Benito Pablo Juárez García, más conocido como Benito Juárez (1806 - 1872), fue un famoso político y abogado mexicano de origen indígena que fue presidente de México en diversas ocasiones.

Su sentido del honor y del respeto entre las personas nos transmiten una idea sobre la personalidad conciliadora del expresidente, además su particular forma de ver la moralidad, honestidad y separación de poderes nos muestran a Benito Juárez como una persona digna de estudio por parte de cualquiera que quiera saber más sobre las raíces sociales y culturales de México.

Frases y reflexiones de Benito Juárez

Por todo esto y seas de donde seas deberías leer la siguiente selección de 90 frases célebres de Benito Juárez, un ilustre servidor del pueblo mexicano.

1. No se puede gobernar a base de impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes. No se pueden improvisar fortunas, ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, disponiéndose a vivir, en la honrada medianía que proporciona la retribución que la ley les señala.

Benito Juárez era un una persona que creía fervientemente que los cargos públicos debían servir a la ciudadanía.

2. Bajo el sistema federativo, los funcionarios públicos no pueden disponer de las rentas sin responsabilidad.

Este gran hombre era un firme defensor de sus funcionarios y sabía que estos debían actuar con responsabilidad para con el pueblo.

3. La emisión de las ideas por la prensa debe ser tan libre, como es libre en el hombre la facultad de pensar.

Sus ideas sobre el libre pensamiento y la libertad de prensa siguen estando vigentes a día de hoy.

4. Tengo la persuasión de que la respetabilidad del gobernante le viene de la ley y de un recto proceder y no de trajes ni de aparatos militares propios sólo para los reyes de teatro.

Siempre fue un firme defensor de la ley y de la democracia, sabía que estos eran los pilares que debían fomentar un futuro próspero.

5. Siempre he procurado hacer cuanto ha estado en mi mano para defender y sostener nuestras instituciones. He demostrado en mi vida pública que sirvo lealmente a mi patria y que amo la libertad. Ha sido mi único fin proponeros lo que creo mejor para vuestros más caros intereses, que son afianzar la paz en el porvenir y consolidar nuestras instituciones.

Fue un firme defensor de los derechos de todos los mexicanos y siempre tuvo claros sus objetivos a cumplir para con aquellos que le dieron el poder.

6. Libre, y para mi sagrado, es el derecho de pensar... La educación es fundamental para la felicidad social; es el principio en el que descansan la libertad y el engrandecimiento de los pueblos.

Él sabía muy bien que sin una educación básica México nunca sería el país que estaba destinado a ser.

7. Los hombres no son nada, los principios lo son todo.

Los principios son aquello que hacen de las personas un individuo con un carácter propio, si careces de principios nunca llegarás a ser nadie relevante.

8. La democracia es el destino de la humanidad; la libertad su brazo indestructible.

Todos los pueblos merecen vivir en una sociedad donde las personas sean representadas, por aquellas que todos elijan dentro de una cámara de representantes. La igualdad de género y social debe prevalecer.

9. Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.

Respetarnos entre nosotros es el principio de cualquier sociedad civilizada, el respeto mutuo es algo primordial.

10. El gobierno tiene el sagrado deber de dirigirse a la Nación, y hacer escuchar en ella la voz de sus más caros derechos e intereses.

Los representantes deben estar en constante comunicación con aquellos que representan, Benito Juárez conocía muy bien esa forma de proceder.

11. El primer gobernante de una sociedad no debe tener más bandera que la ley; la felicidad común debe ser su norte, e iguales los hombres ante su presencia, como lo son ante la ley; sólo debe distinguir el mérito y la virtud para recompensarlos; al vicio y al crimen para procurar su castigo.

Benito nos habla en esta cita sobre las cualidades que debe tener el presidente de cualquier nación, los valores que debe tener y cómo debe actuar.

12. El principio de no intervención es una de las primeras obligaciones de los gobiernos, es el respeto debido a la libertad de los pueblos y a los derechos de las naciones.

Benito Juárez era un firme defensor de la no intervención en asuntos de pueblos ajenos, creía firmemente en que cada pueblo debe elegir su destino.

13. Nada de contemporizaciones con los hombres viciados y con los que se han acostumbrado a hacer su voluntad como moros sin señor.

Benito era un firme defensor de que cada hombre se debía a sus principios y que una vida de libertinaje no era para nada digna de ser vivida por un hombre sensato.

