Muchas veces damos por supuesto que las personas solo crecen en su infancia y en la juventud; sin embargo, a la vez también tenemos la noción de que existe otro tipo de crecimiento menos evidente que el primero que se plasma en acciones y en actitudes de vida.

Teniendo en cuenta que este último elemento puede ir desarrollándose durante toda la vida y que lo que sacamos de él puede influir significativamente en nuestra calidad de vida y en la calidad de nuestras relaciones, su importancia es comparable a la del desarrollo biológico.

Ahora bien, para potenciar el desarrollo personal, es necesario comprender qué es, cuál es su naturaleza. Preguntémosle a alguien que se dedica específicamente a este ámbito de la vida.

Entrevista a Rubén Camacho, psicólogo y coach

Rubén Camacho es psicólogo, coach y escritor. Actualmente se dedica específicamente a trabajar en procesos de acompañamiento de personas que buscan impulsar su crecimiento personal. En esta ocasión, le haremos una serie de preguntas sobre su experiencia acerca de lo que es y cómo se puede facilitar el desarrollo personal.

El desarrollo personal es un ámbito de la experiencia difícil de definir, en parte porque es diferente en cada persona. Sin embargo, si tuvieras que resumir ese concepto, ¿cómo lo harías?

El desarrollo personal es ante todo una vivencia. Si tuviéramos que definir qué es desarrollo personal de forma concreta, podríamos decir que es una serie de experiencias y acciones diferentes y conscientes que tomas en tu vida, en un periodo de tiempo concreto y centrado en un objetivo también concreto, que te hacen crecer como persona y cambiar tu vida y lo que te ocurre gracias a tu propio cambio y a desarrollar habilidades personales que estaban un poco dormidas o a las que no habías prestado atención, como tu gestión de emociones, estilo de autoestima, tu forma de comunicarte, tu autoconocimiento o relaciones personales.

Nuestra vida está repleta de momentos donde parece que nos atascamos en algo, vivimos como dentro de un círculo y eso no nos gusta. El desarrollo personal es lo que hace que salgamos de ese círculo y aprendamos algo muy importante para nosotros que nos haga vivir mejor y sobre todo que nos sirva para toda nuestra vida.

El problema es que es muy complicado hacerlo solo, ya que las personas somos seres sociales y en la compañía encontramos un reflejo que nos ayuda a darnos cuenta de qué tenemos que cambiar y cómo podemos conseguirlo. Los psicólogos somos quienes tenemos las herramientas para hacerlo de forma profesional y segura, aunque es cierto que la psicología se ha enfocado más en las patologías que en el desarrollo personal.

También es cierto que el desarrollo personal se ha tranformado también en una moda. Esto es bueno por un lado, porque nos ayuda a ser conscientes de que hay aspectos que podemos cambiar para crecer y vivir mejor, pero también es peligroso, porque incita a muchas personas a seguir a gurús o a ser acompañados por personas que no tienen la formación adecuada.

El desarrollo personal, al fin y al cabo, es algo que va a cambiar tu vida, así que es importante tomárselo en serio y con mucha ilusión y alegría. Las dificultades existen para que aprendamos a agradecerlas.

En los últimos años se están diseñando alrededor del mundo muchos cursos y talleres sobre desarrollo personal. ¿Crees que el aprendizaje teórico que se transmite en ellos es necesario para alcanzar los objetivos que proponen?

No, no es necesario en lo absoluto. De hecho, a mí me parece que es un distractor. He acompañado a personas a conseguir cambios increíbles en su vida y no han necesitado nada de teoría. Es como aprender la fórmula del H2O y bañarte en un río. ¿Cuál es realmente la experiencia? ¿Va a cambiar tu vida conocer la fórmula del agua? No. Pero bañarte en un río te hará sentir el agua, el frío, será la gran experiencia.

El desarrollo personal es algo que haces diferente, que vives, que sientes y experimentas para descubrir que tienes un gran valor y que lo quete ocurre va a cambiar si tú cambias.

Este es el motivo por el que esos cursos no sirven realmente... aprender sobre gestión de emociones es una cosa, pero aprender a gestionarlas es otra. En realidad, esos cursos existen como negocio pero no implica que las personas consigan cambios. A todas las personas a las que he acompañado siempre les pregunto: ¿qué has hecho hasta ahora para conseguir el cambio que quieres? Algunas me dijeron que han asistido a cursos, talleres, formaciones... pero nada ha cambiado.

