Coaching empresarial: mucho más que coaching ejecutivo

Muchas veces se confunde el coaching empresarial con el coaching ejecutivo, y viceversa.

Coaching Empresarial: mucho más que coaching ejecutivo

Es en las empresas donde el coaching creció y maduró en la década de los 80 del pasado siglo. Y es por ello que hasta hace poco quienes oían hablar de coaching prácticamente solo lo ligaban al mundo de los negocios, como si fuera un proceso exclusivo para ejecutivos de multinacionales.

Aunque afortunadamente con el paso de los años se ha conseguido que gran parte de la sociedad entienda que existe coaching más allá del entramado empresarial, lo que sí que persisten son muchas falsas creencias en torno a este tipo de coaching corporativo haciendo que, en ocasiones, a pesar de ser el coaching más longevo y, en consecuencia, con más trayectoria y experiencia, siga siendo para muchos realmente desconocido.

Coaching empresarial vs coaching ejecutivo

En el ideario colectivo, no sabemos si en cierta manera por el influjo de la industria del cine y la televisión, el término "coaching empresarial" se ha usado como una especie de sinónimo de coaching ejecutivo, aunque mal entendido, puesto que se ha visto más como una especie de psicoterapia donde se intenta "cambiar" a ejecutivos duros y/o conflictivos para mejorar su relación con la empresa y los trabajadores que lo que realmente es.

El coaching ejecutivo es un tipo de coaching empresarial, es decir, uno de los tipos de coaching que se puede dar en las empresas, pero no el único. Se trata de un coaching personal que está dirigido especialmente a líderes dentro del entramado empresarial: CEOs, directores, gerentes, etc. En estos casos se recurre al coaching como una herramienta para mejorar sus capacidades de liderazgo y, por tanto, su desempeño con respecto a las personas que tienen a su cargo, lo que influirá positivamente en los resultados globales de la empresa.

Coaching empresarial comparado con coaching ejecutivo

Pero también es coaching ejecutivo el que se contrata para guiar a futuros altos cargos para realizar un liderazgo auténtico y de calidad. Y sí, en algunas ocasiones puede usarse para intentar trabajar con trabajadores muy valiosos con problemas de desempeño que pueden estar afectando a parte de la empresa, pero no es la tónica habitual.

Una empresa, más que la individualidad de sus trabajadores

Hablar de coaching ejecutivo como coaching empresarial es considerar a la empresa desde un punto de vista reduccionista. Una empresa no es solo la suma de sus trabajadores de forma individual, sino que, sobre todo, es el resultado de las relaciones entre ellos y, en el caso de empresas grandes, entre ellos en su totalidad y dentro de los departamentos de los que forman parte.

Por tanto, dentro del coaching empresarial no solo nos encontramos el coaching ejecutivo, sino que también existe el coaching de equipos y el coaching organizacional.

Coaching de equipos

Es el que se aplica a un conjunto de personas dentro de una empresa o a un departamento concreto. Es el coaching empresarial en alza, puesto que puede tiene muchas utilidades y aporta innumerables beneficios a la empresa y a su clima de trabajo.

Algunos de los motivos por los que se puede recurrir a un proceso de coaching de equipos puede ser desde preparar a todo un departamento para un nuevo reto de trabajo, hasta aumentar el compromiso del equipo o grupo de trabajadores para que incida en su rendimiento, pasando por consolidar un equipo si no terminan de ser muy fluidas sus relaciones, entre otros.

Coaching organizacional

Es un tipo de coaching complejo, especialmente si hablamos de empresas muy grandes, puesto que es el coaching que se aplica a toda una organización: la empresa en su totalidad es el coachee y, en este caso, el proceso de coaching busca que todas las partes trabajen en solidaridad en pos de alcanzar el objetivo común.

¿Qué se consigue con el coaching empresarial?

Aunque dependiendo de cada proceso de coaching que se realice dentro de la empresa el objetivo sea uno determinado, todos están dirigidos a una meta común: mejorar la actividad de la empresa y, por consiguiente, aumentar sus beneficios.

La razón de ser del coaching es la de sacar a la luz la mejor versión de uno mismo siendo consciente de las herramientas propias de las que se dispone para ello. Es decir, el coaching mejora el rendimiento de las personas y, por tanto, si los trabajadores de una empresa reciben sesiones de coaching, por extensión, se está mejorando también el rendimiento de la compañía.

¿Cómo ser Coach in Company?

Para trabajar como coach especializado en empresas no hay que ser experto en el producto o servicio que la empresa ofrece, sino que la clave está en formarse bien en coaching para ser un profesional en ese terreno, independientemente del tipo de empresas donde se trabaje.

En D’Arte Human & Business School formamos a coaches profesionales para poder ejercer como tal con calidad y rigor y te orientamos para desarrollar tu proyecto profesional, ya sea para trabajar como coach de vida o para desarrollar tu carrera como coach dentro del mundo empresarial.

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