Un repaso a las sustancias psicoactivas legales. Unsplash.

En la psique de la mayoría de personas de habla hispana, el término droga está asociado a sustancia ilegal: cuando oímos hablar de drogas probablemente los primeros nombres que vengan a nuestra cabeza sean cocaína, heroína, éxtasis o LSD.

Sin embargo, existen una gran cantidad de sustancias que entran en este tipo de clasificación y no todas son ilegales (pese a que ello no quiere decir que sean inocuas, pudiendo su uso o abuso generar graves consecuencias). ¿Qué son las drogas legales y qué tipos existen? En este artículo vamos a discutirlo.

Droga legal: concepto básico

El concepto de droga legal es fácil de entender, pero para ello es necesario en primer primer lugar recordar qué es una droga.

Llamamos droga a toda aquella sustancia, sea de origen natural o sintético, con capacidad para generar una alteración o modificación en el sistema nervioso. Se trata pues de toda aquella sustancia que tenga un efecto psicoactivo. En esta definición no tiene cabida la consideración legal que tenga la sustancia, si bien de manera coloquial solemos identificar droga con ilegalidad.

Así, reciben el nombre de drogas legales aquellas sustancias con efectos psicoactivos que son permitidas, no siendo su uso penado por ley a pesar de conocerse sus posibles efectos. Este estatus legal puede referirse a su uso a nivel recreativo o bien a estar pensados para otros usos, que no incluyen su consumo para lograr alterar la psique, y por los cuales se considera algo permitido.

Eso sí, tal y como indicamos en la introducción que sean legales no quieren decir que no supongan peligro, siendo el mal uso y/o el abuso de ellas muy peligrosas y dañinas para la salud y pudiendo llegar a generar enfermedades graves o incluso provocar la muerte.

Tipos de drogas legales

Son muchas las drogas legales que existen, y que pueden recibir diferentes usos por parte de la población. Algunos las usan como elemento recreativo, mientras que en otros casos los consumidores pretenden beneficiarse de efectos relajantes o excitantes de la sustancia en cuestión o emplearlos de cara a olvidar o disminuir algún tipo de dolor físico o emocional. Entre las llamadas drogas legales, algunas de las más conocidas son las siguientes.

1. Alcohol

Probablemente, la droga más utilizada y aceptada socialmente hasta el punto de formar parte de una gran variedad de culturas. El alcohol o etanol es una sustancia de tipo depresor, que disminuye la activación del sistema nervioso y que es consumida por todo tipo de personas, generalmente a partir de la adolescencia.

Inicialmente tiene un efecto euforizante y relajante, así como en algunas personas cierta desinhibición, pero posteriormente el tono general disminuye y aparecen síntomas como visión borrosa, hipotonía y debilidad muscular o problemas para focalizar la atención o inhibir conductas emocionales extremas. Un consumo excesivo y abusivo puede llevar a hipoglucemias, mareos, vómitos, coma o incluso la muerte.

Asimismo puede generar dependencia con gran facilidad (especialmente debido a su aceptación social), así como síndromes de abstinencia con potencial mortal. Es habitual que en personas alcoholicas aparezcan cirrosis, problemas renales y hepáticos e incluso deterioro cognitivo y funcional en complicaciones como las producidas por el síndrome de Korsakoff posterior a la encefalopatía de Wernicke.

2. Nicotina

El tabaco es otra de las drogas mas consumidas mundialmente y, aunque la legislación de muchos países prohíbe fumar en determinados espacios, el propio hecho de fumar o comercializar productos con nicotina (especialmente tabaco) no está prohibido. Se trata de una sustancia que tal vez pueda parecer relajante para fumadores experimentados, pero en realidad es un psicoestimulante cuyo principal mecanismo de acción es sobre la acetilcolina.

Si los fumadores de larga duración lo encuentran relajante es porque su consumo a largo plazo termina por bloquear dicho neurotransmidor. Genera una gran cantidad de problemas, siendo especialmente relevantes los pulmonares (destacan el cáncer de pulmón y la EPOC) y cardiorrespiratorios.