14. Mi deber es hacer cumplir la ley no sólo con medidas del resorte de la autoridad, sino con el ejemplo para atentar a los que con un escrúpulo infundado se retraían de usar el beneficio que les concedía la ley.

Benito no dudó en usar todos los medios a su disposición para alcanzar sus metas políticas y sociales, pues él tenía un deber para con el pueblo mexicano. Una de las frases de Benito Juárez más recordadas.

15. Como hijo del pueblo nunca podría olvidar que mi único fin debe ser siempre su mayor prosperidad.

Fue sin lugar a dudas un hombre dedicado a velar por los intereses de México y por los derechos de todos sus habitantes.

16. La constancia y el estudio hacen a los hombres grandes, y los hombres grandes son el porvenir de la Patria.

Sabía muy bien que un hombre formado era más capaz de hacerse valer dentro de la sociedad, fue un firme defensor de la educación en los más pequeños.

17. Libre, y para mi sagrado, es el derecho de pensar… La educación es fundamental para la felicidad social; es el principio en el que descansan la libertad y el engrandecimiento de los pueblos.

El libre pensamiento es uno de los legados más grandes de Benito Juárez, siempre fue su firme defensor, de lo que podemos estar muy agradecidos.

18. Los gobiernos civiles no deben tener religión, porque siendo su deber proteger la libertad que los gobernados tienen de practicar la religión que gusten adoptar, no llenarían fielmente ese deber si fueran sectarios de alguna.

Un estado laico es la forma más equitativa para la defensa de los intereses religiosos de sus habitantes, Benito Juárez fue un defensor de la separación entre Estado y Religión.

19. No deshonra a un hombre equivocarse. Lo que deshonra es la perseverancia en el error.

Debemos aprender de nuestros errores para no volverlos a cometer, el error real es de aquel que nunca aprendemos.

20. En política, la línea recta es la más corta.

Un estado laico es la forma más equitativa para la defensa de los intereses religiosos de sus habitantes, Benito Juárez fue un defensor de la separación entre Estado y Religión.

21. Dos cosas colmarán mis deseos: la primera, el espectáculo de vuestra felicidad; y la segunda, merecer de vosotros, para legarlo a mis hijos, el título de buen ciudadano.

Siempre se vio a sí mismo como si estuviese siendo puesto a prueba por sus congéneres, quería mostrarles hasta donde él podía llegar.

22. Hay circunstancias en la vida en que es preciso aventurarlo todo si se quiere seguir viviendo física y moralmente.

Debemos arriesgarnos para conseguir aquello que siempre deseemos, si no lo hacemos nunca alcanzaremos nuestros objetivos.

23. ¿Por qué México, mi país, es tan extraño que está formado, a mitad y mitad, de una fuente inagotable de ternura y de un pozo profundo de bestialidad?

El México de la época de Benito Juárez era un país en ciernes, donde la ley y el orden brillaban por su ausencia, él colaboró para hacer de México un país mejor de lo que era hasta entonces.

24. Confiemos en que todos los mexicanos, aleccionados por la prolongada y dolorosa experiencia de las comunidades de la guerra, cooperaremos en el bienestar y la prosperidad de la nación que sólo pueden conseguirse con un inviolable respeto a las leyes, y con la obediencia a las autoridades elegidas por el pueblo.

Benito creía firmemente que los mexicanos sabían valorar el poder de la paz y la democracia, en eso basaba todas sus acciones.

25. Mi deber es no atender a los que sólo representan el deseo de un corto número de personas, sino a la voluntad nacional.

Siempre tuvo en consideración el porvenir de todo el pueblo mexicano, velo por los intereses de todos y cada uno de sus habitantes.

26. Mexicanos: Hemos alcanzado el mayor bien que podríamos desear, viendo consumada por segunda vez la independencia de nuestra Patria. Cooperemos todos para poder legarla a nuestros hijos en camino de prosperidad, amando y sosteniendo siempre nuestra independencia y nuestra libertad.

Un discurso muy emotivo de Benito Juárez dirigido a todo el pueblo mexicano digno de guardar en nuestra memoria.

27. El pueblo que quiere ser libre lo será. Hidalgo enseñó que el poder de los reyes es demasiado débil cuando gobiernan contra la voluntad de los pueblos.

Un defensor de la libertad de todas las personas que siempre tuvo muy claro su deber para con sus conciudadanos, todo un ejemplo de persona con principios.

