¡Ups!

Se ha producido un error inesperado. Por favor, inténtalo otra vez o contacta con nosotros.

¡Ups!

Se ha producido un error inesperado. Por favor, inténtalo otra vez o contacta con nosotros.

¡Ups!

Se ha producido un error inesperado. Por favor, inténtalo otra vez o contacta con nosotros.

¡Ups!

Se ha producido un error inesperado. Por favor, inténtalo otra vez o contacta con nosotros.

¡Ups!

Se ha producido un error inesperado. Por favor, inténtalo otra vez o contacta con nosotros.

¡Ups!

Se ha producido un error inesperado. Por favor, inténtalo otra vez o contacta con nosotros.

20 metáforas para niños (explicadas)

Varias metáforas explicadas para niños y niñas, una ayuda práctica para que aprendan conceptos.

Nahum Montagud Rubio

Nahum Montagud Rubio

20 metáforas para niños (explicadas)

Las metáforas son figuras retóricas muy comunes, tanto en el lenguaje escrito como en el oral, tanto que las usamos un sinfín de veces a diario sin darnos cuenta.

Decir y entender metáforas no es algo demasiado complicado, por lo que esta técnica literaria no es solamente apta para la comprensión adulta sino también infantil.

Como prueba de ello a continuación vamos a descubrir 20 metáforas para niños y su significado, explicadas haciendo referencia a sus elementos reales e imaginarios.

20 metáforas para niños ideales para aprender, con explicación

Las metáforas son figuras retóricas que todos utilizamos, tanto consciente como inconscientemente. Esencialmente, estas se tratan de recursos lingüísticos en los que se establece una relación de semejanza entre dos términos o dos conceptos, y que ambos comparten alguna cualidad que permiten asentar tal comparación. Gracias a ello, estos recursos son muy usados tanto en la literatura narrativa como en la poesía, puesto que permiten embellecer el lenguaje modificando el sentido habitual que tienen las palabras.

Las metáforas constan de tres partes: el elemento real, el elemento imaginario y la conexión entre ambos. El elemento real haría referencia al significado verdadero de la metáfora; el elemento imaginario es aquello que se compara con el elemento real y la conexión entre ambos sería aquello que ambos tipos de elementos comparten.

Por ejemplo, en la metáfora “tiene el cabello de oro” queremos decir que alguien tiene el cabello rubio. Por lo tanto, el elemento real de esta metáfora es “ser rubio”. En este caso, el elemento imaginario, esto es, lo que se compara con el elemento real. La conexión entre ambos elementos es que el oro y el cabello rubio tienen un color similar.

Las metáforas permiten enseñar a los niños y niñas conceptos difíciles de entender, en especial emociones como la soledad o la tristeza que, aunque sin duda las entienden cuando son ellos quienes las sienten, a veces les cuesta verlas en los demás. El porqué de esto tiene mucho que ver con la propia forma en cómo suelen aprender los pequeños, que requiere mucha paciencia y dar ejemplos, ejemplos que cuanto más creativos e promotores de la imaginación sean mejor.

A continuación vamos a ver diversas metáforas para niños, explicando a qué hacen referencia y cuál es la conexión entre el elemento imaginario y el real. Como es de esperar, 20 no son todas las metáforas que en lengua española podemos generar. La creación de metáforas es una actividad que no tiene límites y podemos hacer tantas como nos apetezca, siendo las siguientes unos cuantos ejemplos que, desde luego, nos van a permitir explicar ciertos conceptos a los más pequeños.

1. Sentirse como cuando el cielo llora

Cuando llueve caen gotas de agua de forma similar a cómo caen nuestras lágrimas cuando lloramos. Esta es una bonita metáfora para decir que estamos tristes y también útil, puesto que no a todos los niños les resulta fácil decir claramente cómo se sienten pero sí que les es más cómodo usar este tipo de metáforas.

2. El abuelo es un pozo de sabiduría

Los abuelos son personas que han vivido muchos años y, por lo tanto, han aprendido mucho. El pozo es ese lugar en el que extraemos agua, por lo tanto es una fuente de este recurso, de la misma manera que las personas mayores son fuentes de conocimiento y sabiduría.

El abuelo es un pozo de sabiduría

3. Tu padre y tú sois dos gotas de agua

Las gotas de agua son prácticamente iguales. Decir a dos personas son como dos gotas de agua, es decir que se parecen mucho, tanto física como psicológicamente, ya sea en expresiones, gestos, el color de la piel o el tipo de cabello. La metáfora de las dos gotas de agua puede servir para explicarle a los niños por qué se parecen tanto a sus padres, madres y hermanos.

4. El tiempo vale oro

El oro vale mucho, y el tiempo también. Esta frase sirve para que entiendan la importancia de valorar el tiempo, de saber ocuparlo tanto con actividades útiles como con aquello que más les gusta hacer. Los niños y niñas deben entender y aprender a valorar cada minuto de sus vidas, puesto que no volverán a repetirse.

5. El cielo está cubierto de algodones

Esta metáfora es de las más sencillas de entender, puesto que el parecido de las blancas nubes y del algodón es evidente, sobre todo si es un día con cielo un poco despejado. Las nubes forman caprichosas formas como el tejido del algodón, estirándose, volviéndose casi esféricas, alargadas...

6. Las perlas de su boca

Una forma sencilla y poética de decir que una persona tiene una blanca y bonita sonrisa. Los dientes asoman en la boca como lo hacen las bellas y brillantes perlas en un bivalvo, captando nuestra atención y dejándonos brevemente embelesados.

