El tai chi es de las artes marciales orientales más practicadas en el mundo. No es solo un deporte, sino también es considerado como una verdadera técnica de relajación que, al ser dinámica, gana miles de adeptos cada año.

El tai chi ahonda sus raíces en el yoga y taoísmo, mezclando el ejercicio con filosofía, misticismo y meditación y con el objetivo de conseguir que el usuario adquiera la plena armonía y calma a nivel del cuerpo, el alma y la mente.

Esta práctica no es homogénea, teniendo diferentes modalidades con diferentes movimientos, ritmos e idoneidad según la edad y nivel de expertez del practicante. A continuación veremos los tipos de tai chi principales.

¿Qué es el tai chi?

De entre todos los deportes de origen asiático, el tai chi es sin duda de los más conocidos. Considerado entre un arte marcial y una técnica de relajación, el tai chi chuan o tai ji quan representa en China algo más que una práctica deportiva. Para los chinos es una vía para lograr el equilibrio entre la mente, el cuerpo y el alma de forma enérgica pero no agresiva, cuyo nombre literal significa “supremo puño definitivo”. Quienes la practican afirman que tiene efectos positivos en su salud, reduciendo el estrés y mejorando la flexibilidad.

Sus orígenes se relacionan con el taoísmo y el yoga y a juzgar por la forma en cómo es ejecutado se puede ver como una especie de meditación dinámica, en movimiento. Esto es lo que seguramente ha hecho que haya ganado tantos adeptos en las últimas décadas, siendo más entretenida que la meditación estática pero no tan agotadora como un deporte de alta intensidad. Pese a su popularidad no fue hasta el 17 de diciembre de 2020 en el que la UNESCO lo categorizó como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

El tai chi es una práctica heterogénea teniendo diferentes modalidades que se basan en principios distintos y con finalidades terapéuticas variadas. Cabe decir que si bien puede ayudar en la salud de quien lo practica, este deporte no es un tratamiento médico ni psicológico, con lo cual no sustituye ninguna terapia, no obstante, el grado de bienestar que aporta este arte marcial puede ayudar a quien lo practica a estar más calmado.

Principales tipos de tai chi

La práctica del tai chi tiene cinco modalidades principales las cuales varían en su repertorio de movimientos, posturas y ejercicios las cuales serán recomendables en función de la condición física de quien lo vaya a practicar.

1. Tai chi Chen

El tai chi Chen lleva el apellido de quien lo creó. Chén Wángtíng (1580–1660) de Chenjiagou asimiló diferentes técnicas de artes marciales, combinándolas y dando lugar a su propia versión del deporte a la que llamaban “pao chui” (“puño de cañón”), con raíces en el arte marcial shaolín que recibía el mismo nombre.

Como resultado tenemos una modalidad del tai chi que consiste en cinco rutinas con un total de 108 posturas que la dotan de gran complejidad aunque, de hacerse correctamente, se puede alcanzar el punto máximo de relajación en tan solo un movimiento.

Tai chi Chen

2. Tai chi Yang

Está basado en los pensamientos de Yáng Lùchán (1799-1872), cuyo linaje ha dado lugar a tres prestigiosas escuelas de tai chi, y quien aprendió su arte de Chen Changxing (1771–1853).

En esta modalidad el tai chi impulsa movimientos largos y calmados, sin cambiar el ritmo de las respiraciones ni el impulso que se ejerce y por ello está recomendado para principiantes muy novatos y personas mayores. La forma en como es practicado apenas ha cambiado a lo largo de los siglos.

Tai chi Yang

3. Tai chi Wu

El tai chi Wu es uno de los más practicados. Tiene unos fundamentos muy similares a los del Yang, pero con modificaciones que lo han simplificado en sus posturas y con movimientos más suaves. Su nombre es debido a Wu Quanyou (1834–1902), quien fue alumno de Yáng Lùchán.

Durante el siglo XX se hicieron pequeñas modificaciones, convirtiéndolo en un arte marcial que consta de 37 movimientos, ideal para aquellos practicantes que no tenían ni tiempo ni paciencia para aprender las secuencias largas de las formas más tradicionales. Gracias a su simplicidad el estilo tai chi Wu es considerado la segunda modalidad más practicada de este arte marcial.

Tai chi Wu

4. Tai chi Hao

Se considera al tai chi Hao como una variación del estilo Wu a manos de Hao Yue-ru, un maestro de artes marciales que incluyó saltos lentos y nivelados en los movimientos, pero conservando movimientos rápidos del estilo original.

Existe también la idea de que esta técnica fue originalmente creada por Wu Yuxiang (1812-1880), quien tenía dos hermanos, Wu Dengqing y Wu Ruqing, ambos oficiales del gobierno.

Los tres hermanos estaban interesados en las artes marciales tras haber aprendido con su padre las técnicas del boxeo hung de los monjes shaolín. Los tres estudiaron con Yáng Lùchán, cuyos hijos fueron cuidados por Wu Yuxiang quien introduciría en la técnica una secuencia de estructura pequeña.

Tai chi Hao

5. Tai chi Sun

Sun Lutang (1860-1933) combinó los fundamentos de las artes marciales conocidas de su tiempo, entre ellas el Xingyiquan y Baguazhang, con los movimientos principales del tai chi. Al igual que en el resto de modalidades de este arte marcial, Sun aportó sus conocimientos acerca el cultivo del Qi (energía mística) trabajándolo para, según él y sus creencias, lograr el equilibrio entre cuerpo y alma.

Este tipo de tai chi es de los más recientes y se diferencia de los demás por el hecho de que el cuerpo adquiere una posición más alta, además de que el punto de equilibrio no recae sobre un solo pie sino que ambos se colocan formando un ángulo de 45º con el objetivo de lograr movimientos de mayor flexibilidad y rapidez. Entre movimiento y movimiento se realiza una transición de abrir y cerrar.

Tai chi Sun

Otras modalidades

Las cinco modalidades anteriores son consideradas las técnicas de tai chi más practicadas y difundidas en el mundo, aunque no son las únicas. Entre las demás variaciones del tai chi tenemos los estilos Xin Yi, Wu Dang, Zhaobao Taijiquan, Zheng Zong y Hulei, que al igual que sucede en las otras comparten el objetivo de armonizar cuerpo, mente y alma y traer paz y calma a quien lo practica.

Referencias bibliográficas:

  • Gaffney, David; Sim, Davidine Siaw-Voon (2014). The Essence of Taijiquan. CreateSpace Independent Publishing Platform. ISBN 978-1-5006-0923-8.
  • Frantzis, Bruce (2007). The Power of Internal Martial Arts and Chi: Combat and Energy Secrets of Ba Gua, Tai Chi and Hsing-I. Blue Snake Books. ISBN 978-1-58394-190-4
  • Wile, Douglas (1983). Tai Chi Touchstones: Yang Family Secret Transmissions. Sweet Ch'i Press. ISBN 978-0-912059-01-3.