Roderick Eime

Vivimos en una sociedad en la que constantemente estamos yendo de aquí para allá, corriendo como pollos sin cabeza de un lado para otro. Y es que en nuestro día a día con la gran cantidad de tareas y obligaciones con las que tenemos que cumplir apenas tenemos un rato de tiempo libre. Y normalmente, este rato lo desperdiciamos viendo la televisión o discutiendo en redes sociales por el último partido de nuestro equipo.

Este frenético ritmo nos lleva a que suframos de estrés y nuestro estado de ánimo se altere y nos lleve a un estilo de vida gris y negativo. Para remediarlo te vamos a proponer 15 actividades que te producirán bienestar y te llevaran a ser una persona con mayor capacidad para llenarte de energía y saber gestionarla mejor.

15 actividades para cargarte de energía

A continuación puedes encontrar una selección de tareas, ejercicios o incluso hobbies muy útiles para ayudarte a gestionar mejor tus fuerzas. Solo necesitarás sacar un ratito al día para aplicarlas a tu vida. Selecciona las que más se adapten a tu caso particular.

1. Sal al aire libre

Sí, quizá pienses que esto es el culmen de la originalidad. Pero algo tan simple como salir a la calle a dar un paseo, irte a caminar un rato por la playa, ir de compras o darte una vuelta por un parque de tu ciudad va a suponer que tus niveles de estrés bajen y liberes endorfinas, que son las sustancias químicas de nuestro cerebro que nos hacen sentir bien.

Si esta actividad puede ser durante el día y con luz del sol, mejor que mejor. La luz solar ayuda a sintetizar más vitamina D, lo que nos ayudará a regular los niveles de esta vitamina en el cuerpo y esto nos contribuirá a mejorar nuestro estado de ánimo. Una de las actividades para llenarte de energía más recomendables.

2. Ve a ver un espectáculo

Un partido de fútbol, una obra de teatro, un concierto, acudir al cine, etc… Las opciones son tantas como puedas imaginar, y esto te ayudará a liberar tensiones de forma correcta. Piensa en qué aficiones tienes y date el capricho de asistir a un evento de ello.

Para las personas con poco presupuesto también hay muchas opciones. En cualquier ciudad hacen conciertos gratuitos o espectáculos bonificados que son accesibles para cualquier bolsillo.

3. Viaja

Viajar es probablemente una de las actividades más placenteras que existen. Conocer nuevos lugar, nuevas culturas, probar gastronomías exóticas, etc…

Es cierto que no es una actividad barata (aunque cada vez va siendo más económico) por lo que para experimentar sus beneficios no hace falta que te vayas a Indonesia o Nueva Zelanda. Te valdrá con hacer una pequeña escapada a algún pueblo o ciudad cercana. De hecho, mucha gente se lanza a cruzar el charco, sin conocer todo lo que su país o comunidad puede ofrecerle.

4. Asiste a un taller o conferencia

Otra opción interesante. Si vives en una ciudad mediana o grande seguro que dispones de una gran opción de talleres, cursillos, conferencias o mesas redondas con algún tema relacionado con algo que te guste. Desde talleres de arteterapia, pasando por conferencias sobre los derechos humanos, hasta una charla-coloquio sobre la película ganadora del último festival de cine independiente.

Solo tienes que poner el tema que busques y tu ciudad en algún buscador y te saldrán decenas de eventos a elegir.

5. Queda con otras personas

Las relaciones sociales probablemente sean de las cosas que más felicidad y satisfacción nos proporcionan. En el trajín del día a día es muy común dejarlas de lado. Aparcamos el tomarnos un café con nuestro amigo por ir a clases de inglés o dejamos de visitar a nuestros primos porque no nos apetece movernos del blando sofá.

Una de las mejores cosas que puedes hacer para desconectar y salir de la rutina es quedar con otras personas. Da igual si es con amigos, familiares o compañeros del trabajo. Lo importante es relacionarte, interactuar, socializar.

6. Haz ejercicio

Creo que no hace falta ni mencionar los beneficios que tiene el ejercicio físico sobre nuestro cuerpo y nuestra mente. Todos sabemos que con al menos 30 minutos de ejercicio ligero al día será suficiente para vernos mejor físicamente y para que nuestra mente este más clara y tranquila.

De nuevo, las opciones son ilimitadas. Es más, ni siquiera es necesario practicar un deporte como tal, puedes optar por clases de baile, andar a paso ligero o incluso hacer el amor.

7. Pasa tiempo con un hobbie o un proyecto

¿Quieres montarte un blog pero nunca te decides? ¿Te gusta escribir, pero nunca te pones a redactar nada? Seguro que tienes alguna afición que has descuidado. Es momento de retomarla. Reanudar o empezar un proyecto te hará sentirte bien en el momento y a largo plazo, ya que sentirás que estás caminando hacia algo interesante.