7. La niña se hizo una mariposa

En esta metáfora se compara a una niña como a una mariposa. El sentido real de la expresión es que la niña creció y se convirtió en una joven, al igual que las orugas van madurando hasta convertirse en mariposas.

8. La pradera era un verde y brillante manto

La pradera es un campo de verde hierba, la cual por la mañana puede tener gotas de rocío y ser mecida por el suave viento como si de un manto de Manila se tratara.

9. Estar en la flor de la vida

El significado de esta oración es el encontrarse en la juventud. Las plantas van creciendo hasta formar una flor que, después, se marchita. Se podría decir que la planta es una flor a mitad de la vida, como sucede en la juventud humana. Primero somos niños y adolescentes, personas demasiado inmaduras. Después maduramos y llegamos a la juventud adulta, un momento lleno de oportunidades y opciones. Progresivamente nos volvemos en mayores, llegando a la vejez, período de marchitación.

Estar en la flor de la vida

10. Su pecho sonaba como un tambor

Aquí la parte real es “pecho” y la parte figurada es “tambor”. La persona estaba tan alterada que su corazón latía muy fuertemente, sonando como cuando alguien toca un tambor muy seguido, fuerte e intenso.

11. Dos esmeraldas brillaban en sus ojos

Las esmeraldas son verdes. Decir que una persona tiene dos esmeraldas en sus ojos es decir que esos ojos tenían el iris de color verde.

12. Tu voz es música para mis oídos

Con esta expresión no estamos diciendo que alguien nos esté cantando una serenata, sino que su voz es tan agradable como la más delicada y suave melodía.

13. Ese niño es una fiera

Con la palabra fiera normalmente nos referimos a animales salvajes, malhumorados y bestiales. Decir que alguien es una fiera viene a decir que se compara la naturaleza de esa persona con la de los animales salvajes, indicando que tiene mal carácter.

El niño es una fiera

14. El Sol de la noche

El Sol es un astro que solo está de día y que es considerado como un ente único, por lo tanto, hablar de un sol de la noche viene a referirse a la Luna, su contraparte y también cuerpo celeste que ilumina el cielo nocturno. Como curiosidad, esta metáfora es también un oxímoron, esto es, una frase que se complementa con algo que es contradictorio (cuando hay sol no es de noche, la noche es la ausencia del Sol).

15. Perder un tornillo

Aquí la palabra “tornillo” es usado en un sentido figurado y comparando al cerebro humano como si de una máquina se tratara, con varios mecanismos que poseen a su vez tornillos. Cuando decimos que alguien pierde un tornillo se viene a decir que su comportamiento está fuera de lo que es normal en él o ella, esto es, como si la máquina hubiera cortocircuitado. Básicamente, es decir que alguien se ha vuelto loco, que su cerebro empieza a fallar.

16. Estar entre la espada y la pared

Esta frase es una de las metáforas y refranes más comunes en el lenguaje popular. Es usado para dar a entender que alguien se encuentra en una situación que le supone un dilema, entre dos extremos de los cuales es difícil saber muy bien qué escoger. Elija lo que elija no le da opciones, le deja atrapado de una u otra forma, como quien se encuentra literalmente con una espada delante y una pared detrás. O bien no hay escapatoria o bien la decisión que vaya a tomar va a tener consecuencias negativas inevitablemente.

Entre la espada y la pared

17. Tener los ánimos por los suelos

Imaginemos que nuestros ánimos son como energía y que nuestro cuerpo es una gran pila. Si estamos contentos, los ánimos estarán por lo alto, quizás hasta por las nubes. En cambio, si los ánimos están bajos es que las pocas energías que tengamos se encontrarán por la base de la pila, en el suelo. Básicamente con esta metáfora decimos que alguien está muy triste y afectado.

18. Robar una sonrisa

El verbo “robar” en su sentido de diccionario significa tomar algo que no es nuestro, que no nos pertenece. Entonces, ¿cómo se roba una sonrisa? En esta metáfora se da a entender que una persona ha conseguido que otra sonría, de una manera inesperada, como suele pasar con los robos. Los robos ocurren sin dar permiso, y en este caso decimos que hemos robado una sonrisa a alguien cuando la hemos hecho sonreír sin que nos lo pidiera.

19. Tu amigo es un bebé grande

En esta expresión el término “amigo”, sustituible por cualquier otra palabra que se refiere a una persona, es usado en su sentido literal mientras que “bebé” es la palabra que tiene el sentido imaginario. Esta frase da a entender que alguien, ya sea un niño mayor, adolescente o incluso adulto, se comporta de forma impropia para su edad, actuando de manera demasiado infantil e inmadura.

20. Ser un burro

En este caso la palabra “burro” se usa en sentido figurado para indicar que alguien, sea niño o adulto, no está entendiendo nada de lo que se le dice o es muy ignorante, olvidadizo y patoso. Decirle a alguien que es un burro es decirle que es tonta, y se puede usar tanto de forma ofensiva como burlona.

  • Bousoño, C. (1985): Teoría de la expresión poética, Madrid: Gredos, séptima ed. ISBN 84-249-0976-3.

Graduado en Psicología con mención en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona. Postgrado de Actualización de Psicopatología Clínica en la UB.

Psicólogo/a

¿Eres psicólogo?

Date de alta en nuestro directorio de profesionales

Artículos relacionados