Daniel Morales: «No es posible olvidar completamente el pasado»

El psicólogo Daniel Morales nos habla sobre los recuerdos dolorosos y sus implicaciones.

Psicología y Mente

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Entrevista a Daniel Morales

Muchos recuerdos dejan una huella emocional dolorosa en nosotros, pero a pesar de que precisamente por lo que nos hicieron sentir no podemos eliminarlos de nuestra memoria, hay que aprender a convivir con ellos.

Por suerte, en psicoterapia hay maneras de lograr este objetivo, y el psicólogo Daniel Morales, a quien entrevistamos, nos lo explica aquí.

Entrevista a Daniel Morales: la reconciliación con los recuerdos dolorosos

Daniel Morales es psicólogo especializado en el ámbito clínico y de la psicoterapia, y atiende tanto desde su consulta de Quito como a través de la modalidad online. En esta entrevista nos habla sobre las técnicas psicológicas usadas para gestionar los recuerdos dolorosos.

Daniel Morales

Daniel Morales

Psicólogo Clínico

Profesional verificado

Quito

Terapia online

¿Hasta qué punto es necesario saber olvidar para poder llegar a un estado de felicidad?

No es posible olvidar completamente el pasado. De hecho, hay cosas que marcan nuestra vida de manera en que recordarlas se vuelve automático, y en el momento de hacerlo vienen sentimientos de ira, miedo, culpa, frustración o el típico “es que debería de haber hecho esto” o “por qué no me comporté así”, etc.

Pero sí es posible recordar en paz y sin sentir dolor. Esto se logra mediante la aceptación incondicional de los hechos y situaciones. No hay píldora que haga olvidar, no se ha inventado aún. Tal vez en un futuro, pero también sería muy contraintuitivo, porque sin experiencia de vida y sin conciencia de lo malo y lo bueno no podríamos afrontar situaciones complicadas. Además, el sentir dolor es necesario para la supervivencia humana, Y esas vivencias “malas” son aprendizajes que si los recuerdas y los interpretas bien vas a ser feliz aunque permanezcan en tu mente.

Desde hace unas cuantas décadas, se sabe que nuestros recuerdos son modificados constantemente sin que nos demos cuenta de ello. ¿Es posible aprovechar este hecho para gestionar mejor nuestra identidad y no caer en marcos de interpretación de la realidad demasiado rígidos?

Es posible mediante técnicas de evaluación racional emotiva, que consisten en desensibilizar a la persona ante el hecho doloso y ayudarle a interpretar mejor la situación. Nuestros pensamientos, sentimientos y acciones modifican la estructura de nuestra matriz de memoria, y por lo tanto nuestras emociones serán más gratificantes o negativas dependiendo de cómo estás evaluando tu situación pasada, tu presente y tu proyección futura.

El mejor método para modificar experiencias negativas es trabajando en el contexto y la apertura mental. Partiendo de esos dos puntos podemos definirnos mejor en relación a lo que vivamos.

¿Qué estrategias y técnicas son usadas en psicoterapia para ayudar a las personas a reconciliarse con su pasado?

En primer lugar, mediante la evaluación racional emotiva: se basa en la idea de que no me afecta mi situación pasada o presente, pero sí que me afecta la interpretación que yo haga de esa situación. Por naturaleza el ser humano es un evaluador innato, siempre estamos analizando todo lo que sucede a nuestro alrededor; si te tomas un jugo de naranja en determinado lugar, tu mente estará evaluando el sabor, el ambiente las sensaciones asociadas a ello, y comparará eso con otros lugares y otros jugos que te has tomado. Esto es automático y sucede porque en tu matriz de memoria hay información de ti tomando jugo de naranja.

Pasa lo mismo cuando enfrentas una pelea con tu pareja, terminas con tu novio, peleas con tus padres, sacas una mala calificación... Tu mente evalúa la situación y la interpreta en forma parecida a tus experiencias pasadas.

