Ernesto Sábato fue un pintor, físico, escritor y ensayista argentino que vivió desde el año 1911 hasta el año 2011 y fue el segundo argentino ganador del premio Miguel de Cervantes en el año 1984.

Su particular forma de escribir y la manera en que exponía sus ideas hizo de él uno de los mejores autores de su tiempo y de su patria.

Grandes frases célebres de Ernesto Sábato

Ernesto Sábato, a lo largo de su carrera, pronunció grandes citas, además de escribir grandes obras que todo aquel amante de la buena lectura debería valorar. Entre sus libros más destacados encontramos El túnel, Sobre héroes y tumbas y Abaddón el exterminador.

Por todo esto, a continuación os traemos 90 grandes frases de Ernesto Sábato para que podáis profundizar un poco en la mente de este genio del siglo XX.

1. Es curioso, pero vivir en construir futuros recuerdos; ahora mismo, aquí frente al mar, sé que estoy preparando recuerdos minuciosos, que alguna vez me traerán la melancolía y la desesperanza.

Los recuerdos que perduran en nosotros son algo muy valioso que con el pasar del tiempo empezamos a valorar.

2. Lo admirable es que el hombre siga luchando y creando belleza en medio de un mundo bárbaro y hostil.

La capacidad de crear y construir del ser humano es aquello que nos hace grandes como especie.

3. Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas.

A buen entendedor pocas palabras bastan, ser concisos nos hace ser más elocuentes.

4. No se puede vivir sin héroes, santos ni mártires.

Aquellas personas que admiramos son las que nos marcan como individuos, y al emularlas también mejoramos nosotros mismos.

5. La dura realidad es una desoladora confusión de hermosos ideales y torpes realizaciones, pero siempre habrá algunos empecinados, héroes, santos y artistas, que en sus vidas y en sus obras alcanzan pedazos del absoluto, que nos ayudan a soportar las repugnantes relatividades.

Aquellos genios que con sus obras engrandecen al ser humano también son aquellos que inspiran al resto de las personas a mejorar en sus vidas.

6. Estamos de tal modo constituidos que sólo nos es dado a vislumbrar la eternidad desde la frágil y perecedera carne.

El cuerpo es perecedero y algún día nos despediremos de él, pero la mente es eterna.

7. Tenemos que abrirnos al mundo. No considerar que el desastre está fuera, sino que arde como una fogata en el propio comedor de nuestras casas. Es la vida y nuestra tierra las que están en peligro.

Relacionarnos con otras personas y conocer mundo nos realiza como personas.

8. Y así como en el teatro, en algún momento el mundo externo logra llegar aunque atenuado en forma de lejanos ruidos, así también llegaban hasta su conciencia, como inquietantes susurros, pequeños hechos, algunas frases que enturbiaban y agrietaban la magia.

Aquellas cosas que suceden en el mundo y en la sociedad en general, al final también nos afectan personalmente como individuos.

9. Creo que la esencia de la vida consiste en ser fiel a lo que uno cree su destino.

Debemos perseguir nuestras metas y luchar por ellas con absoluta fe ciega, son nuestros objetivos.

10. Creo que la verdad está bien en las matemáticas, en la química, en la filosofía. No en la vida. En la vida es más importante la ilusión, la imaginación, el deseo, la esperanza.

Lo cierto o lo falso solo son una parte de nuestra realidad y cómo nosotros la percibimos.

11. Y cuando empezamos a aprender este difícil oficio de vivir ya tenemos que morirnos.

Cuando alcanzamos un nivel máximo de sabiduría en la vida es en la vejez, y cuando ya no nos queda tiempo para poder disfrutarla.

12. Me pregunto en qué clase de sociedad vivimos, qué democracia tenemos donde los corruptos viven en la impunidad, y al hambre de los pueblos se la considera subversiva.

La sociedad es corrupta en todo el mundo en su globalidad, debemos luchar por un futuro mejor para todos.

13. Un creador es un hombre que en algo perfectamente conocido encuentra aspectos desconocidos. Pero, sobre todo, es un exagerado.

Aquellas personas que crean cosas nuevas suelen tener una personalidad algo excéntrica, que es lo que les permite innovar en un mundo que parece ya todo inventado.

14. Siempre tuve miedo al futuro, porque en el futuro, entre otras cosas, está la muerte.

Cuando pasan los años y vemos acercarse el fantasma de la muerte desearíamos poder frenar el tiempo para que esta nunca llegase.

