La cocaína es una de las drogas más conocidas, y la droga dura más consumida en muchos países.

Según el ranking de consumo de drogas en España, que utiliza datos de los decomisos de la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, alrededor de 2,2% de los españoles está familiarizado con esta sustancia. La Comunitat Valenciana, las Islas Canarias y Galicia son la regiones con más kilos decomisados de esta droga.

La forma más habitual de consumo de la cocaína es el clorhidrato de cocaína, lo que se conoce como polvo de coca, es decir, las “rayas de coca”. Sin embargo, existen otras formas de consumo que producen diferentes efectos y distintos tipos de cocaína y de adicción, pues no es lo mismo esnifar rayas que fumar crack.

Cocaína: una droga altamente adictiva

La cocaína es una droga muy adictiva y puede llegar a ser muy peligrosa. En Occidente, el polvo de coca es el formato de presentación de esta sustancia que más se consume, aunque existen otras formas de ingerirla. Esto hace que el perfil del drogadicto de esta droga sea algo heterogéneo.

En Europa, se suele asociar al consumidor de cocaína con alguien con un estatus socioeconómico medio-alto, pues es una sustancia que puede llegar a ser cara. Pero esto no siempre es así, porque existen otras formas de adicción a esta sustancia que son más económicas. 

En otras palabras, son consumidas por personas pertenecientes a grupos sociales más desfavorecidos. El crack, por ejemplo, puede ser devastador para el consumidor, que puede terminar aislado en barrios marginales. El mito de que es posible que el cocainómano haga vida normal y viva en barrios de clase media-alta puede restringirse únicamente a aquellos que consumen clorhidrato de cocina.

Consecuencias del consumo de cocaína

Como ves, la cocaína puede ser considerada, de manera errónea, como la droga de la clase alta, y ha llegado a llamarse incluso el caviar de las drogas. En forma de polvo puede circular por Wall Street e incluso por las pasarelas de moda, donde algunas modelos han salido a la luz para afirmar que son o han sido adictas a la sustancia. Pero aunque la cocaína pueda estar rodeada de glamour, la realidad es que esta droga golpea con fuerza en la salud de las de los adictos, pues tiene efectos negativos sobre el corazón y el cerebro.

Además, cuando alguien se vuelve adicto a la sustancia tiene serias dificultades para dejarla, puesto que se vuelve prisionera de esta droga tanto mentalmente como físicamente.

Tipos de cocaína y de adicción

No todas las formas de consumo de la cocaína producen los mismos efectos para el organismo ni son igual de adictivos. Esta sustancia se elabora de tres maneras: polvo, pasta (basuco) y base (crack). 

Pero, ¿cuáles son los tipos de cocaína y qué características tienen estos tres tipos de adicción?

1. Cocaína en polvo o rayas de cocaína

La coca puede ser consumida en forma de rayas, es lo que se conoce como clorhidrato de cocaína, aunque también recibe el nombre de polvo o nieve. Las rayas de cocaína (o clecas) son sustancias psicoactivas altamente adictivas, pero menos que otros tipos de cocaína. Este polvo, que se suele esnifar, puede tener distintas tonalidades. Por ejemplo, la denominada "Yen” es más pura (roza el 98%) y más blanca, escamosa y brillante.

Ahora bien, existen otros tipos de cocaína en polvo con menos pureza, en la que su presentación es más polvorienta y con menor brillo. Esto ocurre porque para su comercialización se añaden una serie de sustancias químicas que pueden ser altamente tóxicas. Cuantas menos sustancias incorpore más pura es la coca y es considerada de mayor calidad.

Es por eso que hay que extremar las precauciones cuando alguien compra la coca en la calle, porque no sabe realmente lo que está comprando. La raya de coca lleva, en muchas ocasiones, entre el 5% y un 40% de esta sustancia, según informa el diario de Diario de Galicia. El clorhidrato de cocaína suele llegar a España con un 80% de pureza, sin embargo, aquí “se corta” para obtener mayor ganancia económica. 

El corte se produce con distintas sustancias, algunas de ellas muy peligrosas. Entre estas sustancias es posible encontrar: anfetaminas, tiza, almax (polvos para el dolor estomacal), detergente, speed, polvos de talco o analgésicos.

2. Cigarrillo chino

Otra manera de consumir la coca es fumándola. Aunque existen otras formas de fumarla que no tienen que ser en su formato de clorhidrato de cocaína, muchos consumidores se la fuman directamente de la raya de coca. Estos individuos suelen humedecer un cigarrillo de forma que luego puedan untar la raya de coca por la parte exterior de éste.

El efecto es mucho menor que el de la raya de cocaína, por lo que suele combinarse con la dosis esnifada. Es decir, que cuando un consumidor la esnifa, suele fumarse la parte restante de la raya o rayas (si la consume con otras personas). El cigarrillo con clorhidrato de cocaína recibe el nombre de “chino”.

3. Clorhidrato de cocaína inyectada

El clorhidrato de cocaína también se puede inyectar una vez que se haya diluido en agua. Esta es una de las formas más adictivas de cocaína porque la droga se transporta directamente a la sangre aumentando así la intensidad de su efecto. Es la manera más peligrosa de consumirla, con un efecto inmediato pero de corta duración. El consumidor necesita inyectarse más al poco tiempo, y es más fácil que se pase con la dosis.

4. Basuco o pasta de coca

El basuco (también bazuco, paco o pasta de coca) es un producto intermedio en la fabricación del clorhidrato de cocaína. También se conoce como sulfato de cocaína porque contiene aproximadamente un 50% de este compuesto.

La pasta de coca es el resultado de un proceso que incluye productos altamente tóxicos y venenosos como son ácido sulfúrico, metanol o el keroseno. Como ocurre con la coca inyectada, es muy adictiva y provoca un deterioro a nivel físico y psicológico. Se suele mezclar con tabaco o marihuana para ser fumada, y es más económica porque el costo de producirla es mucho menor al estar elaborada con residuos de cocaína.

5. Crack o cocaína en base

El crack o cocaína en base es el resultado que se obtiene de incorporar al clorhidrato de cocaína elementos químicos como éter, amoníaco y bicarbonato de soda. Se conoce como la cocaína de los pobres porque es hasta 15 veces más barato que el clorhidrato.

Tras ser fumado, el crack llega al cerebro en pocos segundos y sus efectos son más fuertes y destructivos que la pasta de coca. También es más adictivo y el el riesgo de muerte por su consumo es más elevado que otros tipos de cocaína como el basuco. Se suele fumar en pipa.

La cocaína rosada: una droga consumida por la clase alta

En la actualidad, una sustancia psicoactiva se ha puesto muy de moda entre la clase alta. Es lo que se conoce como cocaína rosada, polvo rosa o 2CB, y es una droga sintética con efectos psicodélicos y alucinógenos, que alteran todos los sentidos y cambian la percepción del mundo. Su consumo produce efectos muy perjudiciales para la persona que lo toma.