Gorgias de Leontinos (485 - 380 a. C.) fue un reconocido filósofo sofista de la Antigua Grecia. Fue alumno de otro pensador destacado, Empédocles, de quien recogió muchos conocimientos y desarrolló sus teorías.

Gorgias vivió más de 105 años y deambuló por las ciudades siendo maestro de jóvenes aristócratas. El mismísimo Platón escribió una obra sobre el pensamiento de Gorgias de Leontinos, titulada Gorgias o Sobre la Retórica, en que define el arte oratorio de Gorgias como débil y sumiso ante los contraargumentos de Sócrates.

Frases célebres de Gorgias de Leontinos

Su posición fundamental en filosofía es la de “nada existe”, esto es, llegó a una serie de razonamientos lógicos que le condujeron a un escepticismo radical acerca de la propia existencia.

Su obra incluye varios tratados de retórica y manuales de filosofía que fueron ampliamente aclamados en su época. En el artículo de hoy vamos a rendir homenaje a este filósofo griego recordando las mejores frases de Gorgias.

1. El poder de la palabra en relación con los asuntos del alma está en la misma relación del poder de los medicamentos en relación con a los asuntos del cuerpo.

Paralelismo que subraya las bondades de la reflexión oral para calmar las dudas de nuestra mente.

2. Las victorias sobre enemigos merecen himnos, las de sobre hermanos y amigos cantos fúnebres.

No deberíamos competir contra aquellos que nos aprecian.

3. El ser es oscuro sin la apariencia; la apariencia es inconsistente sin el ser.

Reflexión de Gorgias de corte esencialista.

4. Mi vida es una guirnalda a la que vamos a ajustar la última rosa [la muerte].

Frase triste sobre el último suspiro de cada individuo.

5. La seriedad de un oponente debe ser desarmada con la risa y la risa con la seriedad.

Ofrecer el reverso de la conducta enemiga es la solución.

6. No la belleza, sino la buena reputación de la mujer debe ser conocida por muchos.

Lo que es admirable de una mujer no es su genética, sino sus decisiones y valor ético.

7. El pensamiento es esa cosa que con pequeño cuerpo sabe lograr cosas divinas.

La cognición, surgida de un cerebro de apenas unos kilos, es capaz de levantar edificios y catedrales.

8. Los oradores son similares a las ranas: éstas croan en el agua; ellos en el estrado del tribunal.

Metáfora sobre los grandes maestros de la retórica.

9. Y si el discurso persuasivo engañó a su alma, no es por eso difícil defenderla y absolverla de su responsabilidad, así: el discurso es un gran poder, que por el cuerpo más pequeño y más secreto realiza las obras más divinas; porque puede detener el temor y mitigar el dolor y producir alegría y hacer que la misericordia abunde.

Gran reflexión que sintetiza tanto el fondo de sus creencias filosóficas como la astucia y habilidad de su escritura.

10. Nada es; si alguna cosa fuera, no se podría comprender; y si se pudiera comprender, no se podría comunicar a los demás.

En esta sentencia, Gorgias resume su posicionamiento acerca de la no existencia de la materia.

11. El hombre que se equivoca muestra màs justicia que aquel que no.

Errar puede ser una forma de mostrarse humano.

12. Los hombres que negligen la filosofía estando ocupados por asuntos banales son como los Pretendientes (en La Odisea), que deseaban a Penélope pero se acostaban con sus criadas.

Según esta frase de Gorgias, el hombre recto es aquel que guarda respeto por sus aspiraciones.

13. Te respondo, Sócrates, que el arte de la retórica es la habilidad para persuadir en los tribunales de justicia y en otras asambleas, y sobre lo justo y lo injusto.

Argumentación con un contertulio de lujo: el filósofo Sócrates.