15. El presente engendra el pasado.

Todo aquello que vivamos hoy mañana solo será un recuerdo del ayer, el presente es lo único que tenemos con seguridad.

16. A cada hora el poder del mundo se concentra y se globaliza. La masificación ha hecho estragos, ya es difícil encontrar originalidad en las personas y un idéntico proceso se cumple en los pueblos, es la llamada globalización.

En esta frase, Ernesto Sábato nos habla aquí del crecimiento desmesurado de la humanidad y los peligros de la globalización.

17. ¿Por qué no suponer, al revés, que esa continua farsa es autenticidad? Cualquier expresión es, en definitiva, un género de sinceridad.

Depende de cómo veamos las cosas y de cómo interpretemos estas pueden ser verdad o mentira, siendo exactamente la mismas.

18. La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados.

El egocentrismo en las personas es algo innato que nos hace creer diferentes al resto y por supuesto mejores, además también crea en nosotros la necesidad de dejar un legado de nuestro recuerdo.

19. Le expliqué que el mundo es una sinfonía, pero que Dios toca de oído.

El libre albedrío en el mundo y los acontecimientos que suceden en este se asemejan más a una improvisación que no un guión previamente escrito.

20. Cada mañana, miles de personas reanudan la búsqueda inútil y desesperada de un trabajo. Son los excluidos, una categoría nueva que nos habla tanto de la explosión demográfica como de la incapacidad de esta economía para la que lo único que no cuenta es lo humano.

Sábato nos habla en esta cita sobre la decadente sociedad en la que vivimos y sobre cómo el capitalismo salvaje deja en último lugar a las personas.

21. Se discute si Dalí es auténtico o farsante. Pero ¿tiene algún sentido decir que alguien se ha pasado la vida haciendo una farsa?

Ernesto Sábato nos habla de su opinión personal sobre otra gran figura como fue Dalí y su reconocimiento de este como artista.

22. Botella al mar, se ha dicho. Pero con un mensaje equívoco, que puede ser interpretado de tantas maneras que difícilmente el náufrago sea localizado.

Las palabras pueden ser interpretadas de muchísimas formas, según el lector les quiera dar un enfoque u otro.

23. Y entonces, habiendo sido privados de la cercanía de un abrazo o de una mesa compartida, nos quedarán los medios de comunicación.

La televisión es algo que desde su invención ha ocupado parte de nuestras vidas como si de uno más de la familia se tratase.

24. El oficio en el arte, consiste en que no se lo advierta.

Ser artista es mucho más que un mero oficio, ser artista es expresar la persona que eres a los demás a través de tu arte.

25. Hay gente que se preocupa más por el dinero que los pobres: son los ricos.

La decadente sociedad actual nos hace ser seres dependientes del dinero y el consumismo, estemos en cualquier estrato social.

26. Vivir consiste en construir futuros recuerdos.

Aquello que realicemos en el presente serán nuestros recuerdos, ¡debemos vivir el presente!

27. Es que para admirar se necesita grandeza, aunque parezca paradójico.

Para ver la grandeza en las demás personas y reconocerla, es porque existe previamente grandeza en nosotros.

28. La razón no sirve para la existencia.

Debemos vivir cómo realmente deseemos sin pensar si estará bien o estara mal, siendo honestos con nosotros mismos.

29. Ya no se dice que son ‘los de abajo’ sino ‘los de fuera’.

Lo que antiguamente se le atribuía a los pobres actualmente se le atribuye al inmigrante, un odio irracional por parte de la burguesía hacia los que no son como ellos.

30. Para ser humilde se necesita grandeza.

Para poder ponernos al nivel de los que quizás estén por debajo nuestro en la sociedad, es necesario grandeza y seguridad en nosotros mismos. Una de las frases de Ernesto Sábato más recordadas.

31. Después de haber escrito más de un centenar de páginas siguiendo ese método tradicional ya usado por muchos y en especial por Aldous Huxley y André Gide, pensé dos cosas: primero, que ese experimento había sido ya hecho, con todo lo que se podía extraer, y, segundo, que un escritor en la novela es un recurso fácil y en cierto modo hipócrita. Pensé que debía Llevar el proceso hasta sus últimas consecuencias, sin miedo al ridículo ni a los idiotas.

Sábato nos habla aquí de su afán de mejora personal, que lo llevó a ser el genio literario que fue.