28. La instrucción es la primera base de la prosperidad de un pueblo, a la vez que el medio más seguro de hacer imposibles los abusos de poder.

La educación siempre fue algo que Benito Juárez quiso impulsar dentro del pueblo mexicano, pues en ella se sustenta la igualdad de derechos.

29. Aquel que no espera vencer, ya está vencido.

Nuestra actitud delante de las adversidades determinará cómo de exitosos somos al superarlas.

30. Contra la Patria nunca tendremos razón.

El bien común prevalece al bien individual, debemos actuar de forma que nos favorezca a todos dentro de la sociedad.

31. Es imposible, moralmente hablando, que la reacción triunfe.

Cuando tomamos una decisión relevante para todo un país, debe ser meditada y pensada con detenimiento.

32. Los gobernantes de la sociedad civil no deben asistir, como tales, a ningún ceremonial eclesiástico, si bien como hombres pueden ir a los templos a practicar los actos de devoción que su religión les dicte.

La división entre el Estado y la religión debe de ser algo tangible para la sociedad, no tendrán que ver nada la una con la otra.

33. Haya energía para cumplir la ley; esto bastará para que la nación se salve y sea feliz.

Las leyes son aquello que nos hace iguales los unos de los otros, un Estado sin ley nunca podrá prosperar.

34. Malo sería dejarnos desarmar por una fuerza superior, pero sería pésimo desarmar a nuestros hijos privándoles de un buen derecho, que más valientes, más patriotas y sufridos que nosotros, lo harán valer y sabrán reivindicarlo algún día.

El Estado debe ser capaz de realizar cualquier sacrificio por el bien de su pueblo y el porvenir de los jóvenes.

35. Hay que seguir la lucha con lo que podamos hasta que podamos.

No debemos rendirnos nunca en la realización de nuestros ideales, debemos llevarlos hasta las últimas consecuencias.

36. No reconozco fuente de poder más pura que la opinión pública.

Benito Juárez fue un defensor de la prensa libre y del libre pensamiento ideológico, ambas formas de pensar son totalmente aceptadas en cualquier constitución actual. Una de las mejores frases de Benito Juárez.

37. El triunfo de la patria, que ha sido el objeto de sus nobles aspiraciones, será siempre su mayor título de gloria y el mejor premio de sus heroicos esfuerzos.

Benito siempre fue un hombre de Estado, con gran amor por su patria, siempre demostró su absoluta dedicación al pueblo mexicano.

38. Todo lo que México no haga por sí mismo para ser libre, no debe esperar, ni conviene que espere, que otros individuos u otras naciones hagan por él.

Una gran cita, no esperes que los demás hagan lo que debes hacer por ti mismo.

39. La perfección es el único don que la naturaleza le ha negado al ser humano pero aun reconociéndolo tratamos de perfeccionarnos.

Todos los hombres nacemos imperfectos, pero alcanzar la mejor versión que podemos llegar a ser depende solo de nuestro esfuerzo.

40. Habrá perfecta independencia entre los negocios del Estado y negocios puramente eclesiásticos. El gobierno se limitará a proteger con su autoridad el culto público de la religión católica, así como el de cualquiera otra.

En esta cita, Benito nos habla de la separación entre Estado e Iglesia que él siempre defendió fervientemente.

41. Lo han alcanzado los buenos hijos de México, combatiendo solos, sin auxilio de nadie, sin recursos ni los elementos necesarios para la guerra. Han derramado su sangre con sublime patriotismo, arrastrando todos los sacrificios antes que consentir en la pérdida de la República y de la libertad.

Un discurso muy emotivo de este gran hombre, un ejemplo de integridad y de honestidad.

42. No vacilé en ayudar del modo que me fue posible a los que trabajaban por el cumplimiento de la ley que ha sido siempre mi espada y mi escudo.

Hizo cumplir la ley siempre que le fue posible para asegurar el porvenir de sus compatriotas.

43. El amor a Dios y al prójimo, no las hipócritas simulaciones de prácticas sin verdad ni sentimientos (volverán la paz a la República).

Benito abogó siempre por la igualdad de derechos entre todos los ciudadanos, sin duda fue todo un revolucionario en su época.

44. Los hombres que no pueden soportar el yugo suave de la ley, tampoco pueden conformarse con ese orden de cosas, y de aquí procede ese constante empeño de destruir el sistema federativo, sustituyéndolo con el poder absoluto.

Benito Juárez tuvo que luchar siempre contra otras facciones, sobre todo conservadoras, que intentaban hacerse con el gobierno de la nación.

