Esta psicóloga tuvo que enfrentarse a los obstáculos que una sociedad tremendamente machista puso en su carrera profesional.

Christine Ladd-Franklin (1847-1930) fue una matemática, psicóloga y feminista sufragista que luchó por eliminar las barreras que impedían a las mujeres acceder a las universidades en la primera mitad del siglo XX. Entre otras cosas se desempeñó como docente en lógica y matemáticas, y posteriormente desarrolló una teoría de la visión de color que impactó de manera importante la psicología moderna.

A continuación veremos una biografía de Christine Ladd-Franklin, una psicóloga que no solo desarrolló importantes conocimientos científicos, sino que además luchó por garantizar el acceso y la participación de las mujeres en las universidades.

Christine Ladd-Franklin: biografía de esta psicóloga estadounidense

Christine Ladd-Franklin nació el 1 de diciembre de 1847, en Connecticut, Estados Unidos. Era la mayor de dos hermanos, hijos de Eliphalet y Augusta Ladd.** Su madre era una militante sufragista** que murió cuando Christine era joven, con lo que Ladd-Franklin terminó por mudarse con su tía y abuela paterna a New Hampshire.

En 1866 comenzó a estudiar en el Vassar College (escuela para mujeres). No obstante, tuvo que abandonar muy pronto sus estudios por situaciones económicas. Los retomó dos años más tarde gracias a ahorros propios y luego de recibir apoyo económico familiar.

Desde el inicio, Christine Ladd-Franklin tuvo una gran motivación por la investigación y la ciencia. En el Vassar College se formó junto con María Mitchell, una reconocida astrónoma estadounidense que ya tenía un importante reconocimiento internacional.

Por ejemplo, es la primera mujer en haber descubierto un nuevo cometa través de un telescopio y también es la primera mujer en formar parte de la Academia Americana de las Artes y las Ciencia, así como de la Asociación Americana de Avances Científicos. Mitchell era además una mujer sufragista, que inspiró de manera importante a Ladd-Franklin en su desarrollo profesional y como mujer científica.

Christine Ladd-Franklin estuvo especialmente interesada por la física, pero ante las dificultades para desempeñar una carrera como investigadora en dicha área, se movió hacia las matemáticas. Y después, hacia las investigaciones experimentales en psicología y fisiología.

Ladd-Franklin ante la exclusión de mujeres en la academia

Además de ser reconocida como una psicóloga importante, Christine Ladd-Franklin es recordada por haberse enfrentado con firmeza ante las politicas de exclusion de las mujeres en las nuevas universidades estadounidenses, así como ante quienes defendían dichas políticas.

Por ejemplo, en 1876 escribió una carta al reconocido matemático James J. Sylvester en la recién formada la Universidad de John Hopkins para cuestionar directamente si el ser mujer era razón lógica y suficiente para negarle el acceso a la educación superior.

Al mismo tiempo, envió una solicitud de admisión con beca a dicha universidad, firmada con el nombre de “C. Ladd”, y junto con un excelente expediente académico. Fue admitida, hasta que el comité descubrió que la letra “C”, era de “Christine”, con lo que estuvieron a punto de anular su admisión. En este momento Sylvester intervino y Ladd-Franklin fue finalmente aceptada como estudiante de tiempo completo, aunque con trato “especial”.

Formación en lógica y matemáticas

James J. Sylvester era un académico muy conocido; entre otras cosas se le atribuye haber acuñado los términos de “matriz” y la teoría de los invariantes algebraicos. Junto con él, Christine Ladd-Franklin se formó en matemáticas. Por otro lado, se formó en lógica simbólica con Charles S. Peirce, uno de los filósofos que fundaron el pragmatismo. Christine Ladd-Franklin que se convirtió en la primera mujer estadounidense en recibir educación formal con dichos científicos.

