El Deptrax 100 mg es un fármaco antidepresivo que ha resultado ser, además de efectivo, muy económico y no asociado a la ganancia de peso. Se descubrió a mediados del siglo pasado y, en cuestión de muy pocos años, su consumo se popularizó.

Es un fármaco que actúa inhibiendo la recaptación de serotonina, puesto que es un derivado de la trazodona, y tiene efectos ansiolíticos e hipnóticos.

A continuación veremos más a fondo este fármaco, para qué se usa, cómo actúa, sus efectos secundarios y sus precauciones.

¿Que es el Deprax 100 mg?

El Deprax 100 mg es un fármaco antidepresivo de segunda generación. Su principio activo es la trazodona y se prescribe para tratar, sobre todo, la depresión crónica, el insomnio y la ansiedad. Fue inventada en Italia en 1961 cuando se estaba buscando una alternativa farmacológica a los depresivos de primera generación. Químicamente pertenece a la familia de la fenilpiperazina, su mecanismo de acción actúa inhibiendo selectivamente la recaptación de serotonina (ISRS), y tiene efecto ansiolítico e hipnótico

Este fármaco tiene como principal beneficio su gran efectividad durante la primera semana de administración y, por este motivo, se volvió muy popular. Además, a diferencia de muchos antidepresivos, este no favorece el aumento de peso. Como es un fármaco barato acabó extendiéndose mucho su consumo durante la década de los 70 y 80.

Pero, al igual que le sucede a cualquier fármaco, también tiene sus desventajas, entre las cuales están sus efectos secundarios. Puede causar hipotensión ortostática, es decir, bajada de tensión cuando la persona se pone en pie. A medida que se ha ido investigando y utilizando en la clínica se ha visto que este fármaco es más efectivo en dosis pequeñas, no es adictivo pero, igualmente, se debe vigilar al paciente que lo consume, sobre todo si ha habido ideación suicida.

¿Para qué se usa?

El Deprax 100 mg es un antidepresivo, con lo cual no sorprende saber que se usa sobre todo para trastornos del estado anímico. También, debido a sus efectos sedantes e hipnóticos, se usa para tratar varios problemas relacionados con el sueño, además de ayudar a reducir el dolor asociado a enfermedades crónicas, como la fibromialgia. Entre las principales condiciones para la que se administra tenemos:

  • Depresión clínica, con o sin ansiedad.
  • Insomnio crónico.
  • Preocupación excesiva.
  • Fibromialgia con dificultades para conciliar el sueño.
  • Pesadillas y otros trastornos del sueño.
  • Esquizofrenia.
  • Alcoholismo.

También se ha recetado en personas que padecen trastorno del estrés postraumático. Se ha visto mejoría en estos pacientes, en especial reduciendo síntomas como insomnio, pesadillas y elevada ansiedad asociada al trauma. Sea la condición para la que se use, nunca se puede consumir el fármaco sin la supervisión del psiquiatra, además de que podría ser contraproducente puesto que la investigación parece apuntar que este fármaco es más efectivo a dosis bajas que altas.

¿Cómo actúa el Deprax?

Como comentábamos, el Deprax 100 mg (trazodona) es un fármaco de segunda generación, concretamente un ISRS. Este fármaco actúa como antagonista e inhibidor en la recaptación de serotonina, concretamente antagonizando en el receptor 5-HT2.

Es actuando sobre este receptor que se explica que este fármaco trate la ansiedad y la depresión. A diferencia del Prozac, el Deprax 100 mg es un compuesto químico perteneciente a la familia de la fenilpiperazina

Sin embargo, además de actuar sobre el receptor 5-HT2 también lo hace en los receptores adrenérgicos alfa y en las proteínas transportadoras de serotonina, bloqueándolos. Esto es un efecto negativo, puesto que puede derivar en una amplia gama de efectos secundarios que, a pesar de que en la mayoría de casos se presentan los menos graves, pueden molestar lo suficiente al paciente como para que no continúe con el tratamiento.

Efectos secundarios

Ningún fármaco está exento de efectos secundarios, y el Deprax 100 mg no iba a ser una excepción.

No todas las personas tienen por qué manifestarlos y, de hecho, en muchas ocasiones aparecen o bien porque la dosis no es la adecuada o porque el paciente ya tenía una condición previa que ha influido en el efecto terapéutico del fármaco. También se pueden deber a una interacción de Deprax con otras sustancias, como alcohol u otros medicamentos.

Entre los principales efectos secundarios de este fármaco encontramos:

  • Retención de líquidos
  • Estreñimiento o diarrea
  • Boca seca, náuseas y vómitos
  • Erupciones y picazón en la piel
  • Sudoración y temblores
  • Sensación de confusión, inquietud...
  • Taquicardia
  • Dolor de cabeza
  • Visión borrosa
  • Pérdida de apetito y pérdida de peso
  • Aumento del apetito
  • Síntomas parecidos a una gripe
  • Discrasias sanguíneas
  • Reacciones alérgicas
  • Síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética
  • Hiponatremia.
  • Conducta o ideación suicida
  • Confusión y desorientación
  • Insomnio, somnolencia y pesadillas
  • Dolor de cabeza, vértigo y mareos
  • Convulsiones
  • Desorientación
  • Manía y alucinaciones
  • Ansiedad, agitación y nerviosismo
  • Disminución de la libido
  • Síndrome de abstinencia
  • Síndrome serotoninérgico
  • Síndrome neuroléptico maligno
  • Arritmias cardíacas, bradicardia y taquicardia
  • Hipotensión ortostática, hipertensión, síncope

Aunque de esta larga de efectos secundarios los que más probablemente se manifiesten son los menos graves, cabe decir que no siempre es así. Es por esto tan importante consumir el fármaco en las dosis que el psiquiatra haya prescrito, además de respetar la frecuencia en su toma. Como en la mayoría de los fármacos, a más dosis más probabilidad hay de experimentar efectos secundarios y, también, puede haber reacciones extremadamente graves que acaben con la vida del paciente.

