Gengis Kan fue un célebre guerrero y caudillo mongol nacido durante el año 1162 en la región de Dulun Boldak, un valle que se encuentra entre Mongolia y Rusia. Su nombre real era Temuyín.

Al mando de un gran ejército, Gengis Kan conquistó gran parte del mundo conocido y para su pueblo conocido como los mongoles, aún es venerado en la actualidad. Aunque comúnmente se cree que fue un conquistador sanguinario, en realidad la historia nos demuestra que no fue así, pues este célebre general intentó evitar la confrontación armada siempre que tuvo ocasión.

Grandes frases célebres de Gengis Kan

A continuación podrás disfrutar de una breve recopilación de las 50 mejores frases de Gengis Kan, un hombre que buscó el bienestar de su pueblo y de toda las personas que vivían en aquellos lugares que conquistaba, aunque también fue implacable hasta el punto de sembrar el terror entre las civilizaciones enemigas.

1. Ni siquiera un guerrero poderoso puede romper una flecha frágil cuando es multiplicada y apoyada por sus compañeros.

Actuando conjuntamente, los hombres somos capaces de todo, no hay nada que pueda pararnos si somos el número suficiente de personas dedicadas a una sola causa.

2. La mayor alegría del hombre es matar a su enemigo.

Como vemos, Kan era un hombre totalmente acostumbrado a los mayores horrores que podamos imaginar.

3. Ven y bebe de la copa de la destrucción.

Como general Kan se sentía sumamente poderoso y nunca dudó en hacérselo saber a todos sus adversarios.

4. Construyan sus campamentos muy separados y cada uno de ustedes gobierne su propio reino.

Los reinos distantes nunca suelen pelear entre sí, la distancia puede ser el factor que más paz asegure entre dos pueblos.

5. La felicidad radica en conquistar a los enemigos, en conducirlos frente a uno mismo, en tomar sus propiedades, en saborear su desesperación, en ultrajar a sus esposas e hijas.

La conquista era la mayor de sus pasiones, no en vano como todos sabemos este célebre emperador dedicó su vida a ello.

6. La Madre Tierra es amplia y sus ríos y aguas son numerosos.

El planeta era demasiado grande para poder ser conquistado con la tecnología de la que disponía, un problema logístico que en aquellos tiempos era sencillamente imposible.

7. Cada hombre tiene su uso, aunque solo sea para recolectar estiércol de vaca seco en el Gobi como combustible.

Todo hombre puede contribuir en nuestra sociedad, aunque sea solo con un pequeño grano de arena.

8. Si no hubieras creado grandes pecados; Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti.

Kan también era conocido como el azote de Dios, cada ciudad que este conquistaba temblaba ante su cólera.

9. Si insultas a la madre que te dio la vida desde su corazón, si haces que su amor por ti se congele, incluso si te disculpas con ella más tarde, el daño ya está hecho.

Las madres siempre deben ser respetadas por sus hijos, pues ciertamente es gracias a ellas que hoy estamos todos aquí.

10. Todos los que se rindan se salvarán; quien no se rinda, sino que se oponga a la lucha y la disensión, será aniquilado.

Como vemos prometía la vida a quienes se arrodillaran ante él, algo que otros muchos conquistadores de la historia nunca hicieron.

11. Te dejo el imperio más grande del mundo, pero tú preservación depende de que permanezcas siempre unido. Si la discordia se infiltra entre ustedes, seguramente se perderá.

Los mongoles eran muy poderosos, pero Kan siempre supo que la división podría acabar fácilmente con ese gran ejército.

12. En el lapso de siete años, he logrado realizar un gran trabajo y unir al mundo entero en un Imperio.

En un breve periodo de tiempo conquistó medio mundo, un hecho que siempre ha tenido en común este emperador mongol con el gran Alejandro Magno.

13. Sin la visión de una meta, un hombre no puede manejar su propia vida, mucho menos la vida de los demás.

Debemos ponernos grandes objetivos, él siempre supo un hombre sin metas nunca llegaría a nada en su vida.

14. Así como Dios le dio diferentes dedos a la mano, también le ha dado diferentes formas a los hombres.

Los hombres somos muy distintos entre nosotros dependiendo de nuestro lugar de procedencia, pero aún así inequívocamente seguimos siendo hombres.

15. A pesar de todas las expectativas, el momento de mi última campaña y de mi fallecimiento está cerca. Deseo morir en casa. No dejes que mi fin te desarme, y en ningún caso llores por mí, para que el enemigo no sea advertido de mi muerte.