Lo que realmente sirve es un proceso de cambio. Práctica, acompañamiento, reflexión, consciencia y muchas emociones agradables. La teoría es para estudiar o formarte, no para cambiar tu vida. La vida está fuera del aula y tus sueños no tienen paredes.

Rubén Camacho

Uno de los aspectos que llama la atención de tu trayectoria es que llegado un punto decidiste viajar por varios países solo, sin conocer a nadie a los lugares a los que ibas, para desarrollarte como profesional y como persona. En retrospectiva, ¿qué es lo que más valoras de aquellos viajes?

Ante todo el haber desafiado mis miedos. Viajar solo te da miedo, así como no conocer a nadie y sumergirte en la inseguridad. Antes de esos viajes ya acompañaba a personas como psicólogo y coach, pero yo debía dar ejemplo. Descubrí que lo que más nos impide cambiar y mejorar es tener miedo a la inseguridad. Así que decidí desobedecer a mi miedo y hacer lo que me daba más inseguridad: ir hacia lo desconocido.

Descubrí lo importante que es aceptar la vida, asumir cambios, saber que todo es pasajero, y de paso conocí lugares preciosos y a personas increíbles. Me llevé no solo experiencias sino que construí una familia. Gracias a ir más allá de tus miedos y aceptar la vida y recibir lo que tiene para ti, es como todo cambia y te llegan mil regalos que no podías ni imaginar.

Respecto de lo anterior… ¿Crees que es imprescindible que un coach debe predicar con el ejemplo para ejercer? ¿Es bueno que se planteen retos para ponerse a prueba?

Totalmente. Un coach es una persona que sabe acompañar a otra, de forma profesional y ética, a conseguir cambios muy importantes en su vida. Para eso debe ser capaz de respetar el mundo del otro, verlo con perspectiva y ampliar esa visión. Si vives sin cambiar nada o con una forma de vida muy rígida, te resultará difícil ayudar al otro a cambiar. Es como un médico con sobrepeso, un escritor con faltas de ortografía, un profesor antipático o un político corrupto. Si no das ejemplo, no podrás ayudar al otro.

Sin embargo, también es importante que el cambio no sea una constante. Eso de "salir de la zona de confort" también tiene sus límites. No debes salir porque sí, sino solo cuando es necesario. Los seres humanos necesitamos también aceptación y estabilidad.

Y acerca de la controversia sobre si los coachs necesitan ser psicólogos para trabajar en esto, ¿qué opinas? ¿Cómo ves la relación entre estos dos ámbitos de trabajo?

Son dos ámbitos totalmente compatibles y compañeros. No entiendo la disputa, aunque sí entiendo que muchos psicólogos estén muy enfadados. En mi caso, como psicólogo y coach, solo puedo decirles a los psicólogos que el coaching no es el problema, sino el intrusismo que vive el mundo del coaching y el exceso de formación de mala calidad.

Un psicólogo tiene las bases, la formación y las herramientas para ayudar a los demás a mejorar su vida cuando existen problemas patológicos. Un coach emplea un diálogo socrático, que es la misma herramienta básica de un psicólogo, para acompañar a las personas a conseguir cambios concretos de forma segura, estable y en poco tiempo.

Si el coaching ha surgido es porque había un hueco que la psicología dejaba vacío. En mi experiencia he descubierto que el coaching no es más que una herramienta de acompañamiento muy poderosa (quizá, la más poderosa, efectiva y segura) para las persona que no padecen problemas psicólogos.

¿Debe un coach ser psicólogo? En principio no, ya que conozco a muchos coachs que no son psicólogos y tienen una gran trayectoria y ética. Sin embargo, es cierto que estos profesionales se han formado lo máximo posible en psicología.

¿Cómo solucionar el problema del intrusismo? Bajo mi punto de vista la solución la tiene la psicología... Las facultades de Psicología deben conquistar el coaching como herramienta humana propia, no dejarlas en manos de asociaciones y escuelas privadas que no son más que negocios. Quizá ahora no, pero me encantaría que en un futuro no muy lejano el coaching esté totalmente regulado y que deban ser psicólogos de forma obligada. Así es cómo acabaremos con el instrusismo.

¿Cuáles han sido los mayores retos y las mayores victorias que has tenido en tu carrera profesional hasta ahora?

Los mayores retos han sido enfrentarme conmigo mismo. Acompañar a personas de otras culturas ha sido un gran reto. Acompañar a personas cuando yo vivía también grandes cambios y dificultades personales ha sido un gran reto. Acompañar a personas dentro de instituciones grandes y complejas ha sido un reto. Pero el más importante ha sido superarme a mí mismo. Saber que lo más importante era ayudar al otro y poder superar esas dificultades.

