No me canso de ver las caras de sorpresa cuando pacientes y colegas entran en mi despacho y lo ven llenos de Playmobil. “Trabajas con niños, ¿no?”, suele ser la pregunta tanto de unos como de otros, pero la cara que vale dinero es la que se les queda cuando les digo que sí, que trabajo con niños, pero el espacio de esos muñecos está reservado para los adultos.

Siempre he tenido la suerte, habilidad o experiencia (llamémoslo como se quiera) de poder mirar mi campo de trabajo desde una visión muy poco cerrada, y esto me ha permitido incluir metodologías y enfoques súper diversos en mis sesiones. La primera vez que vi el trabajo con muñecos no juzgué la metodología, pero me sorprendió que los profesionales que tenía a mi lado tuvieran la respuesta de desechar esta opción porque creían que los problemas de las personas eran demasiado importantes para tratarlos con muñecos. También es verdad que esta idea les duró la primera media hora de la formación.

¿En qué consiste el trabajo terapéutico con muñecos?

Me gustaría empezar explicando alguna cosa básica antes de entrar en el tema del uso de los muñecos; esto ayudará a entender por qué el trabajo con ellos funciona. El trabajo con muñecos es un proceso de proyección, de volcar en los muñecos no solamente la situación de conflicto actual sino expectativas, valores, creencias, lealtades familiares, etc. Por lo tanto, el inconsciente trabaja, y mucho, en aquellas sesiones en las que se utiliza esta metodología.

La idea fundamental es que nuestro inconsciente no entiende de tiempo. Si trabajamos algo que ocurrió en nuestra infancia, nuestro inconsciente lo va a vivir como si estuviera ocurriendo ahora porque para él no hay pasado o futuro, solamente existe el ahora.

¿Por qué es útil en terapia psicológica?

Lo que la herramienta permite es obtener una imagen específica, y ya sabéis qué es lo que se dice: “una imagen vale más que mil palabras”. Y es en esto en lo que se basa la potencialidad de los muñecos; con ellos, el grupo o el paciente pueden ver su situación. No solamente narrarla o contarla, sino que están viendo, literalmente, el problema proyectado en los muñecos.

Como podréis intuir, esta imagen puede dar información que de forma verbal podría quedar incompleta o no integrarse de forma tan detallada en la historia a trabajar en las sesiones. Pequeños detalles como la distancia entre los muñecos o las similitudes que hay entre ellos pueden dar claves para la comprensión de la historia personal o grupal que se esté trabajando.

Si entendemos que el objetivo de nuestro trabajo como terapeutas es el de acompañar al paciente en ese proceso de sacar fuera lo que le puede estar ocurriendo, la imagen que éste diseñe nos permitiría reformular ciertos aspectos de la historia de manera más ordenada y pacificadora, ya que permite poder mover al sujeto dentro de la escena que ha creado.

Las ventajas de este recurso aplicado a la terapia

Veamos ahora las ventajas que ofrece esta herramienta para el terapeuta.

  • La rapidez con la que se da información inconsciente. De una primera mirada ya pueden verse elementos de gran interés terapéutico, que quizás de forma verbal no fueran tan claros ni inmediatos en su aparición.
  • Al ser muñecos, es más fácil derribar ciertas resistencias en el trabajo terapéutico porque se tiene la sensación de estar jugando.
  • Dada la diversidad en razas, edades, oficios y otras características que presentan los muñecos, es más fácil que la persona encuentre el arquetipo con el que se identifica lo que brindará información valiosa.
  • Permite una multitud de experiencias y campos de actuación: toma de decisiones, problemas laborales, de pareja, internos, etc.
  • Es una herramienta que permite la dinámica en las sesiones. El paciente puede ver cómo se sentiría con sus cambios dentro de la imagen.
  • Es una herramienta muy útil en la facilitación de expresiones emocionales.
  • Permite trabajar en diferentes niveles de ecología desde el nivel macro al micro.
  • Su aplicación incluye prácticamente todas las edades de los pacientes.

Espero que este pequeño artículo te haya aportado ya sea como paciente o como terapeuta. Los muñecos son una herramienta más dentro de los millones de posibilidades que tenemos los profesionales que nos dedicamos al bienestar y el acompañamiento.