45. Sin goces que nos inspiren amor a la patria, seremos presa del extranjero que quiera sojuzgarnos, extinguiendo nuestra raza, que será suplantada por otra raza.

Los ciudadanos de cualquier país son merecedores de una calidad de vida digna y de unos recursos básicos universales.

46. Nunca abuses del poder humillando a tus semejantes, porque el poder termina y el recuerdo perdura.

Debemos tratar a todas las personas con el mismo respeto, humildad y educación.

47. La autoridad no es mi patrimonio, sino un depósito que la nación me ha confiado muy especialmente para sostener su independencia y su honor.

Benito sabía muy bien que su poder emanaba del pueblo y de cómo este lo había alzado como su presidente.

48. La protección de los animales forma parte esencial de la moral y de la cultura de los pueblos civilizados.

Benito se muestra en esta cita como un firme defensor de los derechos de los animales, ellos también merecen ser tratados con dignidad.

49. Militares que alguna vez habéis servido bajo las banderas de la tiranía, recordad que vuestra divisa es el honor y la lealtad, y que las armas que la nación ha colocado en vuestras manos sólo debéis empuñarlas para sostener la libertad y sus derechos.

Un discurso muy motivador de Benito Juárez hacia los hombres de su propio ejército, instándolos a actuar con la máxima profesionalidad.

50. ¿Dejaremos que a la Nación se le arrebaten sus instituciones democráticas para someterla a la dominación despótica de un hombre? No, señores.

Benito dejaba claro con esta cita que estaba dispuesto a combatir por el bien y el futuro de México.

51. Siento obligada toda mi gratitud, reconociendo que, para ser elegido de nuevo, no he podido tener más mérito que la lealtad de mis intenciones.

En esta cita daba las gracias a las personas que lo volvieron a reelegir como presidente de esta gran nación.

52. Dios y la sociedad nos han colocado en estos puestos (políticos) para hacer la felicidad de los pueblos y para evitar el mal que les pueda sobrevenir.

Él sabía que toda actividad política se debe por y para al porvenir del pueblo, siempre fue un hombre íntegro.

53. Es uno de los principios fundamentales consignados en la Constitución, que todo poder público dimana del pueblo y se instituye para su beneficio.

El beneficio de las personas siempre fue la máxima del expresidente Benito Juárez.

54. Una voluntad firme y constante de hacer el bien superará las más graves dificultades.

La dedicación y la perseverancia lograrán realizar cualquier que nos propongamos.

55. ¿Permitiremos que se repitan los males cuyas consecuencias deploramos todavía?

Con esta cita, Benito dejaba claro que lucharía por cambiar todo aquello que no le gustaba de su propia sociedad.

56. Durante los años que he desempeñado el gobierno, en las situaciones prósperas, lo mismo que en las adversas, ha sido el único objeto de todos mis actos, cuidar de los intereses del pueblo y procurar el bien de mi patria.

Benito siempre fue un firme defensor de sus conciudadanos, combatió por sus derechos en las duras y en las maduras.

57. Todo puede hacerse en bien de la defensa nacional, menos enajenar el territorio.

Benito Juárez estaba dispuesto a todo para que México fuese la mejor versión de sí mismo, pero siempre con unos principios de igualdad y dignidad entre las personas.

58. Nada con la fuerza, todo con el derecho y la razón; se conseguirá la práctica de este principio con solo respetar el derecho ajeno.

Benito explicó que una sociedad sin respeto por el prójimo nunca sería una sociedad civilizada, tenía toda la razón.

59. Las naciones tienen que luchar hasta salvarse o sucumbir, cuando se intenta ponerlas fuera de la ley común y arrancarles el derecho de existir por sí mismas y regirse por voluntad propia.

Benito Juárez fue un defensor de su patria que tuvo que defender en infinidad de ocasiones de formas muy variadas.

60. Quien no tenga fe en la justicia de su causa, más le vale pasarse al enemigo.

Los discursos motivacionales de Benito Juárez siempre fueron de gran calado en aquellos que los presenciaban.

61. No es sólo la fuerza de las armas la que necesitamos. Necesitamos de otra más eficaz: la fuerza moral que debemos robustecer, procurando al pueblo mejoras positivas, goces y comodidades.

Él siempre luchó por conseguir una mejor calidad de vida para el pueblo de México. Una de las mejores frases de Benito Juárez y que marcó a toda una nación.

