Regular el apetito es esencial. Pexels

En el acto de comer, aunque puede que parezca solamente un acto físico, también intervienen variables psicológicas. Por este motivo, en los últimos tiempos, existe cierta conciencia de cómo el estado emocional afecta a nuestra alimentación y cómo ésta afecta a nuestro estado emocional.

De hecho, como explicamos en el artículo “Síndrome del Comedor Nocturno: causas, síntomas y tratamiento de este trastorno alimentario”, la ansiedad o la depresión pueden llevar a una persona a experimentar un fuerte deseo por comer. Ahora bien, la ansiedad por comer puede tener diferentes causas: causas psicológicas, endocrinas, contextuales, etc.

En este artículo hablaremos sobre la ansiedad por comer y qué podemos hacer para reducirla.

Cómo eliminar la ansiedad por comer

Reducir la ansiedad por comer es posible si se llevan a cabo diferentes estrategias que incluyen tanto aspectos mentales, nutricionales, de estilo de vida, etc. Pero, ¿cuáles son estas estrategias? En las siguientes líneas te las explicamos.

1. 5 comidas diarias

Los factores nutricionales juegan un papel muy importante a la hora de desarrollar ansiedad por la comida. En este sentido, los horarios en los que comemos y la cantidad de veces que lo hacemos al día repercute en nuestro nivel de hambre. Si tenemos un horario más o menos fijo, le damos un mensaje al cuerpo de cuándo vamos a ingerir alimento.

Por otro lado, comer 5 comidas al día es clave para que el organismo esté bien nutrido y existan menos posibilidades de picar entre horas. Si nos sentimos saciados, la ansiedad por comer se reduce.

2. Quita de tu vista aquellos alimentos que no quieras comer

Muchas veces puede surgir la ansiedad por comer porque hemos visto esa barrita de chocolate en la nevera o esas galletas en el armario de la cocina. Hay alimentos que son tentaciones irresistibles, especialmente aquellos ricos en grasa y azúcar. De hecho, la comida estimula las mismas regiones cerebrales que la las drogas, porque conviene reforzar algunas conductas.

Una estrategia biológica sirve para repetir conductas placenteras y para favorecer la supervivencia de la especie. El área del refuerzo, que es la región cerebral que interviene en este proceso, se encuentra en el Área Tegmental Ventral.

3. Come carbohidratos complejos

Nuestra alimentación puede hacer que tengamos más o menos hambre durante el día. Un ejemplo de ello es cuando comemos bollería industrial y alimentos que provocan hiperglucemia. Puede que nos sintamos saciados en el momento, pero al poco tiempo sentimos una gran ansiedad para comer. La mejor alternativa es comer alimentos con carbohidratos complejos, por ejemplo, arroz integral, que mantienen el azúcar en sangre a raya y nos mantienen saciados durante más tiempo.

4. Haz ejercicio físico

La ansiedad por la comida también puede aparecer cuando no tenemos unos hábitos saludables que nos permitan ser disciplinados. Por eso, practicar ejercicio físico y comer alimentos saludables nos mantiene a raya y nos ayuda en nuestro bienestar general. La autoestima positiva, que aumenta si no nos obsesionamos con el entrenamiento deportivo, también afecta a nuestro estado de ánimo. Esto repercute también a la hora de no sentir ansiedad por la comida.

5. Practica Mindfulness eating

El Mindfulness es una práctica ancestral que tiene su origen en la sabiduría budista, y que permite a una persona vivir en el momento presente, en conexión consigo misma y que ayuda a adoptar una mentalidad de autocompasión.

El Mindfulness también puede relacionarse con la alimentación, lo que se conoce como alimentación consciente. Esta práctica permite un cambio hacia una vida saludable, hacia el encuentro con nuestro propio cuerpo y lo que comemos, lo que proporciona un disfrute mayor de la comida, una mayor salud y reduce la ansiedad por comer.

6. Toma conciencia de lo que comes e infórmate

Pero no solamente puedes tomar conciencia de lo que comes con el Mindfulness eating, sino que, además, puedes aprender sobre alimentación y nutrición, algo que te proporcionará conocimiento y te ayudará a elegir aquellos alimentos que te harán sentir mejor. Comer alimentos bajos en azúcar, ricos en fibra o ricos en proteínas son opciones que nos permitirán reducir la ansiedad por comer. Seguro que tu cuerpo lo agradecerá, y tu mente también.

7. Acude al psicólogo

Muchos hábitos de los que tenemos pueden afectar a nuestro bienestar, y a la hora de comer puede ocurrir lo mismo. Además, algunas personas pueden sufrir problemas emocionales o trastornos que provocan ansiedad por comer. Ya hemos hablado del Síndrome del Comedor Nocturno en la entrada de este artículo, pero hay otros trastornos, por ejemplo, el Trastorno por Atracón, que también se relacionan con la ansiedad.

Por otro lado, la depresión puede llevar a una persona a ingerir grandes cantidades de comida. Por esto, puede que tras la ansiedad por comer haya una problema psicológico que debe ser tratado por un especialista, y los psicólogos pueden hacer un excelente trabajo en este sentido.

Psicología de la alimentación

Una corriente que está teniendo cada vez más aceptación y en la que el trabajo del psicólogo es sumamente importante es la Psicología de la alimentación. Y es que nuestra mente y nuestro cuerpo están muy relacionados, y por eso la ansiedad por la comida puede entenderse desde esta disciplina.

La psicología de la alimentación abarca temas tan interesantes como: ¿Qué alimentos afectan a nuestro estado de ánimo? O: ¿Cómo la gestión de las emociones es determinante a la hora de seguir un plan dietético?