Hay mujeres que, a lo largo de la historia, han abanderado la igual de derechos y oportunidades sin distinción de sexo.

Es el caso de la escritora inglesa Mary Wollstonecraft. En este artículo repasaremos su vida para conocer mejor los aspectos que marcaron su vida y cuáles fueron sus contribuciones a lo que hoy en día se conoce como feminismo; lo haremos a través de una biografía resumida de Mary Wollstonecraft.

Breve biografía de Mary Wollstonecraft

Mary Wollstonecraft nació en el año 1759 en la ciudad de Londres, Inglaterra. Si bien en sus primeros años, esta familia contaba con un nivel económico razonablemente bueno, una serie de malas decisiones de su padre les llevaron a la ruina, lo que cercenó las posibilidades de Mary Wollstonecraft de recibir una herencia cuantiosa en el futuro. A esto se sumaba que su progenitor era una persona que bebía de manera habitual y cuando lo hacía ejercía maltrato físico sobre su mujer.

Infancia y juventud

Desde su juventud, Mary Wollstonecraft ya se mostraba implicada en la búsqueda de la libertad de las mujeres y la igualdad de derechos. De hecho, logró que Eliza, su hermana, dejara atrás una vida que no le satisfacía, comenzando otra lejos de su marido y su hijo, lo que le valió sentir el rechazo de la sociedad y verse abocada a una serie de trabajos precarios durante el resto de su vida.

Hubo dos amistades que marcaron la vida de Mary Wollstonecraft. La primera de ellas fue Jane Arden, cuyo padre introdujo a ambas a un ambiente científico e intelectual que despertó aún más las inquietudes de Mary. La amistad fue tan intensa que Mary Wollstonecraft incluso llegó a considerar que lo que sentía era amor romántico hacia Jane Arden, llegando incluso a mostrar comportamientos posesivos y celosos con ella.

La otra persona que dejó huella en Mary Wollstonecraft fue Fanny Blood, con la que incluso llegó a desarrollar un plan de vida en común, no como pareja, pero sí con un apoyo mútuo a nivel económico y sobre todo emocional, algo realmente transgresor para la época en la que vivían. Sin embargo, este plan se vio truncado porque finalmente para Fanny Blood pesaron más las tradiciones y normas sociales de sus tiempos.

Sin embargo, esto no fue óbice para continuar una fuerte amistad que duraría toda la vida, y en la que incluso colaboraron para levantar una escuela. La salud de Fanny siempre fue bastante delicada, por lo que viajó con su marido por diferentes lugares de Europa en busca de los mejores médicos. Finalmente se establecieron en Lisboa, a donde Mary Wollstonecraft se trasladó para poder estar junto a su amiga y darle los cuidados que necesitaba. Tristemente, Fanny no pudo superar su enfermedad y falleció.

Primeras obras

La muerte de Fanny Blood sería un evento que marcaría a Mary Wollstonecraft durante el resto de su vida. De hecho, la tristeza en la que se vio sumida se ve reflejada claramente en el argumento de la primera de las novelas que escribió en los años venideros. Tras el fallecimiento de Fanny, Mary volvería a su país natal y comenzaría una nueva profesión como institutriz para la distinguida familia de los Kingsborough.

Este trabajo le permitió desarrollar una de sus obras más importantes, Reflexiones sobre la educación de las hijas, y también en otra, Historias originales. En ambos volúmenes, Mary Wollstonecraft trata detalladamente las cuestiones concernientes a la etiqueta y la moral, por lo que rápidamente se popularizaron, puesto que las familias de clase media estaban muy interesadas en aprender todo lo posible sobre este tema.

Mary Wollstonecraft toma la decisión de abandonar su profesión de institutriz y dedicarse por completo a la escritura, realizando trabajos de traducción y de reseñas literarias que le permitieron un enriquecimiento intelectual que se vería reflejado posteriormente en obras venideras. En esa época comenzó un romance con Henry Fuseli, un artista que ya se encontraba casado.

Wollstonecraft propuso una relación sentimental de lo que hoy llamaríamos poliamor, entre las tres partes, pero la mujer de Henry se negó en rotundo, lo que además supuso el fin de la relación como amantes entre Mary y él. Tras este desengaño, Mary Wollstonecraft se trasladaría a Francia y publicaría otra de sus obras más reseñables: Vindicación de los derechos del hombre, a la que poco después seguiría la que posiblemente es su obra cumbre: Vindicación de los derechos de la mujer.

Etapa en Francia y primera pareja

Una vez publicado este libro, Mary Wollstonecraft ya era toda una figura del activismo por la igualdad, impregnada además de la atmósfera de cambio social que reinaba en los tiempos de la Revolución Francesa. Entonces conoció al americano Gilbert Imlay, con el que tendría a su primera hija, Fanny Imlay, llamada así en honor a su fallecida amiga. Poco después publicaría otra gran obra sobre la época que estaba viviendo: Una visión histórica y moral del origen de la Revolución francesa.