Estamos ante una sustancia que genera dependencia (de hecho es la principal encargada de que el tabaco genere dependencia física) y síndrome de abstinencia, como probablemente sabrán las personas que han intentado dejar de fumar.

3. El grupo de las xantinas: cafeína, teobromina, teofilina

Si bien poca gente las considera como drogas, lo cierto es que se trata de sustancias que generan una alteración en la química cerebral que tiene efectos sobre la conducta de modo que sí se pueden considerar como tales. Se trata de sustancias de efecto estimulante, generalmente generando un aumento de la activación cerebral. Eso sí, sus efectos son mucho menores a los de otras sustancias, necesitándose de grandes cantidades para poder llegar a ser peligrosas.

La cafeína es probablemente la más conocida como tal, siendo su consumo a través del café la más frecuente. Aunque no se suele considerar la existencia de dependencia como tal, sí se observa que para algunas personas es una sustancia adictiva y a la cual el cuerpo genera tolerancia, pudiendo llegar a provocar cierto síndrome de abstinencia. Una intoxicación es difícil de alcanzar, pero es posible con consumos masivos (a partir de seis tazas de café empieza a ser peligroso).

Además del café hay que tener en cuenta que también puede encontrarse en una gran cantidad de refrescos que aunque quizás en menor medida también generan una elevada.

En cuanto a la teobromina y la teofilina, posiblemente pocas personas sepan a qué nos estamos refiriendo. Sin embargo, se trata de componentes que están presentes en el té y en el chocolate y que generan un aumento de la activación cortical y de los niveles de energía.

4. Sustancias volátiles

Estamos ante sustancias que son legales debido a que su uso original no se vincula al consumo o administración de la sustancia como tal en el organismo. El nombre de volátiles se debe a que la vía de administración suele ser inhalada o aspirada. Se trata de sustancias como el pegamento, la gasolina, anestésicos o cetonas, que algunas personas usan con el fin de notar efectos psicoactivos, generalmente de tipo depresor.

Son sustancias con bajo potencial adictivo, pero proclives a abusos que pueden generar graves daños entre otros en hígado, columna vertebral, musculatura y sistema nervioso. También facilita la aparición de comportamientos agresivos.

5. Psicofármacos y otros fármacos

Los psicofármacos, y en realidad todo tipo de fármaco, es una sustancia que puede ser considerada droga legal (no en vano drugs en inglés hacen referencia tanto al concepto de droga como de fármaco) al generar una alteración en el sistema nervioso del paciente (en el caso de otros fármacos no vinculados a la psiquiatría alteran la química de otras partes del organismo). En principio el uso de estos fármacos es medicinal, motivo por el que son legales. Sin embargo muchas llegan a adquirir dependencia e incluso en algunos casos se usan bien para intentar potenciar las propias habilidades o de manera recreativa.

Probablemente el psicofármaco que más frecuentemente se utiliza en este sentido sean las benzodiacepinas, las cuales se utilizan principalmente para tratar la ansiedad. En su uso médico en principio se vigila en gran medida las dosis empleadas y los tiempos que se emplean, si bien muchos profesionales médicos los recetan excesivamente y durante más tiempo del que en principio deberían ser empleados. Otros ansiolíticos también han sido objeto de abuso debido a su alto potencial adictivo, como los ya no tan frecuentes barbitúricos (los cuales provocaron muchas muertes por sobredosis, como la de Marilyn Monroe).

Además de ello también se utilizan sustancias como las anfetaminas o derivados de ellas, como el modafinilo o al adderall, que si bien tienen como función e indicación problemas como el TDAH o la narcolepsia en ocasiones son utilizadas de manera recreativa o incluso por estudiantes debido a sus propiedades estimulantes y a la supuesta potenciación de la capacidad de concentrarse y mantenerse activo. También en este caso pueden generar graves problemas de salud (incluyendo problemas hepáticos y coronarios) y ser muy adictivos, siendo peligrosos si se usan sin control médico.