62. Que el enemigo nos venza y nos robe, si tal es nuestro destino; pero nosotros no debemos legalizar un atentado entregándole voluntariamente lo que nos exige por la fuerza.

Fue un firme defensor de todo aquello que consideraba justo y un firme detractor de cualquier tipo de injusticia.

63. Los déspotas aborrecen la luz y la verdad.

El poder de la verdad ilumina cualquier sombra que puedan hacer las mentiras, la verdad siempre sale a la luz.

64. Siempre tuerce los principios el que oscurece la verdad, para ocultar sus faltas en las tinieblas.

Nuestros principios deben estar sustentados en la verdad y en ser consecuentes con nuestros actos.

65. La independencia y la libertad, dos grandes bienes sin los cuales todos los demás son tristes y vergonzosos.

Sin duda alguna, la independencia de las naciones y la libertad de sus ciudadanos son los pilares en los que se basa cualquier tipo de sociedad.

66. A nadie he perseguido por sus opiniones públicas, ni una lágrima se ha derramado por mi causa. La paz es la primera necesidad del pueblo. Pero no hay que confundir indulgencia con debilidad.

Benito Juárez siempre defendió el libre pensamiento, pero no dejaría que se vulneraran los derechos de ninguna persona, era firme en sus convicciones.

67. La adversidad, diputados ciudadanos, desalienta a nadie más que a los pueblos despreciables.

Benito sabía muy bien que México como nación debía sobreponerse a cualquier adversidad que se le presentara.

68. No hay ayuda sino en defensa, pero puedo asegurarles que ... el Gobierno Imperial no logrará someter a los mexicanos, y sus ejércitos no tendrán un solo día de paz ...

Su fe en el futuro de México y en su victoria, siempre fue algo que acompañó a Benito Juárez incluso en los momentos más difíciles.

69. En uso de los amplios poderes con los que he sido investido, he encontrado apropiado declarar que: 1. Sacerdotes de cualquier secta que, abusando de su ministerio, exciten el odio o la falta de respeto por nuestras leyes, nuestro gobierno o sus derechos, serán castigados con tres años de prisión o deportación. 2. Debido a la crisis actual, se suprimen todos los capítulos de la catedral, excepto el de Guadalajara debido a su comportamiento patriótico. 3. A los sacerdotes de todos los cultos se les prohíbe usar sus vestimentas o cualquier otra prenda distintiva fuera de las iglesias ... Todos los infractores serán castigados con multas de diez a cien pesos o prisión de quince a sesenta días.

La separación entre iglesia y Estado siempre fue algo que Benito Juárez tuvo muy claro que debía ser total.

70. Hay una cosa más allá del alcance de la perversidad. El inevitable fracaso de la historia, ella nos juzgará.

La historia siempre es la que se encarga de poner los conflictos entre pueblos en el lugar que le corresponde.

71. El gobierno de la república cumplirá con su deber de defender su independencia, repeler la agresión extranjera y aceptar la lucha a la que ha sido provocado, contando con el espíritu unánime de los mexicanos y con el hecho de que tarde o temprano la causa de los derechos y la justicia triunfarán.

Un discurso muy inspirador que describe muy bien el espíritu que tenía México en aquel momento para afrontar el conflicto que se les presentaba.

72. El nuestro (pueblo) ha sido ennoblecido por grandes hazañas y estamos lejos de ser despojados de los inmensos obstáculos, materiales y morales, a los que el país se opondrá…

Benito siempre fue un firme defensor de su patria, y lo hizo siempre con uñas y dientes ante los obstáculos que se le presentaron.

73. Al aceptar el poder, al ejercerlo he obedecido un precepto y sujetándome a las exigencias de un deber. Lejos, muy lejos de ambicionarlo, he aprovechado y aún buscado la ocasión de que los ciudadanos expresen libremente su voluntad.

Benito nunca tuvo pretensiones de enriquecerse a costa de su pueblo, luchó para que México llegase a alcanzar el lugar que merecía en el mundo.

74. Republicano de corazón y por principios, el poder que ejerzo sólo lo emplearé para procurar vuestra felicidad (la del pueblo) y para reprimir el vicio y el crimen, y de ninguna manera para ostentar un necio orgullo, común alimento de las almas pequeñas.

Benito también combatió el crimen que México sufría en aquellos momentos, ayudó a mejorar la calidad de vida de todos los mexicanos.