Al comenzar la guerra entre Francia e Inglaterra, y siendo ella ciudadana británica, se establecieron como matrimonio, a pesar de no estar legalmente casados, con el fin de evitar cualquier posible represalia por su ciudadanía. Con una situación cada vez más tensa, se trasladaron a Londres. Sin embargo, esta familia duraría poco, pues Gilbert les abandonó por otra mujer, motivo que llevó a Mary Wollstonecraft a cometer un intento de suicidio por envenenamiento, del que se salvó a duras penas.

En obras posteriores, Mary hablaba de este evento como algo absolutamente racional y premeditado, consecuencia lógica de los hechos vividos, y no como un acto visceral, fruto de la desesperación y del despecho. Tras una breve época en la que intentó restablecer su relación con Gilbert Imlay, viajando con él por los países escandinavos, la relación se disolvió definitivamente.

Segunda pareja y fallecimiento

Tras el fin de su turbulento matrimonio, Mary Wollstonecraft se centró de nuevo en su faceta de autora literaria, relacionándose con otros autores británicos, entre los que conoció a William Godwin, el que a la postre se convertiría en su gran amor. Godwin decía haberse enamorado completamente de Mary mientras leía su obra, Cartas escritas en Suecia, Noruega y Dinamarca, donde ella relataba el dolor que le produjo el fin de su relación con Imlay.

Este nuevo amor desembocó en el segundo embarazo de Mary Wollstonecraft, lo que les llevó a formalizar legalmente el matrimonio, hecho que reveló que en realidad Mary y Gilbert nunca se habían casado realmente, lo que fue realmente escandaloso para una sociedad tan puritana como era la Inglaterra del siglo XVIII. Incluso algunas amistades llegaron a negarles la palabra después de esto, algo impensable en nuestros días.

Su muerte

Meses después llegaría el triste fallecimiento de Mary Wollstonecraft, que ocurrió a causa de una infección sufrida mientras daba a luz a su segunda hija, Mary Shelley (que en su vida adulta se convertiría en una celebérrima escritora, autora de multitud de obras entre la que destaca su novela más conocida, Frankenstein). Fueron once días de agonía, sufriendo las consecuencias de la septicemia originada en el parto, hasta que finalmente, Mary Wollstonecraft falleció.

Esta dramática muerte dejó desolado a William Godwin, quien afirmaba que nunca más podría volver a ser feliz, tras la pérdida de su amada. Meses después publicaría la obra Memorias de la autora de Vindicación de los derechos de la mujer. Se trató de una obra sincera y escrita desde el corazón, pero eso no hizo que estuviera exenta de polémica, ya que sacaba a la luz diferentes eventos que hasta entonces solo eran conocidos por ella misma y las personas directamente implicadas.

Por ejemplo, fue a raíz de esta biografía cuando la sociedad descubrió que la primera hija de Mary Wollstonecraft fue fruto de un enlace ilegítimo, o incluso que había intentado quitarse la vida. Polémicas aparte, estos escritos dejaron patente la fuerte personalidad y los valores de Wollstonecraft, que quedarían para la posteridad, siendo hoy considerada una pionera del movimiento feminista.

Aunque las memorias publicadas por su marido hicieron que en un primer momento se pusiera en entredicho la reputación de Mary Wollstonecraft, lo cierto es que fueron el desencadenante de que posteriormente su figura fuera popularizada por sus propuestas sobre los derechos de la mujer en una sociedad tan conservadora como era la de Gran Bretaña a finales del siglo XVIII, siendo pionera en la mayoría de estos planteamientos.

Por ello, no podríamos entender hoy en día muchos de los avances logrados en la igualdad total de todos los ciudadanos si no tuviéramos en cuenta la influencia de personajes tan importantes como Mary Wollstonecraft, que sufrieron el rechazo de la sociedad por lograr avances para las generaciones venideras. Sirvan como homenaje a su figura, por lo tanto, estas líneas.

Referencias bibliográficas:

  • Kelly, G. (1992). Revolutionary feminism: The mind and career of Mary Wollstonecraft. Palgrave Macmillan.
  • Poovey. M. (1985). The proper lady and the woman writer: Ideology as style in the works of Mary Wollstonecraft, Mary Shelley, and Jane Austen. The University of Chicago Press.
  • Taylor, B. (2003). Mary Wollstonecraft and the feminist imagination. Cambridge University Press.
  • Todd, J. (2014). Mary Wollstonecraft: a revolutionary life. Bloomsbury Reader.