Kan se mantuvo siempre fiel a sus ideas hasta el momento de su muerte, convirtiéndose tras ella en el conquistador más grande de todos los tiempos.

16. Encuentra tu frío.

Ante la batalla debemos aprender a guardar la calma, un hombre nervioso siempre será mucho menos eficiente en combate.

17. Sé de una sola mente y una sola fe, para que puedas conquistar a tus enemigos y llevar una vida larga y feliz.

Siendo honestos y totalmente consecuentes con nuestras propias ideas, conseguiremos vivir nuestra vida de una forma mucho más digna.

18. Cuando mi llamado es alto, las obligaciones de mí también son pesadas y temo que mi decisión sea algo que ellos quieran.

Como dirigente no podía permitirse el lujo de fallar, las vidas de sus hombres dependían en todo momento de sus decisiones.

19. No es suficiente que tenga éxito, todos los demás deben fracasar.

El estrepitoso fracaso de sus enemigos siempre fue algo que le alegró el día, pues era en el fracaso de ellos que su éxito era aún más brillante.

20. Quizás mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas, no yo.

Kan siempre llevó un estilo de vida nómada, al igual que lo hicieron todos sus antepasados antes que él.

21. Odio el lujo. Hago moderación ... Será fácil olvidar tu visión y propósito si tienes ropa fina, caballos rápidos y mujeres hermosas. [En cuyo caso], no serás mejor que un esclavo, y seguramente lo perderás todo.

Como militar, él pensaba que los grandes lujos debilitaban a sus guerreros, algo que actualmente podemos ver reflejado en muchos importantes deportistas de élite.

22. La violencia nunca resuelve nada.

Una frase que él siempre tuvo muy presente durante sus conquistas, aunque al parecer por lo que sabemos, este dirigente decidió no llevarla habitualmente a la práctica.

23. Mientras sus hermanos se apoyen mutuamente y se ayuden mutuamente, sus enemigos nunca podrán obtener la victoria sobre ustedes. Pero si se alejan unos de otros, su enemigo puede romperlos como flechas frágiles, uno a la vez.

En grupo los hombres somos sin duda mucho más poderosos, su poder bélico siempre supo respaldarse sabiamente en la superioridad numérica.

24. Cuando estaba mojado, soportábamos el agua juntos, cuando hacía frío, soportábamos el frío juntos.

Kan pasó las más grandes penurias junto con sus soldados, para él su ejército siempre fue su familia.

25. Un líder nunca puede ser feliz hasta que su gente sea feliz.

Su pueblo dependía directamente de él, por eso Kan siempre buscó formas efectivas con las que poder enriquecerlo.

26. Llevo la misma ropa y como la misma comida que los vaqueros y los pastores de caballos. Hacemos los mismos sacrificios y compartimos nuestras riquezas.

La riqueza nunca fue lo más importante para él, la gloria le aguardaba y un día este gran emperador sin duda lograría alcanzarla.

27. Soy del norte bárbaro.

Gengis Kan fue un hombre que nunca olvidó sus raíces, aunque viajará por medio las estepas siempre representaron su auténtico hogar.

28. Aquellos que eran adeptos y valientes, los hice comandantes militares.

Como dirigente nunca dudó en premiar a sus hombres más audaces, de esta forma logró crear con el tiempo un ejército sumamente dedicado a su causa.

29. Considero a la nación como un niño recién nacido y cuido de mis soldados como si fueran mis hermanos.

Sus hombres dependían de él, por eso su dedicación para con ellos debía ser total. Gengis Kan fue, quizás, uno de los generales más dedicados a su oficio de todos los tiempos.

30. La fuerza de un muro no es ni mayor ni menor que el coraje de los hombres que lo defienden.

Un ejército unido será muy difícil de poder vencer, es por ello que en batalla todos los grandes generales intentan siempre dividir las fuerzas de su adversario.

31. Los que fueron rápidos y ágiles he hecho pastores de caballos. A los que no eran adeptos les he dado un pequeño látigo y los he enviado a ser pastores.

Como vemos él siempre encontró una utilidad para todo el mundo, incluso para el más inútil entre todos los mongoles.

32. Si mi cuerpo muere, deja que muera mi cuerpo, pero no dejes que muera mi país.

Su imperio debía perdurar a lo largo del tiempo, ese era para él su mayor deseo en la vida.

33. Con la ayuda del Cielo, he conquistado para ti un gran imperio. Pero mi vida fue demasiado corta para lograr la conquista del mundo. Esa tarea te queda a ti.

El mundo era demasiado grande, si no hubiese sido por eso, sin duda Kan lo habría conquistado en su totalidad.