¿Las mayores victorias? Sentirme parte de las victorias de la personas a las que he acompañado. Para mí, el mayor logro es saber que has podido ayudar a una persona a cambiar su vida para siempre. No me importan los logotipos, las marcas o la fama, sino los testimonios de las personas que he acompañado.

Esas han sido mis mayores victorias: cuando una persona que ha terminado un proceso de cambio me envía su testimonio y me expresa su felicidad, o cuando les escribo un email a los 6 meses o al año y me expresan lo mucho que han aprendido y que todo cambió para siempre en el aspecto que trabajamos. Mi mayor victoria es no haberme rendido ante las dificultades.

Otra cosa a destacar sobre ti es que has desarrollado un proyecto llamado Empoderamiento humano, basado en el acompañamiento de personas. ¿Cómo funciona y por qué decidiste diseñarlo tal y como lo has hecho?

Empoderamiento humano es una escuela de desarrollo personal online. Es esta escuela puedes estar en contacto conmigo, elegir qué quieres cambiar y comenzar procesos de cambio de 3 meses con mi compañía en áreas como el autoconocimiento, la autoestima y relaciones personales, la gestión de emociones o el desarrollo profesional.

El funcionamiento es el más sencillo del mundo: entras, te registras en el programa que más te interese, comienzas un entrenamiento, me escribes un email... es una escuela que nunca cierra. Los entrenamientos son procesos de cambio que duran 3 meses con mi compañía, y los puedes hacer desde casa y con libertad de horarios.

Ha sido la forma que imaginaba y que he diseñado para poder acompañar a todo tipo de persona sin las limitaciones habituales: el espacio, la distancia o el dinero (ya que al ser online, son procesos más económicos y asumibles que un proceso de coaching). En esta escuela está todo lo que he aprendido y es la mejor forma en la que puedo acompañar a alguien, ya que es libre, no estamos limitados por ningún factor y los procesos son privados.

En estos años de viaje me di cuenta que las personas tienen dificultades para cambiar porque el desarrollo personal es también algo elitista o solo se ofrecen charlas o cursos. Empoderamiento humano da la posibilidad de vivir tu proceso real de cambio. Además, yo también tengo libertad de horarios y agenda, así que me permite estar con mi hijo y mi familia. ¡Todo son ventajas!

Finalmente, ¿cuáles dirías que son los aspectos de la vida en los que encontramos las claves del desarrollo personal?

Principalmente, en las relaciones personales, y esto lo sé especialmente desde que estoy casado! Vivir como ermitaños o buscar la soledad o el silencio de forma absoluta no es lo que funciona, sino lo que nos separa y nos da solo una felicidad efímera, que es la misma que tenemos cuando consumimos.

Somos espejos los unos de los otros y en las relaciones personales está el mayor aprendizaje de nuestra vida. Con la compañía del otro es cuando lo puedes aprender todo, y si aceptas al otro te aceptas a ti. Mi esposa y mi hijo, por ejemplo, son mis grandes maestros porque me reflejan constantemente y me ayudan a saber qué debo cambiar o mejorar.

Lo dicen todas las religiones: "el matrimonio es la mitad de la religión". Pero en realidad cualquier tipo de relación es un reto y un gran aprendizaje: de pareja, amistosa, social, de trabajo o familiar. A través del otro aprendemos a aceptar y a conocernos.

Otra de las grandes claves son las crisis personales. Son grandes oportunidades de autoconocimiento y cambio. Cuando existe una crisis, no quiere decir que hayamos cometido un error o que ocurra algo malo, sino que hay algo en ti (en tu forma de ver la vida, de interpretar lo que te ocurre y a los demás) que debe cambiar porque ya no te sirve. El cambio siempre está dentro de uno.

Otra clave principal e imprescindible es pasar a la acción. El desarrollo personal no se consigue con frases mágicas o asistiendo a charlas, sino actuando de forma diferente. Para conseguir desarrollo personal tienes que vivir, conocer, aceptar, atreverte a hacer algo diferente, comprometerte, tener la compañía y sobre todo tener muchas ganas de conseguirlo. Parece muy difícil cuando te lo planteas pero al superar las primeras fases todo el mundo se sorprende de lo fácil que es.

Todo el mundo se pregunta: ¿por qué no lo hice antes si era tan sencillo? Se trata de dar el paso. De ir hacia ti mismo. Es el mayor regalo que podrás hacerte en tu vida.