Pixabay

En varias ocasiones hemos hablado en Psicología y Mente sobre las dificultades que atraviesan las personas que tienen una baja autoestima. Antes de empezar a leer el presente texto, te recomendamos que eches un vistazo a los siguientes posts:

“10 claves para mejorar tu autoestima en 30 días”

“Los 4 tipos de autoestima: ¿te valoras a ti mismo?”

“¿Autoestima baja? Cuando te conviertes en tu peor enemigo”

Personas que se subestiman: ¿qué tienen en común?

¿Eres de esas personas que se subestiman? Tal vez no sea tu caso, pero seguro que conoces a alguien de tu familia o círculo de amistades que se subestima. Vivimos en un entorno competitivo en el que somos muy proclives a subestimar a las otras personas, pero este problema también puede afectar a una persona en relación con su opinión sobre sí misma.

Son muchas las personas que tienden a tener una opinión mala sobre ellas mismas, y esto es un problema que les limita en su vida personal y laboral. Las causas de la subestimación son bastante concretas: la falta de confianza en uno mismo, la inseguridad, los complejos...

En el artículo de hoy vamos a conocer las claves conductuales y psicológicas de la gente que se subestima. Si crees que puedes tener un problema similar al que describimos, será buena idea ponerse manos a la obra para mejorar en este aspecto tan importante de tu salud psicológica.

1. Eres excesivamente modesto

¿Eres excesivamente humilde? La modestia es un punto en común entre las personas que se subestiman. Esto no significa que todas las personas modestas se subestimen, pero sí es muy habitual que las personas inseguras respondan a un halago con un “no es para tanto”.

En este caso, el mejor consejo es dejarse querer por los demás. Aceptar los halagos y elogios es una buena manera de conectar con otra persona. La humildad es una virtud, pero también debes ser consciente de tus puntos fuertes. Una cosa no quita la otra.

2. Valoras demasiado la opinión de los demás

Las personas que no se valoran lo suficiente suelen hacer constantes referencias a la opinión de otras personas. Ejemplos de ello: “Mi novio dice que…”, “Mi jefe siempre me dice…”. Esto, aunque a priori no sea algo malo, sí denota una cierta inseguridad en uno mismo, y por tanto estas personas buscan reafirmarse en lo que creen en base a la opinión y posicionamientos de figuras de autoridad.

Hablar siempre respaldándote con lo que otros dijeron antes es una muestra de vulnerabilidad y de poca seguridad en ti mismo. Tus opiniones son tuyas y debes hacerlas valer.

3. Siempre antepones el bienestar de otras personas

Las personas que siempre están pensando en el bienestar de los demás suelen ser consideradas como amables y altruistas. Es algo positivo, pero cuidado si siempre antepones la felicidad de los demás por encima de la tuya. Porque tal vez estás subestimando tu valor como ser humano.

Si ves que todo lo que haces está enfocado a satisfacer a los demás, debes recordarte que tú también mereces momentos de felicidad. No está mal darse algún capricho de vez en cuando.

Saber más: "Síndrome de Wendy: personas con miedo al rechazo"

4. Eres un blanco fácil para risas y burlas

Las personas inseguras están constantemente pensando en la impresión que dejan en todo aquel que conocen. ¿Es tan complicado dejar de pensar en ello? Para alguien que su subestima, lo es, y mucho. Esto les provoca ansiedad y puede provocar las burlas y risas de las personas que están a su alrededor.

Debes aprender a mejorar la seguridad en ti mismo. Cuando actúas de forma natural, sin artificios, la gente se da cuenta y lo valora positivamente. Si en cambio estás demasiado pendiente de gustar, provocarás el efecto contrario.

5. Dudas de tus posibilidades

Todo el mundo tiene cualidades únicas, pero las personas que se subestiman son incapaces de darse cuenta de ellas. Viven pensando que son solo una persona más entre un millón y que no destacan especialmente en nada. Esto puede conllevar que no se arriesguen a decir lo que sienten hacia otra persona, o que en el terreno laboral se sientan satisfechas con muy poco.

Este tipo de pensamientos derrotistas solo hacen que te hundas y no levantes cabeza. Son la fuente de la inseguridad. si tú no crees en ti mismo, ¿quién lo hará?

6. Te sientes bien en tu zona de confort

Una de las causas de la inseguridad que sienten las personas que se subestiman es su incapacidad para salir de su zona de confort. Están cómodas teniendo una vida gris y no se sienten con fuerzas como para mejorar su situación. En vez de huir de todo aquello que les hace sentir mal, las personas inseguras suelen recluirse en sí mismas; se quedan inmóviles.

Debes tratar de salir de este círculo vicioso y buscar las herramientas que puedan ayudarte a mejorar tu autoestima. A través de estos consejos puedes ser capaz de darte cuenta de que algo no va del todo bien en tu vida. Ha llegado la hora de encontrar el camino para tener una mejor autoestima y empezar a valorarte por lo que vales, que es mucho.