Una nueva forma de Terapia modifica tus Recuerdos mientras duermes

Descubren una técnica que modifica los recuerdos disfuncionales para mejorar el bienestar emocional.

Una nueva forma de Terapia modifica tus recuerdos mientras duermes

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¿Te imaginas poder modificar recuerdos negativos y emocionalmente sesgados mientras duermes, sin enterarte? Aunque parezca una película de ciencia ficción, la neurociencia ha dado un paso más en la comprensión de la memoria y ha desarrollado una técnica capaz de debilitar recuerdos excesivamente dolorosos durante el sueño.

Un estudio reciente ha demostrado que es posible reducir la intensidad de recuerdos negativos reactivando recuerdos positivos en fases específicas del descanso.

La memoria está ligada a la emoción

Los recuerdos son la base de nuestra identidad, pero no todos tienen el mismo impacto. Algunas experiencias traumáticas pueden afectar nuestra salud mental, generando ansiedad, estrés postraumático o depresión.

Hasta ahora, los tratamientos tradicionales han requerido terapias prolongadas o el uso de fármacos para aliviar el sufrimiento emocional. Sin embargo, esta nueva técnica ofrece una alternativa innovadora: modificar cómo almacenamos y recordamos ciertas experiencias sin intervención consciente.

Este avance abre la puerta a una posible revolución en la psicoterapia, en la que el sueño no solo sea un proceso biológico de descanso, sino una herramienta activa para sanar la mente. ¿Cómo funciona exactamente este método? ¿Podría utilizarse en tratamientos clínicos? En este artículo, exploraremos cómo la ciencia está transformando nuestra relación con los recuerdos y el impacto que esto podría tener en nuestra salud mental.

El impacto de los recuerdos negativos en la salud mental

Los recuerdos no son simples registros de nuestro pasado; tienen el poder de influir en nuestras emociones, comportamientos y bienestar general. Mientras que algunos recuerdos pueden ser fuentes de felicidad y aprendizaje, otros pueden convertirse en una carga emocional difícil de manejar. Las experiencias negativas, especialmente aquellas vinculadas a eventos traumáticos, pueden afectar la salud mental de manera significativa, contribuyendo a trastornos como la ansiedad, la depresión y el estrés postraumático.

Uno de los principales problemas de los recuerdos negativos es su carácter intrusivo. Muchas personas reviven de manera involuntaria momentos dolorosos, lo que genera angustia y dificulta la concentración en el presente. Este fenómeno es especialmente común en el trastorno de estrés postraumático (TEPT), donde las personas pueden experimentar flashbacks recurrentes de eventos traumáticos, acompañados de reacciones emocionales intensas.

Para gestionar estos recuerdos, la psicología ha desarrollado diversas estrategias terapéuticas, como la terapia de exposición, la terapia cognitivo-conductual y el uso de fármacos ansiolíticos o antidepresivos. Sin embargo, estos métodos requieren un esfuerzo consciente y prolongado, y no siempre son efectivos para todas las personas. En algunos casos, los recuerdos negativos pueden permanecer activos a lo largo de los años, dificultando la recuperación emocional.

Dado el impacto que tienen en la vida de las personas, encontrar nuevas formas de reducir la carga emocional de los recuerdos negativos es una prioridad en la investigación psicológica y neurocientífica. En este contexto, el descubrimiento de una técnica capaz de modificar recuerdos mientras dormimos podría representar un avance revolucionario en el tratamiento del malestar emocional. Pero, ¿cómo es posible alterar la memoria sin intervención consciente? La respuesta está en el papel del sueño en el procesamiento de los recuerdos.

¿Cómo se almacenan nuestros recuerdos durante el sueño?

El proceso de consolidación de la memoria es fundamental para el aprendizaje y la adaptación, y el sueño juega un papel crucial en él. Durante el descanso, especialmente en las fases de sueño profundo y REM (movimiento ocular rápido), el cerebro procesa la información que hemos adquirido a lo largo del día, transfiriendo de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo. Este proceso permite que los recuerdos se estabilicen y se integren con experiencias previas, lo que nos ayuda a comprender y dar sentido a lo que hemos vivido.