Terminó su formación doctoral en lógica y matemáticas en el año de 1882, con una tesis que fue posteriormente incluida en uno de los volúmenes sobre lógica y silogismos más importantes de Pierce. No obstante, y bajo el argumento de que la coeducación no era propia de comunidades civilizadas, su grado doctoral no fue reconocido oficialmente por la universidad. Pasaron 44 años, y en el 50th aniversario de la Universidad Johns Hopkins, cuando Ladd-Franklin tenía 79 años de edad, se le reconoció finalmente dicho grado académico.

No obstante sí se desempeñó como profesora en la misma universidad durante los primeros años de 1900, a lo que se le sumaron más dificultades, porque decidió casarse y formar una familia junto con el matemático Fabian Franklin (de quien tomó el apellido). En este contexto las mujeres casadas tenían aún más problemas para acceder y sostener actividades académicas oficiales.

Así mismo, Christine Ladd-Franklin protestó de manera importante ante el rechazo del psicólogo británico Edward Titchener de admitir mujeres en la Sociedad de Psicólogos Experimentales que había fundado como opción alternativa a las reuniones de la Asociación Americana de Psicología (APA). Donde, de hecho, Christine Ladd-Franklin sí participaba habitualmente.

Desarrollo en la Psicología Experimental

Christine Ladd-Franklin se mudó a Alemania junto con Fabian Franklin, lugar donde desarrolló sus investigaciones en visión de color. En un inicio trabajó en el laboratorio Göttingen con Georg Elias Müller (uno de los fundadores de la psicología experimental). Posteriormente estuvo en Berlín, en un laboratorio junto con Hermann von Helmholtz, físico y filósofo pionero en la psicología fisiológica.

Después de trabajar con ellos y con otros psicólogos experimentales, Christine Ladd-Franklin desarrolló una teoría propia sobre cómo actúan nuestros fotorreceptores en conexión con el funcionamiento químico del sistema nervioso, permitiéndonos percibir distintos colores.

Teoría de la visión de color de Ladd-Franklin

Durante en siglo XIX había dos principales teorías sobre la visión de color, cuya vigencia sigue, por lo menos en parte, hasta nuestros días. Por un lado, en 1803, el científico inglés Thomas Young había propuesto que nuestra retina está preparada para percibir tres “colores primarios”: rojo, verde, azul o violeta. Por otro lado, el fisiólogo alemán Ewald Hering había propuesto que hay tres parejas de dichos colores: rojo-verde, amarillo-azul y blanco y negro; y estudió cómo la reacción fotosensible de los nervios se encarga de que podamos percibirlos.

Lo que Ladd-Franklin propuso es que existe más bien un proceso compuesto por tres etapas en el desarrollo de la visión de color. La visión en blanco y negro es la más primitiva de las etapas, porque puede ocurrir bajo muy poca iluminación. Luego, el color blanco es el que permite la diferenciación entre el azul y el amarillo, y este último, el amarillo, permite la visión diferenciada de rojo-verde.

A muy grandes rasgos, Christine Ladd-Franklin logró unir las dos grandes propuestas teóricas de la visión de color en una hipótesis fotoquímica evolutiva. Específicamente describió el proceso de acción de ondas de éter sobre la retina; comprendido como uno de los principales generadores de las sensaciones de luz.

Su teoría fue muy bien recibida en el contexto científico de inicios del siglo XX, y su influencia se ha mantenido hasta nuestros días, especialmente el énfasis que puso en el factor evolutivo de nuestra visión de color.

Referencias bibliográficas:

  • Vaughn, K. (2010). Profile. Christine Ladd-Franklin. Recuperado 26 de junio de 2018. Disponible en http://www.feministvoices.com/christine-ladd-franklin/.
  • Vassar Encyclopedia. (2008). Christine Ladd-Franklin. Recuperado 26 de junio de 2018. Disponible en http://vcencyclopedia.vassar.edu/alumni/christine-ladd-franklin.html.
  • Dauder Garcia, S. (2005). Psicología y feminismo. Historia olvidada de mujeres pioneras en psicología. Narcea: Madrid.