoy en día en redes sociales. A su vez, es más simple que todos esos mitos.
En este artículo vas a poder descubrir cuáles son las diferencias reales entre terapia psicológica y coaching (no son las que crees o suelen decirse) y, sobre todo, qué herramienta te ayuda a solucionar la dificultad que tengas ahora.
Lo que voy a contarte está basado en experiencia directa acompañando a personas en procesos de cambio y terapia, como psicólogo y coach a partes iguales.

Rubén Camacho
Rubén Camacho
Psicólogo online especializado en ansiedad, autoestima y gestión emocional | Terapia online
Coaching y terapia psicológica: diferencias clave
Existe una diferencia clave entre la terapia psicológica y el coaching. La terapia psicológica es un sistema científico, ya que se basa en evidencias y conocimientos psicológicos sobre nuestra gestión de emociones, autoestima, autoconocimiento, etc. El coaching, por otro lado, no es una herramienta que cuente con capacidad para solucionar estas dificultades, sino que es un sistema de acompañamiento para conseguir objetivos concretos.
Sin embargo, en muchas ocasiones las personas viven con malestar psicológico (bien sea por ansiedad, rupturas, problemas de autoestima, etc.) y, a su vez, necesitan conseguir objetivos concretos no solo para solucionar ese malestar, sino para que sea un resultado estable en el tiempo. ¿Qué puede ser entonces más adecuado? ¿Coaching o terapia? Vamos a resolver ciertos mitos que nos confunden.
Mitos sobre el coaching y la terapia
Sabemos que la terapia psicológica ofrece profundidad y garantías, mientras que el coaching es más práctico y enfocado a resultados. Sin embargo, muchas de las diferencias que entendemos culturalmente proceden de mitos… y estos mitos están creados precisamente por la popularidad del coaching y las redes sociales.
Entendiendo estos mitos vas a comprender bien cuáles son sus diferencias (me apuesto contigo a que no son las que crees).
Primer mito: la terapia trabaja el «pasado» y el coaching el presente y futuro…
Este es un mito totalmente incierto. En terapia psicológica siempre se trabaja en el presente, en lo que está ocurriendo ahora, en las dificultades que tiene la persona, en cómo las gestiona y, por supuesto, que se orienta hacia el futuro para vivir con más bienestar de forma estable.
¿Por qué en el mundo del coaching se dijo esto? Para diferenciar al coaching como herramienta más práctica y asociar a la terapia psicológica con clichés psicoanalíticos del tipo «profundiza en tu pasado». Pero nada de esto es cierto. En un proceso de cambio y terapia profesional, el pasado nos trae información, pero no es lo fundamental del proceso.
Segundo mito: la terapia se centra en el problema y el coaching en soluciones…
Este mito es igualmente incierto. La terapia psicológica busca, ante todo, soluciones, pero desde la evidencia y la profundidad. Nuevamente, este mito pretendía diferenciar ambas experiencias, pero desde una mentira. En terapia psicológica siempre se buscan soluciones para que la persona supere lo que le ocurre de forma estable.
Tercer mito: la terapia es para personas con diagnósticos psicológicos y el coaching es para personas que quieren afrontar retos…
Este es probablemente el mayor de los mitos. La inmensa mayoría de personas que acuden a terapia psicológica no tienen un diagnóstico ni lo necesitan. Un problema de autoestima, autoconfianza, relaciones, gestión de emociones, ansiedad o desánimo leve son dificultades psicológicas y emocionales que no implican un diagnóstico clínico.
Llega entonces la gran clave… Si todo lo que se consigue en el coaching también se consigue con terapia psicológica, ¿para qué sirve el coaching?
La respuesta es clara: el coaching es una herramienta de acompañamiento 100 % práctica para conseguir objetivos, y esto también se consigue en terapia psicológica. Su existencia tiene una razón sencilla: en muchas ocasiones, en terapia psicológica no se trabaja de forma práctica y orientada a resultados u objetivos. Esto hace que las personas sientan que no avanzan. Cuando surgió el coaching, rápidamente se hizo popular por sus resultados.
El coaching es entonces la parte práctica que nunca debió faltarle a la terapia psicológica. ¿Qué es entonces lo que puedes necesitar tú ahora según tu dificultad? Vas a verlo claro a continuación.
Ventajas de un proceso de coaching
Las ventajas de vivir un proceso de coaching son evidentes: conseguir objetivos concretos. Si estos objetivos llegan a través de tu aprendizaje y cambio personal, suponen mejoras estables en tu vida. Esto no solo te ayuda en el ámbito laboral, sino en todas las áreas de tu personalidad. Conocernos más y desarrollar habilidades (también emocionales o de autoconfianza) nos empodera y nos hace vivir con mayor bienestar.