Precauciones y contraindicaciones

Como en la mayoría de los fármacos, el Deprax 100 mg está contraindicado en caso de que la persona presente problemas hepáticos, cardiacos o renales. No se puede administrar este fármaco a personas que hayan padecido un infarto agudo de miocardio o si está sufriendo una intoxicación por alcohol o hipnóticos. Tampoco se puede administrar este fármaco en aquellas personas que sean alérgicas a la trazodona. Entre las precauciones particulares tenemos:

1. Menores

La trazodona y cualquier derivado no debe utilizarse en niños y adolescentes menores de 18 años. Esto es debido a que, en los estudios clínicos en los que se han administrados antidepresivos a esta población, se han observado comportamientos suicidas y conducta suicida. Tampoco se disponen de datos de seguridad a largo plazo relativos al crecimiento y maduración conductual y cognitiva de niños y adolescentes tratados con el fármaco.

2. Interacciones

El Deprax 100 mg puede aumentar su efecto sedante al interactuar con alcohol, antipsicóticos, hipnóticos, sedantes, ansiolíticos y antihistamínicos. Su efecto también se incrementa interactuando con eritromicina, ketoconazol, itraconazol, ritonavir, indinavir y nefazodona. En cambio, su efecto disminuye interactuando con la carbamazepina.

A su vez, la trazodona aumenta el efecto de relajantes musculares y anestésicos volátiles. Al consumir esta sustancia acompañada de antidepresivos tricíclicos se corre el riesgo de producirse el síndrome serotoninérgico. Aumenta su toxicidad al combinarlo con Hypericum perforatum (Hierba de San Juan)

3. Embarazo

Los estudios realizados en animales no indican efectos perjudiciales en el transcurso del embarazo ni tampoco parece afectar o deformar al embrión/feto. No se ha relacionado con dificultades en el parto ni en el desarrollo postnatal, siempre y cuando el fármaco se haya administrado a dosis terapéuticas.

No obstante, como medida de precaución, es preferible no usar ni Deprax 100 mg ni cualquier otro derivado de la trazodona durante el embarazo. En caso de que sea necesario se tendrán que valorar los beneficios y riesgos sobre el feto y la evolución del embarazo. Si se ha usado este fármaco durante todo el embarazo se deberá vigilar la salud del recién nacido, viendo si se está dando algún síntoma del síndrome de abstinencia.

Igualmente, sí que hay datos que apuntan que el uso de los ISRS en el embarazo, en especial en la etapa final, puede aumentar el riesgo de hipertensión pulmonar persistente en el neonato. El riesgo observado asociado a estos fármacos es de 5 casos por cada 1.000 embarazos, mientras que en población general este síndrome se da en 1 o 2 de cada 1.000 nacimientos.

4. Lactancia

No se sabe si la trazodona y sus metabolitos se excretan por la leche materna, pero se debe valorar el riesgo de que así sea y valorar si es necesario dar el pecho al bebé en caso de que la madre deba tomar el fármaco.

5. Uso de maquinaria pesada

Como el Deprax 100 mg puede provocar sedación y mareos no se recomienda que, tras su consumo, se maneje maquinaria pesada ni se conduzca, a riesgo de tener un accidente. También afecta sobre la rapidez cognitiva, con lo cual no se recomienda hacer ninguna actividad que implique concentración.

6. Pensamientos suicidas

Uno de los problemas del Deprax 100 mg tiene que ver con uno de los principales síntomas de la depresión: la conducta y pensamientos suicidas. En caso de que el paciente haya manifestado su intención de hacerse daño, una vez administrado el fármaco, se le deberá vigilar. Puede darse el caso de que el fármaco no tenga efectos terapéuticos pasadas unas cuantas semanas, lo cual puede desesperar al paciente pensando que no le está funcionando, se desilusione y decida acabar con su vida.

7. Trastornos psicóticos

La administración de antidepresivos en personas con esquizofrenia u otros trastornos psicóticos puede empeorar sus síntomas, intensificando los pensamientos paranoides. Durante el tratamiento con trazodona la fase depresiva puede evolucionar de psicosis maníaco-depresiva a una fase maníaca. En estos casos el Deprax 100 mg debe ser retirado.

8. Personas mayores

Las personas ancianas tienen más riesgo de experimentar hipotensión ortostática, somnolencia y otros efectos anticolinérgicos de la trazodona. También pueden darse síncopes.

Referencias bibliográficas:

  • Haria M, Fitton A, McTavish D (1994). Trazodone. A review of its pharmacology, therapeutic use in depression and therapeutic potential in other disorders. Drugs Aging 4 (4): 331-55. PMID 8019056. doi:10.2165/00002512-199404040-00006
  • Le Bon O; Murphy JR; Staner L; Hoffmann G; Kormoss N; Kentos M; Dupont P; Lion K; Pelc I; Verbanck P (2003). Double-blind, placebo-controlled study of the efficacy of trazodone in alcohol post-withdrawal syndrome: polysomnographic and clinical evaluations. J Clin Psychopharmacol 23 (4): 377-83. PMID 12920414. doi:10.1097/01.jcp.0000085411.08426.d3