Entre otros fármacos que no son empleados como psicofármacos pero que sí generan adicción y dependencia y se consideran drogas legales son fármacos como los esteroides, la morfina o la codeína, o los anestésicos como la fenciclidina. Los esteroides también son otra sustancia que puede considerarse como droga legal; a menudo se abusa de ellas en campos como el deporte y ello puede tener graves repercusiones sobre la salud. En cuanto a la morfina, es un derivado del opio que se usa para el tratamiento del dolor.

La codeína es un derivado de esta, presente en múltiples jarabes y medicamentos. Ambos son opioides con efectos depresores y relajantes y que pueden generar adicción y abstinencia, además de intoxicaciones. Por último, la fenciclidina es un anestésico en la actualidad de uso veterinario y efectos psicodislépticos que puede generar alteraciones perceptivas, pérdidas de sensibilidad, comportamientos agresivos e incluso alucinaciones.

Todos estos fármacos son legales en determinados ámbitos, pudiendo algunos de ellos conseguirse fácilmente (por ejemplo los ansiolíticos) mientras que otros sólo son legales en ámbitos muy concretos.

Diferencias entre países: el caso del cannabis

Hasta ahora hemos hablado de sustancias permitidas en la mayor parte del globo, sea de manera recreativa o con otras finalidades. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la ley no es igual en todas las partes del mundo. Qué drogas son consideradas legales o no dependerán de la legislación de cada país. Uno de los casos en que más vemos esta variabilidad es en el cannabis, cuya consideración legal varía en gran medida en los diferentes países del mundo.

El caso más conocido es el de Holanda, que permite la compra y consumo de cannabis en los coffee-shops. También en Washington y en Colorado, en Estados Unidos, o en Uruguay se permite su uso recreativo (si bien con restricciones). En otros países incluyendo el nuestro el consumo propio está despenalizado siempre y cuando se realice en lugares privados. El consumo en público, sin embargo, si está prohibido y es ilegal. También lo es el cultivo, y obviamente lo mismo ocurre con su venta y distribución.

Asimismo, otras sustancias han cambiado su consideración legal en determinados países. En Estados Unidos por ejemplo la venta de alcohol fue ilegal durante la llamada Ley Seca. El alcohol es también algo prohibido en algunos países musulmanes, por motivos religiosos, si bien en otros países la legislación sí lo permite.

Las falsas drogas legales: “legal highs”

Mención aparte merecen un tipo de sustancias de uso recreativo que si bien se venden como legales en realidad lo que hacen es aprovechar el vacío legal que genera el poco conocimiento al respecto de ellas o por ser tan recientes que aún no ha dado tiempo a que sean prohibidas.

Se trata de drogas que están llamadas a ser reguladas, y en muchos casos prohibidas, y se aprovechan de la lentitud de las administraciones de cara a establecer leyes o regulaciones al respecto para hacerse pasar por legales. En realidad, estarían en situación de alegalidad: la legislación aún no las contempla. Ello obedece pues a una especie de escalada o competición: según se van prohibiendo y persiguiendo drogas concretas se van creando otras que se aprovechan de vacíos legales.

Además, se aprovechan de esta alegalidad para vender más: dicen ser legales, lo que hace creer al consumidor que el peligro es mínimo. Sin embargo en muchos casos no se conocen sus efectos psicoactivos y muchas de ellas tienen efectos devastadores en quienes las consumen. Por ejemplo, la conocida droga caníbal o krokodil fueron en su momento alegales, creadas como intento de sustituto de la ya perseguida heroína.

Referencias bibliográficas:

  • Gahlinger, P.M. (2001). Illegal Drugs: A Complete Guide to Their History, Chemistry, Use and Abuse. Sagebrush Press (UT).
  • Fox, Thomas Peter; Oliver, Govind; Ellis, Sophie Marie (2013). "The Destructive Capacity of Drug Abuse: An Overview Exploring the Harmful Potential of Drug Abuse Both to the Individual and to Society". ISRN Addiction. 2013: pp. 1 - 6.
  • Teale P, Scarth J, Hudson S (2012). "Impact of the emergence of designer drugs upon sports doping testing". Bioanalysis. 4 (1): pp. 71 - 88.