32. Pocos países en el mundo debe de haber en que el sentimiento de nostalgia sea tan reiterado: en los primeros españoles, porque añoraban su patria, lejana; luego en los indios, porque añoraban su libertad perdida y su propio sentido de la existencia; más tarde en los gauchos desplazados por la civilización gringa, exiliados en su propia tierra, melancólicamente rememorando la edad de oro de su salvaje independencia; en los viejos patriarcas criollos, porque sentían que aquel hermoso tiempo de la generosidad y de la cortesía se convertía en el materialismo y mezquino territorio del arribismo y de la mentira.

En esta cita célebre, Sábato nos habla de cómo vivía él la sociedad de Argentina y de los pueblos que la conformaron, la situación en aquel momento de dicha sociedad.

33. Siempre de lo bueno viene lo malo, y de lo malo, lo bueno.

Siempre se ha dicho que no hay mal que por bien no venga, y es que las cosas que nos suceden son buenas o malas según el prisma desde donde las miremos.

34. Leer les dará una mirada más abierta sobre los hombres y sobre el mundo, y los ayudará a rechazar la realidad como un hecho irrevocable. Esa negación, esa sagrada rebeldía, es la grieta que abrimos sobre la opacidad del mundo. A través de ella puede filtrarse una novedad que aliente nuestro compromiso.

Leer es culturizarnos y crecer como personas, con ello descubrir una nueva forma de ver la vida y todo aquello que nos rodea.

35. Yo escribo, porque si no me hubiera muerto, para buscar el sentimiento de la existencia.

Gran cita que nos habla sobre la necesidad de Ernesto Sábato de escribir para expresarse individualmente como persona, para así calmar su propio ser.

36. Esta “incapacidad” es justamente la raíz de su ilimitada riqueza, lo que diferencia a un gran arte de un simple arte mimético.

El arte y como realizarlo es algo que está ligado solo a cierto tipo de personas, que saben cómo haciendo aquello que se les da bien elevarlo a la categoría de arte.

37. El arte es esencialmente personal y, de una manera u otra, revela el yo del artista.

El arte está intrínsecamente enlazado con el artista que lo creó, pues este fue quien con su obra obtuvo el nivel de arte. Una de esas frases de Ernesto Sábato sobre la personalidad del artista.

38. Soy odiado por los altos prelados de la argentina, me consideran un zurdo, un izquierdista, un comunista y los comunistas me consideran un reaccionario porque hablo de Cristo, de que la vida es sagrada y la muerte es misteriosa y sagrada. Y bueno… Yo digo lo que se me de la realisima gana y se acabó.

Ernesto Sábato, con esta cita, nos decía que su forma de ser estaba totalmente libre de filtros y de cómo esta forma de pensar le creaba enemigos a la izquierda y la derecha de la política.

39. “Todos los personajes salieron de mi corazón”, hasta Flaubert en su célebre aforismo, poniendo sobre la escena sangrientamente esa pelea que Dios y el demonio libran en nuestro propio corazón.

Sábato nos habla de cómo creó todo sus personajes literarios desde su propia persona, creando uno por uno sus propias personalidades.

40. A nadie le gusta morir, creo… Pero creo que hay que esperar con dignidad la muerte, que no sabemos lo que es ¡Nadie sabe lo que es el otro mundo! Nadie.

Sábato habló mucho de la muerte y la vejez durante su vida, cómo debemos afrontarla depende de cada uno de nosotros.

41. Cumplo hoy 80 años, querido Rubén… Mi vista me impide la lectura, excepto en grandes letras y en dosis homeopáticas. Escribo a máquina gracias a la memoria digital. Antes, Matilde era mi lectora, pero hace cinco años que está muy mal, y eso se acabó. ¡Cuántas cosas se han acabado! Un fuerte abrazo… Ernesto Sábato.

Esta cita célebre de Sábato se la dedica a un allegado suyo, explicándole por el momento en que pasaba en su vejez ya avanzada y como la vida le trataba.

42. El lenguaje es el primer y más importante instrumento de un hombre que escribe, pero también su mayor y más insidioso enemigo.

Cómo nos expresamos al escribir puede llevar al lector a entender una cosa o todo lo contrario, la palabra escrita es muy traicionera.

43. El gran y casi desconocido filósofo ruso Leo Chestov, sostiene, con razón, a propósito de la obra de Tolstoi y Dostoievsky, que la verdadera biografía de un escritor de ese género no hay que buscarla en sus memorias o cartas o autobiografía, sino en sus novelas.

