La situación de excepcionalidad en la que nos encontramos a causa de la pandemia del coronavirus es problemática, entre otras cosas, porque hace necesario ir adaptándonos a una realidad cambiante en la que entran en juego muchas variables.

Muchas personas tienen dificultades a la hora de afrontar situaciones para las que no existen precedentes en las últimas décadas; hasta hace unos meses, prácticamente nadie se planteaba qué hacer ante un contexto de confinamiento por riesgo de contagio.

Uno de estos problemas que pueden surgir es tener que gestionar una sensación de miedo a volver al trabajo a medida que la desescalada del confinamiento se va produciendo. En este artículo veremos qué hacer ante una situación así.

El miedo a regresar al trabajo tras el desconfinamiento: un problema complejo

En una situación de crisis económica, tener problemas emocionales vinculados al ámbito laboral resulta especialmente doloroso. Es por eso que quienes sienten temor, inseguridad o incluso angustia ante la idea de estar de vuelta en el puesto de trabajo pueden sentir que la situación les supera: el contexto ya es lo suficientemente convulso, y a eso hay que sumarle una alteración de tipo emocional que afecta al modo en el que se rinde profesionalmente.

El temor puede surgir de diferentes causas: la expectativa de enfrentarse a mucho trabajo acumulado, el hecho de sentir que el riesgo de despido está cerca, el hecho de exponerse a otras personas, etc. A veces, lo que da miedo es la idea no poder postergar indefinidamente todo lo que tenga que ver con el trabajo y pretender no pensar en no que va a suceder en el ámbito profesional y económico de nuestras vidas.

Por otro lado, otra de las complicaciones que van de la mano de este problema es el hecho de que quienes lo sufren en sus propias carnes tienden a sentirse incomprendidos.

Tras semanas en las que el clima general ha sido el de desear poder salir libremente a la calle y reabrir los negocios como siempre, sentir ansiedad ante la perspectiva de volver al trabajo parece algo excéntrico, o incluso una señal de debilidad, de carácter demasiado delicado. Sin embargo, el desequilibrio emocional existe de verdad, y hay motivos para tomárselo en serio allí donde aparece.

¿Qué hacer?

Estos son algunos consejos que puedes seguir si crees que sufres miedo a volver al trabajo al finalizar el confinamiento por la pandemia.

1. Mantén la disciplina en los horarios de sueño

Es muy importante hacer todo lo posible por que la ansiedad no nos haga dormir menos de lo que necesita nuestro cuerpo. Esto hará que suban mucho nuestras predisposiciones a desarrollar más problemas psicológicos de tipo emocional, y además, en cuestión de unos pocos días de tener pocas horas de sueño, afectará significativamente a nuestro rendimiento.

Fíjate un horario para saber a qué hora debes estar en la cama con la luz apagada, y síguelo de manera disciplinada. Además, durante unas horas antes de que llegue ese momento del día, no te expongas a situaciones que mantengan una alta actividad en tu sistema nervioso: ni practicar ejercicio, ni exponerse a mucha luz ni muchos sonidos, a poder ser.

2. Practica ejercicios de relajación

Para mantener a raya el miedo, la ansiedad y los estados emocionales vinculados a estos, es muy útil practicar ejercicios de relajación. Hacerlo solo te llevará unos minutos, y puedes encontrar audios que te sirvan de pauta tanto en vídeos de Youtube como en aplicaciones para móvil.

3. Practica ejercicios de exposición en la imaginación

Una manera de afrontar situaciones que nos dan miedo es cerrar los ojos y recrear en nuestra imaginación cómo es exponernos a aquello que tememos. Lo más recomendable es hacer primero unos ensayos para practicar la manera en la que lo imaginarás todo del modo más vívido posible, para luego ir imaginando situaciones cada vez más generadoras de ansiedad, siguiendo una curva de dificultad que va subiendo gradualmente.

4. Cuídate

Si nuestro cuerpo no está bien, nuestro equilibrio emocional tampoco lo estará. Haz ejercicio moderado para mantener tu mente activa y con la capacidad de "desengancharse" de esos miedos, y come bien para que tu organismo sea más capaz de afrontar situaciones generadoras de estrés sin sufrir un gran desgaste.

5. Si lo necesitas, ve al psicólogo

Cada persona es diferente, y puede que algunas necesiten contar con la ayuda personalizada de un psicólogo que siga su caso. La buena noticia es que las alteraciones psicológicas vinculadas a la ansiedad son relativamente fáciles de tratar.

¿Necesitas la ayuda de un psicólogo?

Tomás Santa Cecilia

Como hemos visto, el hecho de sentir miedo en la vuelta al trabajo contiene muchas variables y resulta un fenómeno complejo.

Por eso, si notas que en tu caso estos consejos no son suficientes, crees que la situación te sobrepasa y necesitas contar con apoyo profesional por parte de un psicólogo, ponte en contacto conmigo. Soy psicólogo especializado en el modelo cognitivo-conductual y puedo ayudarte a desarrollar tus habilidades de gestión emocional; atiendo tanto de manera presencial como a través de sesiones online por videollamada. Para ver mis datos de contacto, accede a esta página.

Referencias bibliográficas:

  • American Psychiatric Association (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.
  • Barlow, D.H. (2000). Unraveling the mysteries of anxiety and its disorders from the perspective of emotion theory. The American Psychologist. 55 (11): pp. 1247 - 1263.
  • Nestadt, G.; Samuels, J.; Riddle, M.A.; Liang, K.I. et.al. (2001). The relationship between obsessive–compulsive disorder and anxiety and affective disorders: results from the Johns Hopkins OCD Family Study. Psychological Medicine 31.