Prepararse para una Maratón es mucho más que correr. Unsplash.

Una Maratón es una prueba en la que tienes que correr durante 42 km seguidos, por lo que requiere de una preparación física, táctica, técnica y mental de alto rendimiento, adecuada al esfuerzo que vamos a someter a nuestro cuerpo y mente.

Aunque existen atletas profesionales que participan en esta pruebas, muchos de ellos son corredores populares o personas que se presentan por primera vez a una Maratón tras un tiempo de preparación y tras la realización de otras carreras de gran recorrido (media Maratón, diez mil metros, etc.). Para llevar a cabo la preparación a dicha prueba se necesitan una serie de estrategias psicológicas de afrontamiento ideales para entrenar para la Maratón, pues el apartado mental será clave a lo largo de muchos kilómetros.

Estrategias para prepararse

Según nos explica el psicólogo especialista en deporte, Jose María Buceta, los corredores suelen utilizar técnicas como la detención del pensamiento, autoinstrucciones y planes de reenfoque atencional porque se ha visto que lo que más influye a los Maratonianos en la prueba son los pensamientos.

De esta manera, a través de un adecuado entrenamiento psicológico, los deportistas utilizan estrategias como el afrontamiento para interrumpir la actividad mental perjudicial y sustituirla por otra que favorezca la superación de esos momentos críticos y no decaiga el rendimiento en la prueba.

Estrategias asociativas y disociativas

Los autores Morgan y Pollock plantearon que la actividad mental de los Maratonianos estaba definida por estrategias asociativas y disociativas. Las primeras se basan en prestar atención, tener pensamientos o autodiálogos respecto a las propias sensaciones corporales o a la actividad involucrada en la carrera (atención al circuito). Las segundas, implican una desconexión atencional de los factores anteriores en beneficio de estímulos ajenos a la actividad, es decir, fijarse en el paisaje, la música, el público etc. Estas estrategias cambian dependiendo del tipo de corredor.

Jose María Buceta vio que en el caso de los corredores populares, tanto la actividad asociativa como la disociativa pueden ser pertinentes respecto a sus objetivos de rendimiento. Sin embargo, cuando se trate de corredores que deseen realizar buenos tiempos, es preferible utilizar estrategias asociativas durante la mayor parte de la carrera, alternándolas con estrategias disociativas en los momentos menos críticos.

¿Cuáles son las fases emocionales de una Maratón?

Se puede observar que a nivel psicológico se produce fatiga, cansancio y desgaste, ya que son muchos kilómetros los comprendidos en esta prueba. Vich establece distintas etapas o “fases emocionales” por las que se pasa dependiendo del kilómetros por el que nos encontremos.

Fases emocionales del Maratón (Vich, 2002):

Preparación para maratones

Concluyendo

Para terminar, destacar nuevamente que la Maratón está condicionada tanto por las cualidades físicas como por las psicológicas, ya que al tratarse de un esfuerzo físico tan prolongado, requiere de mucha dureza mental. Por eso a la hora de enfrentarnos a ella, debemos trabajar y entrenar también la parte mental con el objetivo de manejar las sensaciones de cansancio y de fatiga que vienen ligadas a la prueba.

Es fundamental el tratar de dar la misma importancia al apartado físico que al psicológico si queremos obtener un buen rendimiento en la prueba.