Nuestro paso por el sistema educativo es, en muchos sentidos, uno de los elementos más influyentes en cuál será nuestro margen de maniobra a la hora de decidir lo que queremos ser en la etapa adulta. Es por eso que resulta fundamental intervenir cuanto antes en aquellos pequeños con necesidades especiales que puedan presentar un riesgo de fracaso escolar o retraso en el desarrollo madurativo.

Para conocer mejor este ámbito de trabajo, entrevistamos a la psicopedagoga Alejandra Rodríguez García, profesional afincada en Jaén y con muchos años de experiencia dando apoyo a niños y adolescentes.

Alejandra Rodríguez: psicopedagogía en una etapa clave de la vida

En esta ocasión hablamos con Alejandra Rodríguez García, psicopedagoga y experta en la atención a niños y niñas con necesidades especiales. En esta entrevista explica cómo es trabajar ayudando a jóvenes con problemas que pueden interferir en su trayectoria formativa.

¿Qué servicios ofrecéis en vuestro centro?

En nuestro centro llevamos a cabo diferentes proyectos. Por un lado, tenemos el proyecto que nos ocupa, el de la atención al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo. Dentro de esta atención, nos centramos en dos servicios principalmente: tanto el refuerzo pedagógico, como el refuerzo en el área del lenguaje. Ambos son imprescindibles para que un niño/a en edad escolar pueda superar con éxito sus estudios, a pesar de sus limitaciones.

Dentro de este proyecto también ofrecemos servicios de técnicas de estudio, mejorar problemas de atención, problemas en la lecto-escritura, en la comprensión lectora, problemas de ansiedad, de desconcentración, dificultades en las habilidades sociales o en mejorar la inteligencia emocional, independientemente de que estén diagnosticados como alumnado de NEAE o no.

Un segundo proyecto, también cercano al anterior, es la ayuda al apoyo escolar, desde infantil hasta bachillerato. En este proyecto, nos centramos en mejorar y ayudar al alumnado del centro en su día a día, de tal modo que tenemos profesionales especializados en todas las áreas y materias que necesite. Con un trato muy cercano al alumno, donde siempre pretendemos sacar lo mejor de él o de ella, consiguiendo que alcance sus objetivos y ayudándole en el proceso.

El tercer proyecto son los idiomas. Contamos con profesores nativos en inglés, francés, alemán, italiano, árabe, japonés y español, de tal forma que como los idiomas están muy ligados hoy tanto al alumnado en edad escolar, como al mundo empresarial, tenemos clases tanto a nivel individual como en pequeños grupos, y adaptadas a la necesidad del alumno.

El último proyecto que llevamos en nuestro centro es la preparación de las oposiciones tanto a nivel estatal como autonómico. Preparamos diferentes especialidades, tanto en la rama de educación, como en la sanitaria y en lo administrativo.

¿Cuáles son los principales trastornos o problemas en los que intervenís?

Los profesionales que tenemos en el centro están preparados para atender a cualquier tipo de necesidad (discapacidad intelectual, TDAH, discapacidad motora, trastorno de espectro autista, cualquier tipo de dificultad de aprendizaje, como cualquier problema relacionado con el lenguaje…).

En nuestra trayectoria, los alumnos que más nos vienen son alumnos diagnosticados con TDAH, Asperger, trastorno específico del lenguaje y dislexia, pero como he comentado anteriormente, podemos atender a cualquier alumno sea cual sea la necesidad que tenga.

Teniendo en cuenta el impacto positivo en la sociedad que tienen esta clase de servicios, sobre todo en lo relativo a personas en situación de vulnerabilidad, ¿hay ayudas o sistemas de becas asociadas a lo que hacéis?

Alejandra Rodríguez

Tanto en la Junta de Andalucía como a nivel Estatal, existen unas becas destinadas al alumnado con Necesidades Educativas Especiales.

Centrándonos en Andalucía, la beca se solicita en el mes de septiembre. El orientador o la orientadora del centro donde está escolarizado el niño o niña tiene que marcar qué refuerzo necesita, normalmente se suele poner el refuerzo del lenguaje y el refuerzo pedagógico.

El siguiente paso es que la madre o padre del alumno, elija en qué centro quiere llevar a su hijo o hija para que, por las tardes, le den el servicio que necesita. Luego nos trae la beca y nosotros le hacemos un informe de lo que vamos a trabajar con el alumno a lo largo del año, de tal forma que ese informe, junto con lo que le hacen en el centro por parte del Departamento de Orientación o del Equipo de Orientación Educativa, lo presentan en la sección de becas y, para el mes de noviembre o diciembre, le dicen si la tienen concedida o no.

Este tipo de beca, siempre sujeta a la renta que tengan los padres, les cubre toda la asistencia que necesiten tanto en refuerzo pedagógico como en el refuerzo del lenguaje, con lo que los padres no tendrán que pagar ninguno de los servicios que se dan en el centro.

¿Os centráis solamente en la atención a los niños beneficiarios de estas becas?

No, somos conscientes de que la beca es muy limitante y que hay alumnos que necesitan ayuda y que no pueden optar a esta, con lo que para eso estamos nosotros también. Teniendo precios muy competitivos para que ningún niño o niña se quede sin atender.

Probablemente, en un ámbito como este hay una diferencia significativa entre la teoría y la práctica. ¿Cuáles crees que son los aspectos más relevantes que has aprendido durante tu trayectoria profesional acerca de la atención a la diversidad?

Principalmente, que cada niño es diferente, que como bien dices una cosa es la teoría y otra la práctica, porque no podemos aplicar los mismos principios teóricos a todos los niños por igual. Cada niño o niña tiene unas capacidades diferentes, un estilo de aprendizaje, un ritmo de aprendizaje, y por ese motivo, nosotros como profesionales, tenemos que adaptarnos a ellos y no ellos a nosotros.

Lo que ocurre más allá de la consulta es muy relevante; ¿de qué modo se trabaja en colaboración con las familias de estos niños y niñas?

Para nosotros la familia es un pilar básico en el proceso psicopedagógico. Desde el primer momento, tenemos un trato muy cercano con los padres y madres de nuestro alumnado. Los escuchamos, atendemos sus inquietudes y les damos la mejor solución, siempre en consenso. Las vías de comunicación son muchas, damos el servicio de WhatsApp, puesto que es uno de los más demandados por las familias.

¿Cuál es la filosofía de trabajo que aplicáis en el centro, y que crees que caracteriza vuestra manera de entender los servicios que ofrecéis?

Los cinco puntos clave en nuestro trabajo son la calidad, la excelencia, la fidelización, la profesionalidad y la cercanía.

¿Cuáles son los aspectos de tu trabajo en el apoyo a estas personas que consideras más estimulantes y motivadores?

Es fundamental que nosotros como profesionales sepamos entender al alumno, sus necesidades, sus inquietudes y, sobre todo, enseñarle a gestionar sus emociones, su autoestima, la resiliencia y el autocontrol. Todo ello con el fin de que sea capaz de afrontar de forma satisfactoria cualquier dificultad que pueda encontrarse en el camino.