Las relaciones amorosas de pareja son un fenómeno relacional y afectivo que abarcan gran parte del día a día de quien está en una de ellas. Esto tiene muchos aspectos beneficiosos, pero también da pie a varias desventajas.

Una de ellas es que los problemas de pareja pueden llegar a nosotros desde frentes muy diversos, y es por eso que no existe ningún manual con soluciones infalibles a aplicar a todos los casos. Por suerte, contamos con una herramienta eficaz que permite adaptarse a cada caso y contar con ayuda experta: se trata de la terapia de pareja.

En este caso conoceremos la perspectiva de una profesional de la terapia de pareja acerca de los problemas amorosos y de convivencia que afectan a miles de matrimonios y relaciones de noviazgo. Hablaremos con Esther Jiménez, psicóloga.

Entrevista a Esther Jiménez: ayudando a superar los problemas de pareja

Esther Jiménez García es psicóloga experta en terapia individual y de pareja, y en su día a día trabajando en la consulta que tiene en Madrid ve una gran variedad de casos de relaciones amorosas que se estancan o entran en crisis. Aquí nos habla acerca de la gestión de los problemas de pareja desde su punto de vista como profesional.

Como psicóloga, ¿cuáles son los problemas de pareja más habituales que llegan a tu consulta?

En general, podría decir que las parejas vienen a terapia principalmente por conflictos en áreas que comentaré aquí.

En primer lugar, los conflictos relacionados con el poder y el control: quién toma las decisiones, la sensación de que solo se toman en cuenta las necesidades de un miembro de la pareja, celos, etc.

Por otro lado está el ámbito de los cuidados y cercanía: la pareja se ha descuidado, el vínculo se ha debilitado, uno de los miembros de la pareja se siente solo o siente que todo el peso de los cuidados recae sobre él o ella, problemas sexuales...

Finalmente, problemas asociados al respeto y el reconocimiento: no sentirse visto o valorado por el otro miembro de la pareja, ruptura de la confianza, infidelidades...

Esther Jiménez García

¿Es habitual que los problemas en las relaciones de pareja estén relacionados con problemas específicos del ámbito sexual?

Si, están estrechamente relacionados. Cuando existen problemas en la relación lo más común es que a medio-largo plazo, estos problemas se reflejen en el área de la sexualidad. Por ejemplo, es común ver casos de pérdida de deseo sexual derivado de problemas relacionales.

Por otro lado, en ocasiones, lo problemas en el ámbito sexual son los que generan el problema o sacan a la luz la crisis en la pareja, ya que pueden hacer evidentes ciertos problemas de comunicación, expresión de afecto, etc. Es importante entender que significa tener una relación y sexualidad saludable para cada miembro de la pareja.

¿Cuáles crees que son los errores más comunes a la hora de gestionar la convivencia en las relaciones de pareja?

Creo que en muchas ocasiones los miembros de la pareja tienen pactos no hablados y asumen roles en la convivencia que no han sido negociados; por ejemplo, quién toma las decisiones económicas, cómo se distribuye el tiempo de ocio, las tareas del hogar y los cuidados.

Es posible que al inicio de la relación estos roles funcionaran o no fueran evidentes. Con la repetición, estos pequeños conflictos iniciales tienden a crecer, hacemos interpretaciones y nos volvemos más reactivos. Para solucionarlos es fundamental prestar atención a las necesidades de cada miembro y de la pareja, para luego comunicarse y negociar.

¿Y a la hora de gestionar la comunicación entre ambos?

La comunicación es uno de los pilares básicos para que una relación funcione. Frecuentemente me encuentro con parejas que no han tenido conversaciones detalladas sobre cómo quieren que funcione la relación, sus expectativas o su plan de futuro.

En los primeros momentos del enamoramiento, a veces nos saltamos ciertas conversaciones ya que todo parece idílico. Sin embargo, llas parejas evolucionan constantemente, surgen necesidades nuevas a nivel personal o por cambios vitales (tener hijos, cambio de trabajo...). Y de repente, las soluciones que funcionaban anteriormente dejan de hacerlo o no son útiles en ese momento. Encontrarse teniendo el mismo conflicto o la misma discusión constantemente genera mucha frustración y hace que la pareja se sienta cada vez más distante.

Por ello en terapia es fundamental trabajar la manera de comunicarse de una manera eficaz, aprender a exponer las necesidades propias y atender a las del otro y desarrollar la capacidad de negociación en toda terapia de pareja. Ya que a través de una buena comunicación se negocia y se llega a acuerdos que satisfagan a ambos miembros de la pareja.

¿Crees que la terapia de pareja puede servir para hacer que aumente el compromiso con la solidez de la relación, o este es un elemento que debe ser previo y sin el cual no se puede avanzar por mucho que se vaya al psicólogo?

Lo más importante es venir con la curiosidad de probar algo nuevo, de encontrar soluciones diferentes a los problemas de siempre.

Muchas parejas vienen a terapia al borde de la ruptura, la relación no está en un buen momento, y es posible que uno de los miembros de la pareja no se encuentre con ganas de venir a terapia.

Trabajamos desde un principio para restaurar el vínculo entre esas dos personas, entender que necesitan y como conseguirlo, de este modo, el compromiso con la relación puede aumentar, ya que la relación deja de ser un lugar de conflicto para ser un lugar seguro y de crecimiento.

Probablemente, las propuestas terapéuticas que realizas al atender a cada pareja dependen de sus características específicas. ¿De qué manera tienes en cuenta los tipos de personalidad de quienes acuden a ti, para adaptar la terapia de pareja a su manera de ser?

Cada pareja es un mundo con sus propias reglas. Trabajamos con tres partes, cada miembro de la pareja y la relación de pareja en sí.

Es importante entender la historia de cada uno, así como las dinámicas relacionales que generan y mantienen el conflicto, así como las que crean armonía. Realizo sesiones en pareja y sesiones individuales para que cada uno tenga un espacio para explorar de manera individual como vive su relación. Por ejemplo, sus esquemas emocionales en torno a las relaciones.

También es importante entender si alguno de los miembros de la pareja necesita realizar un proceso de terapia individual, ya que, en algunos casos, ese sería un paso previo a la terapia de pareja.

Finalmente, ¿crees que la mayoría de las personas tiene una visión acertada acerca de lo que es la terapia de pareja?

Creo que la mayoría de las personas ve la terapia de pareja como el último recurso, el sitio al que vas cuando has tocado fondo. Sin embargo, no tiene por qué ser así, como comentaba antes, las relaciones evolucionan con el tiempo y podemos colaborar de una manera activa a mantener la relación en forma.

Imagina a alguien que empieza a ir al gimnasio y hace una serie de ejercicios, y 10 años después sigue haciendo exactamente lo mismo, ¿crees que esta persona seguirá progresando o se estancará? Con las relaciones pasa lo mismo, hay que cultivarlas, re-negociar, adaptarse y evolucionar con ellas, la terapia es una oportunidad estupenda para hacer esto.

También observo que la gente piensa que se les va a juzgar, o que voy a tomar partido en su disputa, y esto no es así. Yo actúo como una observadora externa, les ayudo a ver sus dinámicas desde fuera, desde otro prisma, y al mirar desde otro punto, descubrimos nuevas soluciones.

En resumen, no hace falta esperar a que las cosas estén muy mal, incluso una pareja que se encuentre en un momento estable puede desarrollar herramientas que impulsen la relación.