«Cuando hay dependencia emocional, la persona no es ella misma al 100%»

Entrevistamos a Sandra Bernal Mora, psicóloga experta en dependencia emocional.

Entrevista a Sandra Bernal: las formas más sutiles de dependencia emocional en la pareja

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Sobre el papel, el amor es simple: esa es la idea con la que se nos ha bombardeado desde siempre a través de películas, novelas románticas, series e incluso mitos y leyendas. En esta clase de productos culturales, una relación amorosa es algo que se nos suele presentar como algo reconocible al instante; una conexión emocional que encaja perfectamente con ese estereotipo de "los amantes" que se aman incluso si el mundo está en su contra.

Pero en la práctica, el amor es complicado, y también lo es reconocer sus límites. ¿Cuál es la diferencia entre una relación de pareja saludable y otra marcada por la dependencia y el miedo constante al abandono? La respuesta no es sencilla.

Por eso, hoy hablamos con Sandra Bernal, psicóloga experta en problemas de dependencia emocional y sus ramificaciones en la vida en pareja.

Entrevista a Sandra Bernal: las formas más sutiles de dependencia emocional en la pareja

La psicóloga Sandra Bernal Mora es experta en crisis de pareja y trastornos de ansiedad, problemas que aborda tanto en su consulta en Valencia como mediante sesiones de terapia online por videollamada. En esta charla con ella hablaremos sobre los tipos de dependencia emocional que suelen pasar más inadvertidos en las relaciones de pareja.

Sandra Bernal Mora

Sandra Bernal Mora

Psicóloga

Profesional verificado
València
Terapia online

¿Qué entendemos por dependencia emocional? ¿Puede aparecer en todo tipo de relaciones personales?

La dependencia emocional es una vinculación emocional “obsesiva” con la pareja. Las personas que sufren dependencia emocional ven muy complicado vivir su vida sin su pareja, ya que esta es su fuente de estabilidad emocional, de autoestima y/o de seguridad personal.

No es una vinculación sana, donde se quiere a la pareja sin más. Aquí hay una necesidad de la pareja: si la pareja no está disponible, la persona siente un gran malestar y ansiedad, duda del vínculo y su mundo se pone patas arriba.

¿Por qué muchas personas no identifican estas dinámicas como problemáticas si no hay conflictos muy evidentes en forma de “estallidos” de conflicto o crisis fuertes?

Detrás de la dependencia emocional, hay una serie de creencias acerca de cómo tiene que ser el amor y las relaciones, de cómo se tiene que comportar mi pareja si realmente “me quiere”. Todo esto está muy ligado al concepto del “amor romántico” y las creencias asociadas a él. La sociedad en la que vivimos perpetúa estas creencias mediante películas y libros románticos donde el amor es una fuerza arrolladora que todo lo puede a pesar de los obstáculos… dando una idea muy equivocada de cómo tienen que ser las relaciones, cómo tiene que comportarse mi pareja conmigo (desvivirse por mí) y donde la felicidad solo se tiene si estamos en pareja.

¿Qué diferencia hay entre una vinculación saludable basada en el amor, por un lado, y una dependencia emocional encubierta, por el otro?

La diferencia principal está en cómo se sostiene el vínculo cuando no hay validación, atención o cercanía constante. Es decir, cuando hablamos de una vinculación sana, seguimos teniendo nuestra individualidad y estamos tranquilos aún cuando no estamos en contacto con la pareja, cuando nos enfadamos con él o ella (puede haber disgusto y otras emociones), pero no un malestar intenso o miedo desmesurado al abandono o ruptura de la relación. No sentimos que nuestras emociones se desborden, ni una bajada de autoestima o sentimiento de vulnerabilidad.

Es decir:

  • En una relación con un vínculo seguro la distancia no genera un gran malestar o miedo intenso. Es decir, la persona se encuentra tranquila sin su pareja mientras que cuando existe dependencia emocional, la persona suele desregularse sin la pareja o ante la distancia de ésta.
  • Cuando hay un vínculo seguro, hay deseo de compartir y estar con la pareja, pero no hay una necesidad imperiosa o un gran malestar si no se hace.
  • Cuando hay un vínculo sano, no hay necesidad de volver a comprobar una y otra vez que toda la relación está bien. La persona no tiene apego a las manifestaciones de afecto, mientras que cuando existe dependencia emocional, hay un sobre-análisis a todas las palabras que ha dicho su pareja y a por qué lo ha dicho de esta forma y no de esta otra.
  • Cuando existe dependencia, la soledad puede vivirse como una amenaza y un abandono, además, de sentir en esos momentos una pérdida de autoestima. Cuando no la hay, la persona en soledad se siente bien, no siente que haya un problema
  • Cuando hay dependencia emocional, se pierde la individualidad (por propia voluntad muchas veces). La dependencia emocional encubierta puede parecer “amor intenso” o “mucha conexión”, pero en el fondo, el bienestar emocional está totalmente supeditado a la otra persona.
  • En las relaciones sanas hay un gran vínculo y un afecto profundo, donde nos sentimos seguros. En la dependencia, necesitamos al otro para que nos sujete constantemente porque sin él/ella no podemos estar bien.

¿Qué comportamientos cotidianos pueden indicar dependencia emocional sin que lo parezca?