Si en el colegio tuviste aplausos cuando hablaste ante tus compañeros y maestros al exponer tu trabajo de investigación, tu mente guardará la experiencia en tus archivos de memoria esa situación y atribuirá el hablar en público a algo gratificante; sin embargo, si al hablar frente a tus compañeros y maestros te abuchearon, tu mente guardará en tu matriz de memoria el hecho de hablar en público como algo desagradable y cada vez que tengas la oportunidad de hacerlo no lo harás porque tu mente te enviará señales de ansiedad poniéndote en aviso de que estás en peligro.

Ante una situación siempre tienes dos opciones. La primera es evaluarla de manera negativa la cual te generará dolor, y la segunda evaluarla de manera más racional.

En segundo lugar, mediante la eliminación de sentimientos de culpa: lo que no puedes controlar no debería preocuparte, y si lo hace es porque tú le das importancia para que te preocupe. La gente se culpa a sí misma porque piensa que si se culpa elimina ese sentimiento, pero es completamente falso.

En tercer lugar, es importante el uso de metáforas. Se utilizan para manifestar una verdad por medio de otra verdad diferente, poniendo en contexto que no hay verdades absolutas más alla de las matemáticas. Con esta técnica se logra que el paciente se desapegue del resultado y se centre más en disfrutar el proceso.

Finalmente, se recurre a la planeación estratégica de objetivos, para ayudar a encontrar la felicidad y dar una perspectiva de vida con propósito. Esta técnica es la parte estructural del éxito psicoterapéutico, y pone énfasis en lo que realmente quiere el paciente y con lo que está comprometido.

A partir de ahí se procede a realizar pequeñas acciones que conlleven pequeñas victorias diarias para que la mente se vaya acostumbrando a aspirar a logros mayores, porque la mente aprende más por medio del principio de prueba que por el de la promesa. Cuando ves resultados vas hacia allá porque es real para tus ojos.

Algunas personas podrían decir que intentar intervenir sobre nuestros recuerdos representa una forma de autoengaño. ¿Crees que eso es lo que ocurre cuando gestionamos el contenido de nuestra memoria para llegar a estados emocionales que deseamos?

En varios aspectos, la mente humana no distingue realidad de fantasía, por lo tanto podemos mejorar considerablemente aprovechándonos de este sesgo.

He aquí un ejercicio: imagina un acontecimiento alegre o divertido que tuviste en cualquier momento de tu vida, un recuerdo que te haga sentirte feliz y lleno de alegría, y que quieras volverlo a vivir. ¿Ya lo tienes? Perfecto. ¿Cómo te sentiste? Seguro que te sentiste bastante bien, ¿verdad?

Ahora vas a imaginar algo que desees con todo tu ser; utiliza tus cinco sentidos para imaginarlo de manera vívida, y mantenlo en tu mente. ¿Qué fue lo que sentiste? Seguramente te sentiste muy bien, ¿verdad?

Sentiste las mismas emociones de felicidad, alegría y bienestar imaginando un resultado que deseabas que recordando un momento feliz de tu pasado. De la misma forma, podemos darles un final feliz a tus experiencias pasadas, solo necesitas el método y la guía correcta.

¿De qué manera se facilita que las personas aprendan de sus errores para usar esa información con tal de mejorar en el presente y en el futuro?

El cerebro aprende por experiencias. Por ello, se usa una técnica de premio y desincentivación para enseñar una nueva realidad a la mente.

¿Cómo se va produciendo ese paso de un pasado que nos hace sentir mal a un presente en el que nos aceptamos tal y como somos?

En primer lugar, se pide al paciente que hable del pasado que le causa dolor, por medio de preguntas profundas y que creen conciencia (en ocasiones yéndonos a los extremos opuestos de la imaginación con el hecho doloroso). Posteriormente a eso se reestructura el pasado con nuevo sentido haciendo que el paciente cree una visión de su presente y se proyecte al su futuro. Esto se hace por medio de técnicas de regulación del futuro.

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