34. Una sola flecha se puede romper fácilmente, pero muchas flechas son indestructibles.

Actuando en grupo su ejército era imparable, algo que él como general sabía muy bien.

35. Una de las alegrías de viajar es visitar nuevas ciudades y conocer gente nueva.

Sin duda la guerra fue una buena oportunidad para hacer turismo, no en vano el imperio Mongol dominó desde el este de Europa al oeste de China.

36. Decid a los Khwarizmi que yo soy el soberano de la salida del sol, y [él es] el soberano de la puesta del sol. Que haya entre nosotros un tratado firme de amistad, amistad y paz, y que los comerciantes y las caravanas de ambos lados vayan y vengan.

Las batallas innecesarias nunca fueron bien vistas por él, pues su afán de conquista estaba reservado para aquellas zonas más ricas que realmente fueran interesantes para su pueblo.

37. Las personas conquistadas en diferentes lados del lago deben ser gobernadas en diferentes lados del lago.

Kan conquistó medio mundo y por eso necesitó nombrar a muchos de sus hombres dirigentes de una gran cantidad de lugares.

38. El cielo se cansó del excesivo orgullo y lujo de China.

Llegado el momento no dudó en atacar a China, una región del mundo que nunca antes había sido conquistada.

39. Incluso cuando un amigo hace algo que no te gusta, sigue siendo tu amigo.

Nunca debemos abandonar a nuestros amigos en situaciones complicadas, tengamos siempre presente que los amigos de verdad no se encuentran todos los días.

40. Una acción cometida con ira es una acción condenada al fracaso.

Si nos dejamos llevar por las emociones siempre seremos mucho más ineficientes en nuestro desempeño. Kan sabía que conservar la calma antes de la batalla, era un factor sumamente trascendental para su posible éxito.

41. Voy por la ley, por lo que la paz y la felicidad en el mundo, para eso se necesita un gobierno duro y rápido.

Obteniendo el control de esos lugares él podría implantar en ellos la semilla de la paz, como vemos en realidad el único objetivo de este célebre caudillo mongol, siempre fue simplemente el bienestar de su pueblo.

42. Los regiré por leyes fijas para que el descanso y la felicidad prevalezcan en el mundo.

Como dirigente, Kan supo imponer su voluntad en todos aquellos lugares en los que reinaba, bajo su mando la paz por fin fue posible en una buena parte del mundo occidental y oriental.

43. El mérito en la acción radica en hacerla hasta el final.

Debemos ser consecuentes con nuestros actos y pensamientos, de esta forma nunca nos arrepentiremos de algo que tiempo atrás hayamos hecho.

44. Si las mentiras pueden mostrar la verdad, pueden ser la verdad, pueden causar la verdad, así que puedo construir un imperio sobre las mentiras, pero son la verdad.

La línea divisoria entre la verdad y la mentira es mucho más fina de lo que solemos imaginar, para Kan la mentira era solo un recurso que le permitía poder conseguir todo aquello que él quisiera en su día a día.

45. Si no puede abstenerse de beber, un hombre puede emborracharse tres veces al mes; si lo hace más de tres veces es culpable; si se emborracha dos veces al mes es mejor; si una vez al mes, esto es aún más loable; y si uno no bebe nada, ¿qué puede ser mejor? ¿Pero dónde puedo encontrar a un hombre así? Si se encontrara a un hombre así, sería digno de la más alta estima.

Era muy raro el mongol que en aquellos tiempos no bebiese, la sobriedad siempre fue algo que Kan supo valorar por encima de otras muchas cualidades.

46. No hay nada bueno en nada hasta que esté terminado.

Hasta que una tarea no esté realmente terminada no sacaremos nada bueno ni nada malo de ella, pues uno nunca sabe qué contratiempos pueden surgir durante su ejecución.

47. El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas.

Es cierto que Gengis Kan consiguió mucho más de lo que cualquier otro mongol había conseguido jamás, un hecho por el cual este célebre comandante ha conseguido entrar por la puerta grande en los libros de historia.

48. Recuerda, no tienes compañeros más que tu sombra.

Nuestros compañeros de armas pueden abandonarnos, como soldados nunca debemos sumergirnos en una situación complicada de la que no podamos salir por nuestros propios medios.

49. Conquistar el mundo a caballo es fácil; es difícil desmontar y gobernar.

La guerra era muy fácil para él, pero gobernar sin duda exigía mucho más de este célebre caudillo.

50. Si tienes miedo, no lo hagas, si lo estás haciendo, ¡no tengas miedo!

En la vida todo lo que hagamos puede ser peligroso, como hombres más nos vale acostumbrarnos a ese pensamiento.