Suele haber muchos comportamientos cotidianos que lo indican. El tema es que muchas veces la dependencia emocional está tan interiorizada que la persona no es consciente de la gran cantidad de cosas que hace en su día a día influido por ella. Por ejemplo, lo más habitual es no poder dejar de analizar sutil o no sutilmente las reacciones y expresiones de la pareja (cómo está, si su cara está seria, si le está prestando atención, cómo le ha enviado ese mensaje, etc). Es como si la persona estuviese haciendo un continuo análisis de cómo está su compañer@, y esto, acaba derivando en que sus reacciones pueden ser desproporcionadas a pequeños gestos sin importancia.

También es muy habitual que la persona haga por adaptarse continuamente los planes por propia voluntad, para estar más tiempo con la pareja, dejando sus cosas de lado, sin que esto sea un problema para la persona y sin ser consciente (o no importarle, dejar su vida de lado para volcarse en la pareja).

¿Cómo se manifiesta la necesidad constante de validación o en la dificultad de tomar decisiones sin la pareja?

La necesidad constante de validación es una de las características más fuertes de la dependencia emocional. La persona necesita señales continuas de aprobación (bien sea mediante muestras de amor, atención o confirmación, como mensajes, muestras de cariño, respuestas rápidas o reafirmaciones continuas de que todo está bien). Cuando esa validación no aparece, pueden surgir ansiedad, inseguridad, pensamientos de rechazo o miedo al abandono.

Aquí, la persona está más pendiente de qué puede pensar su pareja sobre sus elecciones y actuaciones, que de qué quiere realmente. Es algo así como si estuviese decidiendo intentando adivinar el criterio del otro (y spoiler: eso muchas veces sale mal). Los miedos suelen ser: miedo a que su pareja considere que tiene algún defecto o debilidad, miedo a decepcionar o generar un conflicto.

Con el paso del tiempo, la persona deja de lado lo que ella quiere para sólo pensar en lo que su pareja puede querer, convirtiéndose la pareja en el referente a seguir. Poco a poco, se va perdiendo la propia identidad.

En tu experiencia ayudando a pacientes, ¿cuál es el papel que juega el miedo a la soledad o el miedo al abandono?

Estos dos miedos son clave, pero no los únicos. Al final, la dependencia emocional es aferrarte a la otra persona como a un clavo ardiendo cuando muchas veces la relación conlleva muchísimo sufrimiento y no merece tanto la pena. Detrás de ese apego, lo que se ve muchas veces son un miedo al abandono enorme y un miedo a estar solo consigo mismo.

Es decir, la dependencia emocional sería la consecuencia y los miedos que hay detrás, la raíz. En terapia, exploramos qué le ocurre a la persona exactamente, por ejemplo, el miedo al abandono (miedo a perder el vínculo) se manifiesta si la persona está pendiente o muy sensible al rechazo, al reemplazo, a la sensación de no ser visto… mientras que el miedo a la soledad se relaciona más con la sensación de vacío, tristeza cuando no hay personas alrededor. Ambos son muy comunes en la dependencia emocional y se pueden retroalimentar mutuamente.

¿Por qué las diferentes formas de dependencia pueden mantenerse durante años sin cuestionarse?

Hay muchas cosas que pueden explicar esto: al final, las relaciones de pareja son dinámicas que vamos asentando de forma progresiva y eso, puede hacer que no nos demos cuenta de cómo estamos cada vez dejándonos más de lado, para hacerle sólo espacio a la otra persona.

Y sobretodo, porque muchas veces la persona suele preferir el sufrimiento antes que abandonar el vínculo. Estamos hablando de personas que sufren enormemente, pero muchas veces, no quieren mirar o cuestionar el vínculo: el dolor que supondría tener que abandonar el vínculo se vive como mayor que el sufrimiento que la relación puede generar.

¿Cómo puede una persona empezar a detectar si está en un relación de dependencia emocional sútil?

La dependencia emocional no es sutil o no sutil, sino que el sufrimiento está más o menos exacerbado según lo bien o mal que esté la relación y las “estrategias” que la persona esté empleando para regularse.

Hay situaciones en las que una persona llega a terapia con dependencia emocional y al hablarte de esa relación de pareja que tiene, se puede ver claramente como su relación le fomenta todo eso.

No quiere decir siempre que la pareja o la relación sea “mala”, también encontramos a muchas personas que trasladan la dependencia de una pareja a otra, la perpetúan en sus relaciones con sus patrones interiorizados, creando y fomentando relaciones desequilibradas.

¿Qué pasos son necesarios para construir una relación más equilibrada y autónoma sin perder el vínculo?

En primer lugar, es importante ser consciente de qué miedos o creencias están dirigiendo las acciones que lleva a cabo la persona. ¿Nacen de un sentimiento genuino o nacen del miedo a la pérdida, a la desaprobación de la pareja, etc? Ser sincero con uno mismo y contestar a esas preguntas es básico. Después, es necesario trabajar esos miedos. Enfrentarlos. Ya que cuando hay dependencia emocional, la persona no es ella misma al 100% por esto, y es importante, recuperarse a sí mismo. Si la persona se equilibra, la pareja se equilibra. Y si su pareja la/lo quiere sin equilibrarse, tal vez no es la pareja adecuada.

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Psicología y Mente. (2026, junio 4). «Cuando hay dependencia emocional, la persona no es ella misma al 100%». Portal Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/entrevistas/cuando-hay-dependencia-emocional-persona-no-es-ella-misma-100

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