Sin embargo, no todo el proceso de consolidación de memoria es automático ni pasivo. Diferentes estudios han demostrado que el sueño también permite al cerebro reorganizar y reestructurar los recuerdos, lo que significa que algunos detalles pueden ser modificados o incluso eliminados. En otras palabras, mientras dormimos, nuestros recuerdos no solo se fijan, sino que pueden ser activamente manipulados por el cerebro, dando lugar a lo que se conoce como la reconsolidación de la memoria. Este fenómeno abre nuevas posibilidades para intervenir en los recuerdos, especialmente en aquellos negativos que afectan el bienestar emocional.

La reactivación selectiva de memoria, el método que se explora en el estudio mencionado, aprovecha este proceso de consolidación y consolidación durante el sueño. Al activar ciertos recuerdos de manera estratégica, se puede influir en cómo los recuerdos son almacenados y, eventualmente, recuperados. A través de la estimulación de recuerdos positivos mientras se consolidan los negativos, el cerebro podría alterar la forma en que los recuerdos dolorosos son procesados, debilitando su impacto emocional.

Este descubrimiento representa una de las formas más prometedoras de modificar la memoria sin intervención consciente, y podría tener aplicaciones clínicas significativas en el tratamiento de los trastornos emocionales.

¿Cómo funciona esta nueva técnica para modificar recuerdos?

El estudio que explora la modificación de recuerdos negativos durante el sueño se basa en un enfoque innovador conocido como reactivación selectiva de la memoria. Este proceso consiste en activar de manera específica los recuerdos durante las fases del sueño, con el objetivo de alterar cómo se almacenan y se recuperan. El estudio utilizó una técnica llamada reactivación de memoria dirigida, llevada a cabo en varias etapas cuidadosamente diseñadas.

En primer lugar, los participantes del estudio formaron asociaciones entre palabras aleatorias e imágenes emocionalmente negativas, como escenas angustiosas o desagradables. Esta asociación inicial se estableció en una sesión de aprendizaje, seguida por una noche de sueño, en la que el cerebro consolidó estos recuerdos negativos.

Al día siguiente, los investigadores introdujeron nuevas asociaciones, vinculando algunas de las mismas palabras a imágenes positivas, creando así lo que se denomina “recuerdos interferentes”. La idea era que las imágenes positivas pudieran interferir con la memoria negativa al ser presentadas en paralelo.

La clave del experimento fue la segunda noche de sueño, durante la cual los investigadores activaron los recuerdos tanto negativos como positivos. Usaron sonidos (palabras habladas) que se asociaron previamente a las imágenes negativas y positivas, y los reprodujeron en un volumen bajo mientras los participantes se encontraban en la fase de sueño de ondas lentas, específicamente en la fase de no REM. Esta fase es crucial, ya que es cuando ocurre la consolidación más profunda de los recuerdos.

El objetivo era que, durante este proceso, los recuerdos positivos interfirieran con los negativos, debilitando su intensidad emocional. Los resultados demostraron que, efectivamente, la reactivación de los recuerdos positivos durante el sueño no solo redujo la capacidad de los participantes para recordar las imágenes negativas, sino que también aumentó la frecuencia de recuerdos positivos involuntarios.

Resultados del estudio: ¿qué reveló la reactivación de memoria dirigida?

Los resultados del estudio mostraron hallazgos muy prometedores respecto a la capacidad de la reactivación selectiva de recuerdos para modificar la intensidad emocional de las memorias negativas. Al comparar los recuerdos que habían sido interferidos por las imágenes positivas con aquellos que no recibieron tal interferencia, los investigadores observaron que la técnica fue eficaz en debilitar los recuerdos negativos.

Específicamente, los participantes que habían tenido recuerdos positivos activados durante el sueño mostraron que habían tenido recuerdos positivos activados durante el sueño mostraron una disminución significativa en la capacidad de recordar las imágenes negativas. Este efecto fue observado tanto inmediatamente después del sueño como cinco días después, lo que sugiere que la técnica tiene un impacto duradero.

Además, los participantes que experimentaron la reactivación de los recuerdos positivos mostraron una mayor tendencia a recordar de manera involuntaria las imágenes positivas cuando no les presentaban las palabras asociadas a recuerdos negativos. Este fenómeno es conocido como intrusión de memoria positiva, y refleja cómo los recuerdos positivos pueden desplazar o interferir con los negativos en el proceso de recuperación.