8. Haz algo para ti mismo

Aunque casi todas las opciones anteriores conllevan dedicarse tiempo a uno mismo, con esta octava idea lo que vas a hacer es crear o comprar algo solamente ti.

Por ejemplo: cocinarte un plato que nunca has probado, comprarte alguna cosa que se te antoje, contratar un seguro médico, ponerte tu mejor traje, etc… Lo que se te ocurra, con la única condición de que quedes satisfecho y de sentirte o verte mejor cuando lo hagas.

9. Medita

Entre los múltiples beneficios de la meditación se encuentran el potenciar la salud mental y física, mejorar la memoria o reducir la ansiedad y la depresión. Por lo que meditar se ha convertido en una de las mejores acciones que puedes practicar si quieres llevar tu vida al siguiente nivel.

Hay muchas formas de meditación. En Internet tienes miles de tutoriales, audios y vídeos completamente gratuitos. Así que no tienes excusa.

Si no te gusta la forma de meditación tradicional, también puedes optar por la contemplación. Que simplemente se trata de observar todo tu alrededor con los 5 sentidos (preferiblemente al aire libre).

10. Cita a solas

Parecida a la anterior, pero sin ser lo mismo. En esta ocasión, lo que debes hacer es estar en silencio. Tú, en soledad con tus pensamientos. Una vez que te quedes en silencio y después de que pienses en las típicas preocupaciones de tu día a día, te darás cuenta de cuestiones en las que no sueles caer. ¿Estoy satisfecho con mi vida? ¿Hacia dónde me dirijo? ¿Cómo quiero que sea mi vida los próximos años?, ¿Qué diantres le pasa a la gente?; son preguntas que aparecen habitualmente cuando tomas silencio.

Busca un lugar tranquilo, donde nadie te moleste, apaga el móvil, internet y quédate a solas contigo solo. En esta cita solo hay una persona y eres tú. ¡Pruébalo!

11. Coopera con alguien, ayuda a los demás

Dedicar un tiempo a alguna acción altruista no solo beneficiará a nuestros semejantes sino que además nos hará sentir mejor y con una sensación de utilidad.

En la actualidad existen muchas asociaciones con las que poder colaborar siendo voluntario. Aunque también puedes hacerlo por tu cuenta. Sé generoso con ese vecino que los está pasando mal o haz algo especial por esa amiga que está enferma. Da sin esperar nada a cambio, simplemente por el placer de ser generoso.

12. Inicia una conversación con un desconocido

Seguro que te acuerdas cuando tu madre te decía de pequeño que no hablarás con desconocidos. Tu madre lo hacía para protegerte de la gente peligrosa que se aprovecha de la inocencia de los niños. Pero ahora que eres ya una persona adulta, este dogma lo único que te hace es impedirte conocer multitud de gente interesante por miedo a lo desconocido.

Atrévete a hablar con esa chica con la que siempre coincides en el bus, pregúntale algo a tu compañero de gimnasio, saluda al taxista e interésate por cómo le va el día. Destierra ese absurdo pensamiento de que si no conoces a alguien, no tienes motivo para entablar conversación con él.

13. Juega con animales

Si te fijas, ¿qué es lo que más hacen los niños y las mascotas? ¡Jugar! En cambio, los adultos casi nunca juegan, siempre están enredados en sus pensamientos y en sus obligaciones. ¿Por qué no salir al jardín a jugar con tu perro o gato un rato? Pruébalo, vuelve a ser un niño, por unos momentos, disfruta como lo hacen ellos.

14. Expresa una queja

Quizá te extrañe ver este planteamiento entre tanta actividad positiva, pero estarás de acuerdo de que en muchas ocasiones no callamos y nos guardamos pensamientos, emociones o sentimientos por miedo al rechazo o porque simplemente queremos evitar el conflicto.

La próxima vez que quieras dar tu opinión sobre algún aspecto polémico, quieras poner una queja por un trato que consideres inadecuado o hacer una crítica sobre algo o sobre alguien, no te la quedes para ti. Expresa asertivamente lo que piensas y hazte respetar.

15. Regala un cumplido

En contraposición a la anterior, aquí puedes premiar o alabar a alguien que pienses que se lo merece. Hay mucha gente que hará cosas por ti, que se preocupa por ti o que simplemente realiza bien su trabajo y no lo valoras lo suficiente. Seguro que piensas que eso es lo normal.

Vuelve a utilizar la asertividad, en esta ocasión para mostrar tu agradecimiento y cariño por lo que recibes. O incluso aunque no recibas nada. Seguro que si le dices a tu compañero de oficina lo bien que le queda esa camisa, te vas a sentir mucho mejor.