La mayor biografia de cualquier escritor son sus obras literarias, pues en estas el escritor plasma su ideas más personales.

44. Si uno aparece en una novela con su nombre y apellido, lo mas fácil es suponer que se trate de una autobiografia, o del colmo del yoismo.

Los escritores suelen tener un nivel de ego muy elevado, y eso es lo que nos viene a decir esta cita de Ernesto Sábato.

45. En eso reside la diferencia entre lo que deberíamos llamar poesía, y prosa. El ejemplo más trivial de prosa es el folleto en que se explica la forma de manejar una lavadora o cualquier otro aparato que ofrece algunas complicaciones, y el más alto es la forma en que un matemático expresa un teorema: el texto no admite ninguna ambigüedad, y cuando se ha comprendido, se termina todo.

La diferencia entre la prosa y la poesía es sin duda notable, el gran Ernesto Sábato nos habla de ello en esta cita.

46. Pero no siempre lo más fácil es lo verdadero, y en rigor casi nunca: la luna no es blanca ni tiene un pie de diámetro, como creen los campesinos que ignoran la astronomía.

La ignorancia es algo que muchas personas solemos cargar en nuestra vida, la lectura y el estudio nos librará de ella. Una de las frases de Ernesto Sábato más aclamadas.

47. Privar a un niño de su derecho a la educación es amputarlo de esa primera comunidad donde los pueblos van madurando sus utopías.

La educación es algo primordial en las personas, sin ella estamos mucho más expuestos a los problemas de la vida y a no saber solucionarlos de una forma correcta.

48. Llegué a la conclusión de que era necesario aparecer en la novela como un personaje más, no como un simple testigo de los acontecimientos o como un narrador de esos acontecimientos, sino carnal y entrañablemente, enfrentado a los propios personajes como un ser humano más, con el mismo estatuto psicológico y ontológico.

Sábato nos habla aquí de cómo él mismo aparecía en sus propias novelas como un personaje más, para dar así mayor fuerza y credibilidad a esta.

49. Abaddon, no fue escrita como una simple narración ni «pour adapter le bourgeois» ya que, para bien y para mal, he escrito para no morirme y para decir lo que auténticamente he padecido. Es una obra necesariamente difícil y peligrosa, desde el punto de vista de la crítica malintencionada, como que efectivamente suscita opiniones como la de «narcisismo», empleando este clásico y preciso vocablo en el sentido peyorativo y trivial. No necesitas que te lo explique, porque sabes de sobra lo que significa y ha significado en la interpretación del arte profundo que siempre, necesariamente, es una expresión del yo.

Todos los escritores se tienen a sí mismos en alta consideración, pues estos siempre son los primeros críticos en juzgar su propia obra y la valía de la misma.

50. Lo he dicho en otras oportunidades y lo reafirmo: la búsqueda de una vida más humana debe comenzar por la educación.

En esta cita, Ernesto Sábato nos reafirma la importancia de la educación en las personas y cómo esta nos completa.

51. Nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día.

El tiempo pasa inexorablemente para todos y no vuelve atrás bajo ningún concepto.

52. El arte no es terapia, pero además es terapéutico.

Desarrollar aquello que nos realiza puede ser una buena terapia para nuestro ser.

53. Irónicamente he dicho en muchas entrevistas que “la televisión es el opio del pueblo”, modificando la famosa frase de Marx.

Una controvertida frase sin duda sobre la idea de Sábato acerca de la televisión, esta herramienta fue un antes y un después en todas las personas durante el siglo XX.

54. Leer les agrandará, chicos, el deseo, y el horizonte de la vida.

El poder de la lectura nos engrandece a todos los lectores como personas.

55. El proceso cultural es un proceso de domesticación que no puede llevarse a cabo sin rebeldía por parte de la naturaleza animal, ansiosa de libertad.

Cómo nos culturizamos durante nuestra vida es un proceso largo que nos suele llevar una parte notable de la misma.

56. Habrá siempre un hombre tal que, aunque su casa se derrumbe, estará preocupado por el Universo. Habrá siempre una mujer tal que, aunque el Universo se derrumbe, estará preocupada por su hogar.

La mente del hombre y la mujer puede ser muy diferente la una de la otra, aunque quizás en ocasiones en polos opuestos de esta cita de Ernesto Sábato.

57. La Historia no es mecánica porque los hombres son libres para transformarla.

Nosotros somos quien conformamos la historia con nuestras propias vidas y de cómo las vivimos.

