Los procesos de devolución de información son fundamentales.

Desde la perspectiva del coaching, es feedback y no crítica si al opinar sobre otra persona seguimos ciertas pautas. Es feedback si el intercambio es directo e interpersonal y se realiza con la intención de ayudar a aprender y a crecer. Por tanto, opinar sobre cómo percibimos la actuación y el impacto de una persona para mejorar su desarrollo no es criticar es dar feedback.

Además, para pasar de crítica a feedback el comentario debe ser argumentado, claro, constructivo, oportuno y debe mirar hacia el futuro. Por ejemplo, no sería feedback decir: "A ver si tu equipo se pone las pilas, que el trabajo así no sale”. Y sí sería feedback decir: "Vamos a conversar sobre lo que puede estar ocurriendo en tu equipo…”.

Feedback, herramienta para el desarrollo

El feedback ayuda a impulsar las fortalezas y a identificar y mejorar nuestras debilidades, permitiendo el desarrollo. Cuando es positivo, tiene un poderoso impacto en el compromiso. “La opinión de otro sobre cómo actuamos nos empuja, pues repercute de manera positiva en nuestras acciones futuras ayudándonos siempre a mejorar", explican los coaches de EEC que imparten esta herramienta en sus formaciones en coaching y en sus intervenciones en empresa.

Es más, en opinión de los expertos, el feedback negativo no existe. “El feedback siempre es positivo porque siempre empuja para adelante”.

En este sentido, compartir lo que pensamos sobre la actuación de los demás es una responsabilidad. Desde EEC, entienden "la acción de dar feedback como una obligación, ya que es la única manera que tenemos de desarrollarnos y de dar algo a la otra persona que le sirva para crecer”.

Es bidireccional

El fenómeno del feedback va en dos direcciones. No pierdas de vista que está en tu mano saber cómo se percibe tu propia actuación y el impacto que tú estás generando. Si no haces esto, serás la última persona en enterarte de tus errores. “Feedback es pedirle a los demás que nos presten sus ojos para ver cosas que no estamos viendo”, aclaran en EEC.

4 claves para no meter la pata

Los expertos en Escuela Europea de Coaching definen cuatro aspectos a tener encanta para dar y recibir feedback de manera adecuada. La clave está en entender el feedback como un regalo.

1. El feedback es siempre una opinión acerca de un hecho

Para dar y recibir feedback es necesario diferenciar opiniones y hechos.

2. No hay que guardarse la información valiosa

Si no damos feedback nos quedamos con algo que le puede valer a otra persona para crecer.

3. Es necesario pedir el feedback

Si no pedimos feedback nos perdemos algo que nos puede ayudar a crecer a nosotros.

4. Hay que apreciar la oportunidad de obtener esa información

El feedback es un privilegio a nuestra disposición como herramienta para crecer y hacer crecer a otros.

Haters gonna hate

Finalmente, recuerda que la crítica sirve para criticar y el feedback sirve para mejorar. No es lo mismo decir estás haciendo una tontería que decir, "eres tonto".

"Feedback no es lo que la otra persona es, ni siquiera lo que la otra persona hace, es lo que a mí me pasa con lo que la otra persona ha hecho"·, concluyen los formadores de Escuela Europea de Coaching. "Hablar de feedback es poner poner a la persona en primer lugar y es hablar de vulnerabilidad, de conexión, de cooperación y de la necesidad de no empeñarnos en tener razón”.