Las desventajas son también evidentes… Es necesario filtrar muy bien al profesional debido al intrusismo y a la burbuja de formación, donde el título de «coach» se entrega con demasiada ligereza. A su vez, no existen garantías de que el profesional sepa acompañarte para resolver dificultades psicológicas muy habituales (autoestima, gestión de emociones, ansiedad o desánimo, etc.).
En muchas ocasiones, el coaching utiliza teorías o fundamentos de otras disciplinas que no cuentan con evidencia psicológica suficiente, lo cual supone un riesgo importante.
Ventajas de la terapia psicológica: ¿cuándo es necesaria?
Las ventajas de la terapia psicológica son la garantía de que te acompaña un profesional formado, cuentas con evidencias y puedes trabajar de forma más profunda en ti. Entonces…
Coaching o terapia: ¿qué decisión tomar?
Puede ser arriesgado vivir un proceso de coaching si el profesional no cuenta con una formación universitaria y amplia experiencia. A su vez, una terapia psicológica puede ser menos riesgosa, pero quizá no aportarte resultados a corto plazo si el sistema es lento y basado solo en sesiones. Este aparente doble camino tiene una solución sencilla…
Claves para que un proceso de cambio (y terapia) funcione
Lo más importante para ti es que, a la hora de contar con compañía profesional, puedas sentirte bien pronto, que sientas apoyo, que puedas profundizar en ti y que lo que te ocurre te ayude a largo plazo.
Si se trata de una ruptura de pareja, lo que buscamos es aliviar pronto el malestar y que no te condicione para futuras relaciones. Si hablamos de ansiedad o desánimo, el objetivo es solucionarlo y que en el futuro sepas gestionar las situaciones que te desbordan más.
Para conseguirlo, un proceso de cambio y terapia debe reunir las siguientes condiciones.
Respeto a la subjetividad de la persona
Tu proceso debe estar basado en ti, en lo que sientes, en cómo lo gestionas, y debes aprender, ante todo, sobre ti. Un proceso donde existen teorías previas sin evidencia (por ejemplo, que lo que te ocurre es debido a un «conflicto con tu madre», o similares) puede ser un riesgo.
La primera clave y la más importante es esta: respeto absoluto hacia lo que te ocurre, sin interpretarlo o juzgarlo. Cada persona tiene su propia solución porque somos seres diversos, y lo que le sirve a una persona no le funciona necesariamente a otra. Por esta razón, necesitamos cierto tiempo para entender con profundidad qué te ocurre, cómo lo gestionas y cómo puedes resolverlo.
Profundidad
Necesitamos profundizar siempre en lo que te ocurre, ya que eso es lo que te garantiza bienestar a largo plazo. En lugar de quedarnos solo con el problema (por ejemplo, una ruptura o estrés en el trabajo), se trata de enfocarnos en soluciones, y eso implica conocerte con profundidad (cómo construyes autoestima, cómo gestionas tus emociones, cómo te comunicas, tus valores, tu forma de enfocar las relaciones, etc.).
Cambios prácticos
Para que realmente te sientas bien y el proceso te sirva, necesitamos cambios prácticos. De nada sirve tener sesiones quincenales donde te expreses si no aplicamos cambios concretos en tu día a día.
En mi forma de trabajar y acompañar, siempre buscamos conclusiones prácticas en cada sesión para que el día a día vaya siendo diferente.
Compañía formada y experta
La formación académica y la experiencia son fundamentales. Por esta razón, si sientes ansiedad, problemas de autoestima recurrentes o pensamientos intrusivos, siempre será más seguro contar con la compañía de un profesional de la psicología.
Coaching y psicología: cuando lo práctico y lo profundo van de la mano
En mi caso personal, me formé como psicólogo y posteriormente como coach (máster universitario) para adquirir herramientas prácticas. Acompañé a instituciones en procesos de cambio y desarrollo de competencias laborales. Lo que aprendí con el tiempo es que detrás de todo proceso de coaching siempre existen necesidades psicológicas.
Por este motivo, mi forma de acompañar es siempre como psicólogo y coach, aportando la profundidad de la psicología y lo práctico del coaching.
Si necesitas solucionar lo que te ocurre y quieres compañía, puedes agendar una sesión exploratoria conmigo a través de mi perfil en Psicología y Mente o en mi web empoderamientohumano.com.
Te envío muchos ánimos y espero que este artículo te haya servido para salir de dudas.
Gracias por pensar en ti,
Rubén

Rubén Camacho
Rubén Camacho
Psicólogo online especializado en ansiedad, autoestima y gestión emocional | Terapia online