58. ¿Qué se puede hacer en ochenta años? Probablemente, empezar a darse cuenta de cómo habría que vivir y cuáles son las tres o cuatro cosas que valen la pena.

Con el pasar de los años descubrimos el auténtico sentido de la vida y de los verdaderos placeres de la misma.

59. Todo hace pensar que la Tierra va en camino de transformarse en un desierto superpoblado… Este paisaje fúnebre y desafortunado es obra de esa clase de gente que se habrá reído de los pobres diablos que desde hace tantos años lo veníamos advirtiendo, deduciendo que eran fábulas típicas de escritores, de poetas fantasiosos.

Sábato nos habla en esta cita de su visión de un futuro decadente para la sociedad actual y de cómo esta se desenvuelve dentro de la naturaleza.

60. Es el otro el que siempre nos salva. Y si hemos llegado a la edad que tenemos es porque otros nos han ido salvando la vida, incesantemente.

Muchas veces a lo largo de nuestra vida realizamos acciones o conseguimos metas por la mano prestada de nuestros semejantes, si no fuera por ellos seguiríamos en la casilla de salida.

61. El artista debe de ser mezcla de niño, hombre y mujer.

Un artista debe estar en contacto con su niño interior y con su género opuesto, para saber cómo estos entenderán su obra.

62. Las modas son legítimas en las cosas menores, como el vestido. En el pensamiento y en el arte son abominables.

No debemos dejarnos llevar por las modas, debemos ser quienes somos realmente y de esta forma presentarnos delante de la sociedad.

63. ¿O será uno de esos seres solitarios y a la vez temerosos que sólo resisten la soledad con la ayuda de ese gran enemigo de los fantasmas, reales o imaginarios, que es la luz?

Todos tenemos temores en nuestra vida y cómo nos enfrentamos a ellos demuestra la fortaleza de la persona que somos realmente.

64. El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria. Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse.

Luchar en nuestra vida nos llevará a alcanzar nuestros objetivos, no debemos rendirnos nunca.

65. Dios es un pobre diablo, con un problema demasiado complicado para sus fuerzas. lucha con la materia como un artista con su obra. Algunas veces, en algún momento logra ser Goya, pero generalmente es un desastre.

Ernesto Sábato se compadece en esta cita de su imagen personal de dios y como este no puede arreglar el desastre que es el ser humano.

66. Si nos cruzamos de brazos seremos cómplices de un sistema que ha legitimado la muerte silenciosa.

No debemos conformarnos nunca en la vida pues nuestra lucha diaria nos llevará a alcanzar las metas que perseguimos.

67. Ser original es en cierto modo estar poniendo de manifiesto la mediocridad de los demás.

Cuando resaltamos en cualquier ámbito de forma indirecta somos el hacha del verdugo en nuestros compañeros.

68. Dios mío, Dios mío. La muerte tampoco es mi tipo y no obstante muchas veces me atrae.

La muerte es algo que nos puede fascinar a lo largo de nuestra vida y conforme más se acerca el momento más pensamos en ella.

69. Dios existe, pero a veces duerme: sus pesadillas son nuestra existencia.

Si dios creó al hombre, nuestra propia existencia puede resultarle un calvario.

70. Pues a medida que nos acercamos a la muerte también nos acercamos a la tierra… pedazo de tierra en que transcurrió nuestra infancia, en que tuvimos nuestros juegos… la irrecuperable magia de la irrecuperable niñez.

Sin duda, la niñez de todas las personas es una etapa de descubrimiento que al pasar nuestras vidas siempre la recordaremos.

71. Todos somos nada, porque la nada siempre estuvo y nunca lo estará.

Nuestras vidas son efímeras y con el tiempo solo seremos polvo.

72. La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.

Cuando alcanzamos mayor sabiduría es cuando debemos dejar de existir, sin duda una gran moraleja.

73. ¿Sería uno tan duro con los seres humanos si se supiese de verdad que algún día se han de morir y que nada de lo que se les dijo se podrá ya rectificar?

Debemos tratar a nuestros semejantes como si fuesen a morir ese mismo dia, pues todos merecemos el máximo respeto de los demás y hacia los demás. Una de las reflexiones más hermosas de Ernesto Sábato.

74. Al parecer, la dignidad de la vida humana no estaba prevista en el plan de globalización.

El mundo global actual pone al ser humano el último en su lista de prioridades.