75. El gobernante no es el hombre que goza y que se prepara un porvenir de dicha y de ventura; es, sí, el primero en el sufrimiento y en el trabajo y la primera víctima que los opresores del pueblo tienen señalada para el sacrificio.

Como presidente siempre se auto impuso gran cantidad de trabajo, pues sabía que era quien más debía representar los intereses de su pueblo.

76. Con la Constitución triunfaremos porque defendemos los intereses de la sociedad y, porque, como he dicho otra vez en este lugar, Dios protege la santa causa de la libertad.

La Constitución es aquello que hace iguales a todos los individuos que conforman una nación y les otorga derechos inalienables.

77. Siempre anhelé como única recompensa de mis afanes durante la lucha, que la Providencia me concediera la satisfacción de presenciar el triunfo del pueblo mexicano y la restauración completa del orden constitucional.

Sin Benito Juárez, México nunca hubiese llegado a ser la nación que es a día de hoy, un referente de integridad intachable.

78. El gobierno ha procurado en los presupuestos, los ahorros compatibles con el buen servicio público y reconoce la necesidad de dictar medidas enérgicas.

Desde el gobierno tomó decisiones que influyeron en todos los aspectos de la vida en México.

79. Si yo fuera simplemente un particular, o si el poder que ejerzo fuera la obra de algún vergonzoso motín, como sucedía tantas veces antes de que la nación toda sostuviera a su legítimo gobierno, entonces no vacilaría en sacrificar mi posición.

Benito Juárez nunca hubiese dudado en abandonar su puesto si con ello México hubiese salido beneficiado.

80. Como mis padres no me dejaron ningún patrimonio y mi tío vivía de su trabajo personal, luego que tuve uso de razón me dediqué, hasta donde mi tierna edad me lo permitía, a las labores del campo.

En su temprana edad, Benito también ejerció labores agrícolas para ganarse el sustento.

81. El día 17 de Diciembre de 1818 y a los 12 años de edad me fugué de mi casa y marché a pie a la ciudad de Oaxaca a donde llegue en la noche del mismo día.

Con 12 años, Benito se fugó de su casa para empezar su vida en solitario, nunca le tuvo miedo a mejorar.

82. En los primeros días me dedique a trabajar en el cuidado de la grana, ganando dos reales diarios para mi subsistencia.

Cuando trabajó en el campo ganaba muy poco dinero con el cual solo podía sobrevivir de forma muy precaria.

83. Hablaba yo el idioma español sin reglas y con todos los vicios con que lo hablaba el vulgo.

En su juventud, la falta de formación hacia que Benito hablase de forma quizás algo soez, como el describe en esta frase.

84. Los partidos Liberal y Retrógrado tomaron sus denominaciones particulares llamando “vinagre” el primero y “aceite” el segundo.

En sus primeras andaduras en la política, Juárez pudo ser testigo de situaciones tan curiosas como esta que describe.

85. Unos cuantos nomas quedamos sosteniendo aquella casa con nuestra diaria concurrencia a las cátedras.

En su adolescencia vivió en una casa con otros muchachos, mientras se forma con estudios en la ciudad de Oaxaca.

86. Muchos de mis compañeros desertaron, espantados por el poderoso enemigo que nos perseguía.

Juárez se vio envuelto en situaciones donde fue perseguido por expresar sus ideas, cosa que después él luchó por erradicar.

87. El pago de las obvenciones se regulaba según la voluntad codiciosa de los curas.

Tuvo malas experiencias durante toda su vida con la iglesia, por eso siempre abogó por la separación entre iglesia y estado.

88. El gobierno carecía de los fondos suficientes para hacer la defensa y era preciso que el congreso le facilitará los medios de adquirirlos.

En su carrera política tuvo que realizar mil maniobras para que México lograra sus objetivos, sin estas el México actual no sería lo mismo.

89. Se hacía conmigo lo que el lobo de la fábula hacía con el cordero cuando le decía que enturbiaba su agua.

Benito fue víctima de ataques de desprestigio hacia su persona, pero él siempre supo sobreponerse a ellos de forma exitosa.

90. Asi como tambien habia muchos que aparecían en el partido liberal como los más acérrimos defensores de los principios de la revolución, pero que después que cometido las más vergonzosas defecciones pasándose a las filas de los retrógrados y de los traidores a la patria.

Juárez vio en muchas ocasiones como las personas pueden pasar de un bando a otro con gran facilidad, pero él siempre fue claro con sus ideales y luchó por ellos hasta el final.