Las 5 diferencias entre crédito y préstamo (definición y ejemplos)

Resumen sobre cómo distinguir entre un crédito y un préstamo, dos operaciones financieras comunes.

Nahum Montagud Rubio

Nahum Montagud Rubio

Las diferencias entre crédito y préstamo, explicadas

Los créditos y los préstamos son servicios que todos los bancos ofrecen. En muchas ocasiones, sobre todo aquellos que no los solicitan, se piensan que estos dos términos son sinónimos cuando en realidad no lo son.

Hay varias diferencias entre crédito y préstamo, siendo dos operaciones financieras apropiadas para situaciones distintas puesto que en una se ofrece un dinero menor que en la otra, aunque también los intereses y el plazo de devolución varía.

A continuación veremos las principales diferencias entre un crédito y un préstamo, además de ver la definición de estas dos operaciones financieras.

Las principales diferencias entre préstamo y crédito

Las entidades bancarias están especializadas en financiar a sus clientes. Entre las diversas opciones de financiación que ofrecen son dos servicios los más demandados, tanto por grandes empresas como por individuos: los préstamos y las líneas de crédito.

Pese a que “crédito” y “préstamo” son términos muy oídos cuando nos acercamos a un banco, pocos usuarios tienen en cuenta muy bien en qué se diferencian y, de hecho, por no saber no saben si son dos cosas distintas o lo mismo. Por suerte para ellos aquí tenemos la definición de crédito y préstamo.

Un crédito es un servicio de ayuda financiera que consiste en que el banco ponga a disposición de su cliente una cantidad máxima de dinero con un límite fijado, la cual va a poder ir extrayendo cuando lo requiera. Es decir, el cliente no recibe toda la cantidad de dinero que pide de golpe, sino que tiene una cantidad estipulada de la cual va sacando un poco de dinero de vez en cuando, indicándole el banco cuanto dinero puede sacar cada vez.

En la medida que el cliente vaya devolviendo el dinero que ha usado podrá seguir disponiendo de más, siempre y cuando no se pase el límite pactado con la entidad y respete los plazos de devolución. El crédito se concede durante un plazo determinado y, cuando este finaliza, se puede volver a renovar o ampliar.

Con este tipo de operaciones financieras suelen haber dos tipos de intereses: unos son los relativos al dinero que se ha usado, mientras que los otros son los intereses a pagar por el hecho de que el cliente tenga a su disposición el resto del dinero que le ofrece la entidad.

Un préstamo es un acuerdo realizado entre dos partes: un prestamista, que suele ser una entidad financiera, y un prestatario, que es el cliente, ya sea una persona o una empresa. Esta operación financiera implica que el prestamista preste una cantidad de dinero fija al prestatario quien se compromete a devolverlo en un plazo pactado.

Este dinero será devuelto por medio de unas cuotas regulares, las cuales pueden ser mensuales, trimestrales o semestrales y se irán pagando a lo largo del plazo estipulado como tiempo límite para devolver el dinero que el banco prestó. Principales diferencias

Ahora que hemos visto la definición de crédito y préstamo pasamos a ver las principales diferencias entre ambos tipos de operaciones financieras.

1. Cantidad de dinero adquirida

Los préstamos suelen usarse para tener acceso a grandes cantidades de dinero rápidamente y usarlo para financiar bienes y servicios que implican pagar grandes sumas de dinero, aunque indicándole explícitamente a la entidad bancaria qué es lo que se quiere pagar con este capital. Los préstamos se otorgan para hacer frente a gastos que han sido planificados de antemano.

En el caso de los créditos se tiene acceso a sumas de dinero más pequeñas comparadas con los préstamos, pero que son necesarias para hacer frente a gastos inesperados. Es decir, la cantidad de dinero adquirida en los créditos es menor y se solicita en función de las necesidades que vayan surgiendo en la vida cotidiana pero que no se pueden pagar con un fondo de ahorros.

2. Intereses

Como la forma de adquirir el dinero en un crédito y en un préstamo son distintas esto también determina los tipos de intereses que se pagan. La principal diferencia en este aspecto es que en el préstamo se pagan el interés proporcional por todo el capital que se le ha dado al cliente de golpe, mientras que en el crédito se pagan los intereses por el dinero que ya se ha utilizado, no por el total de dinero que la entidad financiera ha puesto a disposición del cliente.

En el crédito se paga un interés puntual, que suele corresponder al porcentaje de dinero del que sí se ha hecho uso, mientras que en el préstamo se paga regularmente hasta devolver el dinero.

3. Plazos de devolución

Hay diferencias en los plazos de devolución entre los préstamos y los créditos. En el caso de los préstamos el plazo de devolución es más largo debido a que la cantidad de dinero que se le ha dado al cliente es mayor y no es posible esperar que la devuelva toda en muy poco tiempo. Normalmente estos plazos suelen ser de varios años, teniendo que pagar el cliente mensual, trimestral o semestralmente las cuotas que el banco le solicite.

En cambio, en el caso de los créditos sus plazos de devolución son más cortos dado que el dinero que la entidad ofrece es menor. Por regla general el cliente debe devolver el dinero en los siguientes 30 o 40 días tras haber extraido un crédito concreto, pagando sus intereses. En caso de no hacerlo puede que tenga que pagar más intereses todavía.

4. Situaciones donde son más apropiados

Créditos y préstamos difieren en cuanto a las situaciones donde resultan ser más apropiados. Ambas operaciones financieras ponen a disposición del cliente un determinado capital, pero la forma en cómo lo hacen hace que los créditos sean más apropiados para situaciones más del día a día mientras que los préstamos son más usados para pagar grandes proyectos.

Por ejemplo, las personas solicitan préstamos para poder pagar la reforma de su casa, la compra de un nuevo coche o los estudios de sus hijos, que suponen un gasto planificable.

En el caso de los créditos estos son útiles para imprevistos cotidianos, como pueden ser ahcer frente a la reparación de un electrodoméstico, comprar nuevo material escolar o pagar una operación de urgencia en la sanidad privada

5. Burocracia

La burocracia detrás de un crédito y un préstamo también es distinta. A la hora de solicitar un préstamo, al haber dado la entidad financiera una gran cantidad de dinero, el cliente deberá asistir de forma presencial al banco, llevar toda la documentación necesaria y tener un expediente limpio, justificando para qué quiere el dinero y demostrando que lo podrá devolver.

En el caso de los créditos, si bien el banco también tiene sus propias medidas de seguridad y control vigilando al cliente que no huya con ese dinero, son más fáciles de dar, pudiéndose realizar a través de Internet y sin papeleo.

Referencias bibliográficas:

  • García-Merino, J. D. (2010). Instrumentos de financiación empresarial. País Vasco, España. Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad del País Vasco. ISBN:978-84-693-1206-3

Graduado en Psicología con mención en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona. Postgrado de Actualización de Psicopatología Clínica en la UB.

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