Otro hallazgo relevante fue el cambio en la percepción emocional de los recuerdos. Después de la reactivación durante el sueño, los participantes mostraron un sesgo emocional más positivo al evaluar las palabras y las imágenes relacionadas con los recuerdos. Esto sugiere que no solo se debilitó el recuerdo en sí, sino también la carga emocional negativa asociada a esos recuerdos.

Estos resultados abren nuevas puertas para la posible aplicación clínica de esta técnica en el tratamiento de trastornos emocionales, como el trastorno de estrés postraumático, en el que los recuerdos negativos son particularmente debilitantes.

  • T. Xia, D. Chen, S. Zeng, Z. Yao, J. Liu, S. Qin, K.A. Paller, S.G. Torres Platas, J.W. Antony, X. Hu, Aversive memories can be weakened during human sleep via the reactivation of positive interfering memories, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 121 (31) e2400678121.

Preguntas frecuentes

La reactivación selectiva de memoria es un método que activa ciertos recuerdos de manera específica durante las fases del sueño para influir en cómo se almacenan y recuperan. Se utiliza estimulando recuerdos positivos al mismo tiempo que se consolidan recuerdos negativos, con el objetivo de debilitar el impacto emocional de estos últimos. Esto se logra mediante sonidos asociados a esos recuerdos, reproducidos en fases particulares del sueño.

Durante el sueño, especialmente en las fases de sueño profundo y REM, el cerebro transfiere los recuerdos de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo y los integra con experiencias previas. Además, el sueño permite reorganizar y modificar los detalles de los recuerdos, incluso eliminarlos, en un proceso llamado reconsolidación de la memoria. Esto significa que mientras dormimos nuestros recuerdos pueden ser activamente manipulados para cambiar su contenido o impacto emocional.

Los recuerdos negativos pueden generar una carga emocional difícil de manejar, afectando la salud mental y contribuyendo a trastornos como ansiedad, depresión y estrés postraumático. Estos recuerdos suelen ser intrusivos y provocan que las personas revivan momentos dolorosos involuntariamente, lo que genera angustia y dificulta la concentración en el presente.

Primero, los participantes formaron asociaciones entre palabras e imágenes negativas. Luego, al día siguiente, algunas palabras se vincularon a imágenes positivas para crear recuerdos interferentes. Durante la siguiente noche de sueño, los investigadores reprodujeron los sonidos asociados a ambas imágenes en la fase de sueño de ondas lentas, buscando que los recuerdos positivos interfirieran con los negativos y debilitara su intensidad emocional.

El estudio demostró que la reactivación de recuerdos positivos durante el sueño redujo la capacidad para recordar imágenes negativas, efecto que duró al menos cinco días. Además, aumentó la frecuencia de recuerdos positivos involuntarios y produjo un cambio emocional hacia una percepción más positiva de las palabras e imágenes relacionadas, debilitando tanto el recuerdo como su carga emocional negativa.

La técnica se aplica durante la fase de sueño de ondas lentas, específicamente en la fase de sueño no REM. Esta etapa es crucial porque es cuando ocurre la consolidación más profunda de los recuerdos.

Esta técnica permite modificar recuerdos negativos sin intervención consciente, facilitando que los recuerdos dolorosos pierdan intensidad emocional durante el sueño. Esto podría ofrecer una alternativa a las terapias prolongadas y los medicamentos, ayudando a tratar trastornos como el estrés postraumático donde los recuerdos negativos son especialmente debilitantes.

La intrusión de memoria positiva ocurre cuando recuerdos positivos aparecen involuntariamente, desplazando a los negativos en la recuperación. En este método, la reactivación de recuerdos positivos durante el sueño aumenta estas intrusiones, contribuyendo a debilitar la carga emocional de los recuerdos negativos al favorecer la aparición de experiencias positivas.

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Javi Soriano. (2025, enero 14). Una nueva forma de Terapia modifica tus Recuerdos mientras duermes. Portal Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/clinica/nueva-terapia-modifica-recuerdos-mientras-duermes

Psicólogo

Javi Soriano es graduado en Psicología por la Universidad de Valencia y está acabando un Máster en Investigación Psicosocial. Le interesa todo lo que tiene que ver con las personas y la sociedad, pero le encanta leer y escribir sobre temas relacionados con el género, la sexualidad y las minorías. Es una persona muy curiosa a la que le encantan los debates y aprender de los demás.

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