Un repaso a este fenómeno estudiado por la medicina.

Conocemos como midriasis al fenómeno de ensanchamiento de las pupilas (a la dilatación de pupilas), que se puede producir por factores tanto internos como externos al propio organismo. Es el proceso contrario a la miosis (la reducción del tamaño de la pupila) y generalmente se trata de una respuesta fisiológica a la luz y al brillo.

No obstante, si permanece dilatada aún sin el estímulo luminoso, entonces seguramente ya no es una respuesta fisiológica y podría ser indicador de la presencia de enfermedades o hábitos patológicos. A continuación explicamos cómo funcionan las pupilas y qué factores pueden provocar su dilatación, la midriasis.

¿Cómo funcionan las pupilas?

Las pupilas son los círculos negros que se encuentran el centro de nuestros ojos y que tienen la función de pasar la luz hacia la retina para formar las imágenes. Están rodeadas del iris y la córnea, y están compuestas por una abertura que se ensancha o se contrae para dar paso a la luz. En ocasiones se ensancha para permitirnos una mejor visión, y en ocasiones se contrae para protegernos ante los estímulos excesivamente luminosos.

No obstante, las pupilas se activan como una respuesta automática ante distintos factores (no solo la luz), y el sistema que se encarga de controlar su actividad es el sistema nervioso autónomo, a su vez dividido en el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático.

Cuando el motivo del ensanchamiento de la pupila no sólo está relacionado con nuestra fisiología y nuestra visión, entonces la midriasis puede ser indicador de la existencia de una condición patológica, o bien, puede indicar que recientemente se ha consumido alguna sustancia que altera el sistema nervioso.

Tipos y causas de midriasis

La midriasis es un fenómeno natural y bastante común, que nos ayuda a percibir de manera adecuada la luz cuando se nos presenta en grandes cantidades. No obstante, en algunas ocasiones, la midriasis no está provocada por la exposición a la luz sino por otros elementos que también afectan nuestro organismo.

Entre los factores que cambian el tamaño de la pupila provocando midriasis se encuentran algunas enfermedades y el uso de drogas. A continuación presentaremos

Causas farmacológicas

Como su nombre lo dice, las causas farmacológicas de la midriasis son aquellas que están relacionadas con el uso de fármacos. Por ejemplo, el uso de anticolinérgicos aumenta la dilatación, ya que se trata de sustancias que bloquean la transmisión de algunos químicos hacia los ojos.

Otra causa farmacológica es el uso de recreativo de sustancias psicotrópicas, como cocaína, éxtasis, alucinógenos, metanfetaminas o THC. Es así porque dichas sustancias afectan los receptores de serotonina en el cerebro (según el tipo de droga aumentan o disminuyen su secreción), lo que genera dilatación.

Causas médicas

Las causas médicas son aquellas que están relacionadas con una intervención quirúrgica que tenga entre sus efectos la dilatación de las pupilas. Por ejemplo, las cirugías para tratar los traumatismos cerebrales causan midriasis porque incrementan la presión sobre el cráneo, lo cual afecta los ojos.

Por otro lado, las cirugías en los ojos en ocasiones dañan de manera importante los nervios que controlan las pupilas o el iris. En consecuencia, las pupilas pueden adoptar distintas formas de reaccionar ante la luz.

Causas fisiológicas y neurofisiológicas

Las causas fisiológicas y neurofisiológicas de la midriasis son aquellas que están relacionadas con nuestras funciones biológicas o neuroanatómicas. Específicamente son las causas relacionadas con cómo funciona nuestro cerebro y otros sistemas relacionados.

La presencia de niveles altos de oxitocina puede conducir a un cuadro temporal de midriasis. Es así debido a que la oxitocina es la sustancia que se libera cuando nos ejercitamos y cuando nos relacionamos con las personas, tanto física como socialmente. También es la sustancia que se libera durante el parto.

Así mismo, la midriasis suele estar presente durante neuropatías de los nervios craneales, que son daños graduales de los nervios que rodean el ojo. Esto afecta al sistema oculomotor y a los nervios encargados de que las pupilas se ensanchen o se contraigan.

Por ejemplo, las parálisis del nervio parasimpático. Otras causas relacionadas con esto son los accidentes cerebrovasculares, los traumatismos craneoencefálicos, las hernias cerebrales o la epilepsia.

Finalmente, uno de los cuadros que incluyen midriasis es el Episodio Benigno Unilateral de midriasis (BEUM por sus siglas en inglés), que es una condición temporal de dilatación de la pupila, generalmente acompañada de dolores de cabeza y ojos, sensibilidad a la luz y visión borrosa. Suele ocurrir por ejemplo durante algunos episodios de migraña.

Tratamiento y qué hacer

Ante un cuadro de midriasis es importante mantenerse atento por si la dilatación de la pupila se mantiene por un tiempo prolongado (si el estímulo luminoso ha desaparecido o ya ha pasado un tiempo suficiente para adaptarnos a éste). En estos casos es importante consultar a un médico especialista.

Como tratamiento es recomendable evitar la exposición directa al sol, así como evitar conducir. También es recomendable el uso de lentes (gafas) oscuros y evitar leer textos a una distancia corta. Hacer lo contrario a todas estas recomendaciones puede provocar que la midriasis permanezca y afecte de manera importante nuestra visión.

Por otro lado, si se trata de un indicador de condición patológica, el especialista podría recomendar un tratamiento quirúrgico.