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La Ciclotimia (o trastorno ciclotímico) es un trastorno del estado del ánimo parecido al Trastorno Bipolar, y se caracteriza por fases leves de depresión e hipomanía. 

Los adultos son diagnosticados con esta patología tras persistir los síntomas durante al menos dos años. En niños y adolescentes, se diagnostica si se presentan los síntomas durante un año como mínimo.

Características de la Ciclotimia

La ciclotimia se caracteriza por una inestabilidad persistente del estado de ánimo. Es decir, que la persona que sufre este trastorno muestra periodos de depresión y euforia leves. De manera general, suele aparecer en la edad adulta y sigue un curso crónico. Aunque es habitual que durante varios meses, la persona que sufre ciclotimia muestre un estado de ánimo normal.

El ciclotímico no se da cuenta de sus oscilaciones de humor, pues son relativamente leves. Además, los periodos eufóricos suelen ser percibidos como agradables y, por tanto, es habitual que no busquen ayuda psicológica.

Un 30% de las personas con trastorno ciclotímico pueden acabar padeciendo trastorno bipolar tipo I o tipo II. Frecuentemente, la ciclotimia evoluciona hacia el tipo II y con menos frecuencia, hacia el tipo I. La prevalencia de la ciclotimia se encuentra entre el 0,4 y 1% de los casos y afecta por igual a hombres y mujeres.

¿Qué es la hipomanía?

La hipomanía es una manía leve. La fase de hipomanía que presenta el ciclotímico se caracteriza por un estado de ánimo elevado, euforia, excitación e hiperactividad. Durante el estado de hipomanía, el sujeto ciclotímico tiene menos necesidad de dormir y descansar, y se muestra lleno de energía. Pese a que los síntomas de la hipomanía son más leves que los de la manía, también son muy destructivos, pues causan conflictos y rupturas en las relaciones amorosas y las amistades, afectan al trabajo, provocan dificultades financieras, etc.

Síntomas de la Ciclotimia

La persona con ciclotimia muestra altibajos en su estado de ánimo. A continuación presentamos los síntomas característicos de las fases de depresión y de hipomanía.

Síntomas de la hipomanía

  • Leve euforia
  • Agitación
  • Excesiva actividad física
  • Comportamientos de riesgo
  • Energía inacabable
  • Verborragia
  • Deseo e impulso por el éxito
  • Autoestima o grandiosidad alta
  • Aceleración del pensamiento
  • Déficit de atención
  • Un sentimiento exagerado de felicidad o bienestar y optimismo extremo
  • Falta de juicio
  • Comportamiento agresivo u hostil
  • Gastos excesivos
  • Aumento de la actividad sexual
  • Menor necesidad de dormir

Síntomas de la depresión leve

  • Sentimientos de tristeza
  • Melancolía
  • Ansiedad
  • Sentimientos de culpa
  • Cansancio y falta de motivación
  • Falta de apetito o ingesta excesiva
  • Pérdida de interés en actividades que antes se consideraban agradables
  • Disminución del deseo sexual
  • Problemas de concentración
  • Irritabilidad

Tratamiento de la ciclotimia

La ciclotimia causa muchos problemas para la persona que sufre este trastorno. Por tanto, es necesario buscar ayuda psicológica tan pronto como sea posible, pues la ciclotimia generalmente no mejora por sí sola y puede evolucionar hacia una forma más grave de trastorno bipolar.

La psicoterapia en la intervención sobre la ciclotimia

En caso de conocer a alguna persona con ciclotimia, es necesario hablar abierta y honestamente con ella. A pesar de no poder obligar a un individuo a  acudir a terapia, es posible darle apoyo y ayudarle en los momentos difíciles.

La terapia psicológica está indicada para estabilizar los hábitos diarios y buscar la máxima regularidad posible en la vida del paciente. 

Por último, las personas que conviven diariamente con el ciclotímico, también pueden beneficiarse de la psicoterapia para llevar mejor la situación, pues la convivencia con un individuo que padece este trastorno puede resultar compleja.

Tratamiento farmacológico de la ciclotimia

Además, el tratamiento farmacológico también suele ser habitual para tratar la ciclotimia y paliar sus síntomas y signos a corto plazo. De entre los tipos de psicofármacos más utilizados en esta forma de intervención basada en una perspectiva más psiquiátrica, los medicamentos que se han mostrado más útiles son los estabilizadores de humor y los fármacos para conciliar el sueño (en dosis bajas).

En el caso de combinar la intervención farmacológica en el tratamiento de la ciclotimia con el abordaje psicoterapéutico, es bueno que en este último se trate no solo el modo de gestionar el modo en el que se experimenta el trastorno, sino también como puede adaptarse el paciente al uso y a los efectos de los psicofármacos.