75. ¿Qué máscara nos ponemos o qué máscara nos queda cuando estamos en soledad, cuando creemos que nadie, nadie nos observa, nos controla, nos escucha, nos exige, nos suplica, nos intima, nos ataca?

Ser personas falsas no lleva irremediablemente a quedarnos solos en la vida donde ninguna máscara pueda cubrir nuestra vergüenza.

76. Siempre es levemente siniestro volver a los lugares que han sido testigos de un instante de perfección.

Aquellos lugares que recordamos con nostalgia cuando regresamos tiempo después nos entristecen, pues vemos que aquel momento recordado ya pasó.

77. Entre lo que deseamos vivir y el intrascendente ajetreo en que sucede la mayor parte de la vida, se abre una cuña en el alma que separa al hombre de la felicidad como al exiliado de su tierra.

Debemos vivir el momento al máximo para no arrepentirnos de haber desperdiciado nuestra vida en hacer felices a los demás.

78. Un genio es alguien que descubre que la piedra que cae y la luna que no cae representan un solo y mismo fenómeno.

Gran cita que nos habla sin duda del gran maestro de la física, Isaac Newton, y cómo Sábato lo consideraba un genio al igual que muchos de nosotros.

79. La costumbre es falaz y nuestros pasos mecánicos no nos conducen siempre a la misma realidad.

Nuestras rutinas no tienen por qué llevarnos a la vida que queremos llevar en el mañana, debemos ser honestos con nosotros mismos y actuar en consecuencia.

80. En la bondad se encierran todos los géneros de sabiduría.

Todo lo que somos en la vida empieza por la persona que somos, ¿somos buenos o somos malos individuos? El resto es solo un complemento.

81. ¿Quién ha dicho que sólo pueden hacernos sufrir los malvados?

Aquellas personas en que más estima tenemos son aquellas que más nos pueden hacer sufrir con sus acciones.

82. ¿Dónde estaba Dios cuando te fuiste?

Una frase que nos lleva a reflexionar sobre la existencia de dios y cómo las personas la solemos poner en duda.

83. El Universo, visto así, es un universo infernal, porque vivir sin creer en algo es como ejecutar el acto sexual sin amor.

Creer en un universo sin un propósito mayor y donde solo somos motas de polvo, puede suponernos a muchos de nosotros una desilusión con el porvenir de nuestras vidas.

84. Qué conjunto de palabras unidas al recuerdo de nuestra juventud no es extraña y melancólica?

Cuando somos mayores, nuestros recuerdos de juventud nos suponen una gran dosis de melancolía, de aquellos años que fueron mejores y que no podremos volver a vivir.

85. ¿Te das cuenta, Martín, la cantidad de sufrimiento que ha tenido que producirse en el mundo para que se haya hecho música así?

Esta cita nos habla sobre el gusto musical de Ernesto Sábato y cómo este juzgaba aquellos estilos musicales que no le parecían merecedores de la categoría de música.

86. Lo que prueba que los años, las desdichas, las desilusiones, lejos de facilitar el olvido, como se suele creer, tristemente lo refuerzan.

Todos aquellos malos momentos que vivimos a lo largo de nuestras vidas también los recordaremos, algunos de ellos incluso con gran fuerza por el daño psicológico que nos causaron.

87. Además, ¿sabemos acaso lo que es la verdad? si yo le digo que aquel trozo de ventana es azul, digo una verdad. Pero es una verdad parcial, y por lo tanto una especie de mentira.

La verdad es algo que solo es un reflejo de nuestra percepción, lo que para nosotros es una verdad rotunda para otra persona que lo ve desde otro punto de vista puede no ser tan clara.

88. La mayor nobleza de los hombres es la de levantar su obra en medio de la devastación, sosteniéndola infatigablemente, a medio camino entre el desgarro y la belleza.

Todo lo que en nuestra vida construimos es aquello que perdurará una vez nos hayamos ido, nuestro legado más allá de nuestras vidas o aquello por lo que luchamos.

89. En todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida.

Todos nosotros pasamos por nuestra experiencia personal que resulta nuestra vida y nos enfrentamos a la muerte solos, igual que cuando vinimos al mundo.

90. Lamentablemente, en estos tiempos en que se ha perdido el valor de la palabra, también el arte se ha prostituido, y la escritura se ha reducido a un acto similar al de imprimir papel moneda.

Ernesto Sábato nos habla aquí de la decadencia de la escritura y cómo este veía que los escritores no realizaban auténtico arte, solo se vendían al mejor postor escribiendo aquello que estos deseaban.