Varios consejos de motivación para hacer ejercicio. Unsplash.

Ir al gimnasio es una actividad que muchas personas se disponen a cumplir de manera regular en sus vidas, pero muchas veces esto queda únicamente en la intención, y no termina de convertirse en realidad por la falta de motivación.

En este artículo vamos a ver cómo motivarse para ir al gimnasio, daremos un repaso a una serie de consejos prácticos que pueden servir de aliciente para conseguir y mantener una buena motivación orientada al entrenamiento personal y la realización regular de ejercicio.

¿Por qué es importante la motivación?

Antes de saber cómo motivarse para ir al gimnasio, debemos ver por qué es importante invertir atención en este aspecto. Cuando nos motivamos para realizar cualquier actividad, nos cuesta menos dar los primeros pasos para ejecutarla y no sentimos que estamos haciendo un sacrificio por mantenernos activos, sino que lo hacemos con gusto.

Es por eso que la motivación es importante para iniciarnos en el gimnasio, para no sentir que lo hacemos por obligación, sino que más bien resulte una actividad de ocio para nosotros, una manera de disfrutar a la vez que nos mantenemos sanos.

Es importante asegurarnos de que la motivación provenga de nuestro interior, es decir, que sea una motivación interna y no que sea inspirada por recompensas impuestas por objetos externos, como el hecho de que vamos a agradarles más a las personas si nos musculamos o adelgazamos.

Debemos preguntarnos cuál es el motivo real por el que queramos iniciarnos en esta actividad, y encontrar una respuesta que nos dé razones personales para hacerlo; un motivo que haga referencia a algo signifivcativo más allá de los objetos concretos y de la aprobación de los demás.

¿Cómo motivarse para ir al gimnasio?

En las próximas líneas vamos a encontrar un listado de consejos prácticos que serán de utilidad para comenzar a ir al gimnasio con motivación.

1. Pensar en las recompensas personales

Pensar en las recompensas significativas para uno mismo que tendremos tras un tiempo asistiendo regularmente al gimnasio ayuda a que lo hagamos con mayor entusiasmo durante los primeros meses. Intenta que estos pensamientos estén enfocados en recompensas personales, como mejorar la salud y lograr satisfacción ante la auto-superación.

2. Busca ropa que te guste

Una forma de incrementar las ganas de ir al gimnasio es buscar ropa que sea de tu agrado y que sea cómoda para realizar los ejercicios de tu rutina diaria. Esto responde a que cuando usas ropa que te gusta tu autoestima se fortalece y hay un incremento motivacional para realizar las actividades.

3. Un café antes de entrenar

La cafeína tiene propiedades que activan el sistema nervioso y ayudan a despejarse por la mañana. Acostumbrarse a tomar un café por lo menos una hora antes de asistir al gimnasio nos lleva a tener una mejor disposición a realizar las rutinas del día. Eso sí, cuidado con la calidad y la cantidad del azúcar que le añades.

4. Establece un horario fijo

Intenta asistir al gimnasio a la misma hora todos los días. De este modo estarás programando a tu cerebro para que se adapte a un nuevo hábito, y no se te olvidará tan fácilmente dejar libre esa hora. Una vez que hayas asistido durante un tiempo (aproximadamente 21 días), verás cómo se te hace mucho más sencillo y natural realizar tus rutinas diarias de entrenamiento.

5. Ve de menos a más

Empieza poco a poco, y ve controlando el progreso de tu evolución. De este modo conseguirás más motivación al ver como avanzan progresivamente en cuanto a resistencia y adquisición de fuerza. Es importante que no trates de levantar un peso demasiado grande al comienzo, ya que esto evitará que te evalúes bien y caerás más fácilmente en la frustración.

6. Come un plátano antes de entrenar

El plátano es una importante fuente de potasio, lo que ayudará a evitar que te marees o te falten fuerzas durante la realización del ejercicio. Es recomendable comerlo una media hora antes de irte al gimnasio.

7. Escucha música antes de y durante el entreno

La música tiene un gran componente motivacional. De hecho, es sabido que muchos deportistas de alto rendimiento escuchan su música favorita unos minutos antes de comenzar sus entrenamientos. Lo ideal es tener un mix con algunas canciones inspiradoras y motivacionales que puedas escuchar mientras te preparas. Eso sí, mientras haces ejercicio, a no ser que resulte muy repetitivo (correr, usar la bicicleta estática, etc.), es mejor evitar distracciones y concentrarte en tus movimientos.

8. Ponte retos

Los retos ayudan a que nos mantengamos motivados, tomando en cuenta que a medida que vamos acercándonos más a la consecución de nuestra meta, la satisfacción aumenta. Los retos personales nos impulsan a ser mejores cada día, pero se debe poner atención en seguir una curva de dificultad razonable.

9. Entrena en grupo

Tener un grupo de entrenamiento es una buena manera de conseguir motivación; los compañeros se apoyan entre sí cuando tienen una meta común. Pero se debe tener en cuenta que para que este consejo sea efectivo los compañeros de gimnasio deben tener la misma motivación que tú, y no menos.

10. Adopta buenos hábitos de sueño

Los hábitos de sueño adecuados te facilitan tener una mejor actividad física y mental durante el día. Si duermes i eres las horas recomendadas (unas 8) estarás consiguiendo un sueño reparador para tu cuerpo, verás buenos resultados durante tu jornada de entrenamiento, y no tendrás pereza de asistir. Este es uno de los trucos más sencillos para motivarse para ir al gimnasio.

11. Alista las cosas con tiempo

En caso de que lleves una mochila con algunas cosas de gimnasio, como toallas, una botella de agua y similares, resulta recomendable que lo alistes y lo planifiques todo con tiempo, para que luego no tengas que aguantar el estrés de estar haciendo todo sobre la marcha, lo cual disminuye la motivación.

Referencias bibliográficas:

  • Ashwood, R. D. Pritchard, E. L. (2008). Managing motivation: a manager's guide to diagnosing and improving motivation. New York: Psychology Press.
  • Wilson, T. D.; Lassiter, G. D. (1982). Increasing intrinsic interest with superfluous extrinsic constraints. Journal of personality and social psychology 42 (5): 811-819.